2 de febrero de 2016

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Internet este ruido en la cabeza y este agujero que gira y gira lavadora eterna. 
La realidad machacada y diluida en cianuro para que nada se me atragante,
papilla de mundos diminutos y mentirosos.   

Internet las voces que me agregan al facebook y me dicen me gusta tu poema.

Rajoy no existe, ni todos esos gatos graciosos. Solo sois la multiplicación de mi soledad, mi silencio que sale a correr por los caminos frescos de mi cerebro.

No existen las mujeres desnudas de internet, mentira su cuerpo en exclamación,
no hay nada detrás de la pantalla, en su piel naufragan los ojos que la miran desde la nada.

Este teatro de fantasmas se come la realidad con vídeos HD, con altavoces para el ruido. Montañas de polvo virtual llenando las habitaciones y las casas. Encerrando a personas en la pantalla del móvil, haciendo blandos sus cuerpos, desgajando su presente en mil ventanas por todo el mundo.

Páginas webs de puertas vacías y ojos rojos. Todo es un juego de mi cabeza, esas voces que me dicen no estás solo, aquí estamos para contarte la triste historia del mundo. 

25 de enero de 2016

Poema 18 publicado en Galla Ciencia

Poema 18 publicado en la Galla Ciencia.
Pinchad en el gallo más majo de internet para leerlo:



Fichaje en Baile del Sol

He llegado a un acuerdo con la editorial tinerfeña Baile del Sol para que publiquen mi segundo poemario, ‪#‎Cercanías‬, en los próximos meses.



Estoy deseando debutar en las páginas de este gran equipo, y compartir cancha con grandes escritores admirados como Ana Pérez Cañamares, Jorge Riechmann, Antonio Orihuela, Inma Luna, Miguel Martínez López o Karmelo C. Iribarren, entre otros.

10 de enero de 2016

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Yo ya no sé quién soy desde que me habitas. Como aquellas casas que invade la selva, las puertas reventadas por tus troncos hambrientos y tus animales feroces haciéndose ovillos en mis esquinas. Me estás colonizando y yo te dejo pasar con los cerrojos abiertos, como vírgenes a punto de sacrificio. Mis cajones deshechos a tus pies para que puedas hacer la hoguera que nos caliente. Tu civilización entra a caballo en mis caminos. Aún no he adaptado las pupilas a tu brillo y solo veo reflejos de felicidad, tu luz entrando como pértiga en mi penumbra.

Siento lo mismo que la tierra cuando la siembran, cuando el cauce calma la sed y vuelve a conocer a sus peces. Así te recibo yo en los días de mañanas largas y camas eternas. Así nos frotamos la vida contra la frente, contra el pecho, quitándonos toda la sal que nos dejó el mar de la tristeza.