19 de junio de 2015

horror vacui

Parece que ya no quedan huecos. Todo se ha llenado de actividad y actividades. No se puede parar. No puedes esquivar esa penetrante y repetitiva sensación de estar perdiendo el tiempo, estar cada momento más cerca del fin, de la inactividad total. Y mientras tanto, solo importa cómo aprovechas el tiempo. Llenarlo de dinamismo, de aplicaciones de móviles, de películas, de música e, incluso, de libros. Parece que aprovechar el tiempo significa embutar la cultura, la formación, el amor, las amistades. Apretar todo bien, ponerle una goma al paquete para que no salte y aprovechar el tiempo. Si piensas en un día cualquiera, desde el momento en que te despiertas hasta el momento en el que cierras los ojos (porque incluso acostado también tienes que ser activo), no dejas nunca de hacer cosas. Esas rendijas, esos ratos “muertos” no serán “muertos” nunca más. Escribir el whatsapp mientras escuchas música mientras intentas leer un libro mientras abres el twitter y una página de internet. ¿Ratos muertos?
El aire es un lujo que no nos podemos permitir. No ser activo es morirse, dejarse morir mejor dicho. Si te mueres mañana, al menos, que no te digan que no aprovechaste la vida.

18 de junio de 2015

tenemos los ojos puestos en el espacio cercano y no podemos ver más allá. No podemos dejar de mirar la comida porque nos morimos de hambre. No podemos apartar la vista de la televisión porque nos desconectamos y eso es el fin. Dejarse llevar, dejarse vivir sin estridencias.
Lo cómodo te arrastra, la dificultad te levanta. 

15 de junio de 2015

Entrevista anónima 1


¿Cuál es tu mejor recuerdo de la infancia?
Bueno, no se si es el mejor pero es uno muy interesante, que me gusta mucho y en el que me he recreado algunas veces y es un barco pesquero que había abandonado en la playa de Huelva, cuando vivía en Huelva. Era un barco pirata en el que, bueno, no lo era no, pero era un barco en el que me podía subir, en el que investigaba, tenía aventuras. Molaba un montón, porque además mi vieja había montado una historia, y era de mi casa a la playa y vuelta, había personaje de cuentos que vivían en alcantarillas, en edificios abandonados y eso molaba un montón. Eso era emocionante.
¿Qué es para ti la cultura?
La cultura es todo lo que somos, para mi. Mis profesores se enfadarían por no recordar la definición de cultura que estudié hace dos años, pero la cultura es todo lo que somos, todo lo que transmitimos lo que nos identifica y lo que vamos conformando día a día. Es lo que construimos que nos identifica, como grupo humano. Y también lo que heredamos. Lo que construimos mezclado con lo que heredamos. Vamos modificando lo que heredamos para actualizarlo. Es que a veces no somos conscientes de que jugamos ese papel y se nos va de las manos.
¿Crees que se puede cambiar la sociedad, o es algo que no se puede modificar?
Pues depende del día que tenga (risas). Depende del día que tenga. Si, si se puede cambiar. De hecho cambia. A cada instante cambia, con cada decisión que tomas y cada cosa que haces la sociedad cambia. Lo que pasa es que a veces no sabemos, no tenemos la capacidad o la consciencia de decidir hacia dónde cambia ¿no? hacia dónde la cambiamos.
¿Crees que el amor es algo necesario, o se puede vivir sin amor? (amor entendido como pareja)
¿Dónde dices que va a salir publicado esto? (risas) ¿Quién lo va a leer esto? Yo creo que es importante y es una experiencia básica para conocerse a uno mismo y creo que está sobrevalorado. Y creo que está muy infravalorado aprender a vivir sin pareja, que creo que es una parte muy importante. No es como decía, tampoco me quiero poner redicho, pero en el libro de La abolición del trabajo en el que Platón decía que los trabajadores manuales no tenían tiempo ni para ejercer de ciudadanos responsables ni de amigos, pues creo que hay un cierto parecido con la pareja.
¿Qué opinas de la tecnología? móviles, ordenadores, whatsapp, ¿nos acercan o nos separan?
Hombre, con gente con la que no tienes posibilidad de compartir espacio físico evidentemente te acerca. Pero si dejas de cuidar o de participar en los espacios físicos en los que se comparte con las personas físicas por estar conectado con gente que no está en ese momento ahí, creo que te aleja de la gente más inmediatamente cerca. Creo que nos atomiza mucho, nos aliena. Te abstrae mucho de lo que tienes que hacer, en el momento en el que estás, en el sitio en el que estás. Y ya poniéndome tierno, te abstrae de a qué huele, a qué temperatura está el aire, qué textura tiene la mesa o el suelo, porque quieres estar en diferentes sitios hablando con diferente gente de diferentes temas y el que mucho abarca, poco aprieta.
En este momento de tu vida, ¿cuáles son tus necesidades con respecto a tus necesidades por cubrir?
Pues, mis prioridades ahora mismo son. Bueno, por decir algunas, que supongo que hay muchas. Hay algunas que son manifiestas y conscientes y otras que no. Pero hay una que me inquieta que es la realización personal. La realización personal y la construcción moral y la justicia en general.
¿Qué crees que necesita el mundo de nosotros los seres humanos?
Pues que lo dejemos en paz ya, que nos extingamos (risas) porque es que ya no va a dar abasto, tío. No lo se, yo creo que muchas cosas. Que cambiemos radicalmente, no, yo creo que el mundo necesita que cambiemos, que dejemos de interactuar con él como lo estamos haciendo ahora, no. Que seamos capaces de cambiar los paradigmas.
¿Cuánto hace que no introduces un cambio en tu vida prioritariamente para romper tu rutina? ¿Cuál fue el último?
Pues el último fue, bueno, quizá ha habido algún otro, pero así que me salte ahora mismo, que me venga a la cabeza, el dejar de fumar el lunes pasado. Dejar de fumar el lunes pasado ha sido un cambio voluntario, necesario, que rompe mi rutina, que rompe mi forma de vivir el día a día, de entenderla y de participar.
¿Cuándo fue la última vez que sentiste que te ponías a prueba o buscabas tus límites?
El sábado pasado con la bici (risas), lo pasé muy mal, si, si. Más allá del cansancio, más allá. Es una especie de meditación el deporte. Cuando realmente eres capaz de apagar la mente y luchas por respirar, por sobrevivir y llegar un poquito más lejos y te conviertes en una… no es una máquina pero si es un animal, eres una máquina animal, a quien le importa el momento, lo que estás haciendo, importa el momento, estás concentrado en ello y dejas lo accesorio de lado.
¿A qué te gusta dedicarte al margen del trabajo? ¿Qué te hace disfrutar, te inquieta o interesa?
Bueno, la bicicleta por supuesto, pero es algo demasiado obvio. La política, las relaciones humanas, una cosa que me fascina, y el aprender.

EL COMIENZO

Yo creía que todo esto sería más fácil. Ya sabéis, lo de la eme con la a ma, y todo eso. Algo mecánico y suave, que se pudiera seguir sin prestar demasiada atención. Como quien escucha la radio o quien se lava las manos. Pero la cosa se complicó poco a poco. En el colegio, el instituto, y en la vida de media distancia no se notaba tanto, pero para la corta distancia había que tener mucho cuidado; las palabras se afilaron.
Pudimos ver a nuestros hermanos llorar, a nuestros padres llorar, discutir, pelear. Las palabras se envenenaban. O se cargaban de palabras suaves y cálidas. Cuidado. Esto no te lo enseñan en el colegio. Te quitan las palabras peligrosas de la lengua y te dicen, ala, apáñate. Pero hay veces que eso no es demasiado y no se puede decirtienes los ojos llenos de niebla, por ejemplo, igual que se dice deme una barra de pan, por favor. Las palabras peligrosas no se aprenden en la escuela. No, no se puede, porque
el lenguaje es el camino que aprende el ciego.

25 de abril de 2015

Comentario de "La mirada del otro", obra de teatro en La Cuarta Pared


El próximo día 7 de mayo, y hasta el día 16 del mismo mes, vuelve a la sala Cuarta Pared de Madrid, la obra La mirada del otro, de la compañía Proyecto 43-2. Dirigida por Chani Martín, y con los actores Ruth Cabeza, Pablo Rodríguez y María San Miguel, La mirada del otro nos cuenta el proceso de sinceridad y valentía que supuso el encuentro en 2011 entre ex miembros de ETA y víctimas directas o indirectas de los ataques terroristas, con la preparación previa de mediadores.



Y con esa materia real, fresca e intensa, se ha creado La mirada del otro. El espectador entra dentro de la escena quiera o no quiera. La exposición de posturas es tan franca y tan sincera que nos encontramos del lado del asesino sin darnos cuenta. Y de la víctima, claro. Los regates del diálogo, trabajadísimo y muy buen interpretado y dirigido, no nos dejan acomodarnos en un punto de vista, sentarnos a mirar la obra desde un único punto de vista. 

Aitor era un chaval cuando le pusieron una pistola en la mano y le dijeron a quién matar. Pum, esta es mi tierra, mi refugio. Y veinte años después, después del silencio, después de la educación y la reflexión en la cárcel, llega la culpa y decide pedir perdón. 
Las cosas no se arreglan a tiros, decía el Aita, padre de Estíbaliz y víctima de ETA, de Aitor. Presencia durante toda la obra, articulador y plaza donde se juntan los enemigos. Estíbaliz, con el odio gastado después de tanto tiempo, quiere saber, quiere respuestas, quiere saber cómo alguien puede matar a otra persona sin apenas conocerla. Y se atreve a acercarse al asesino de su padre, al monstruo, y escucharle. 



Hay un proceso de acumulación en La mirada del otro. Según avanza la obra, la empatía con ambos actores crece a un ritmo similar. Somos víctimas y verdugos a partes iguales. Y esto es muy jodido de conseguir. El mérito de este equipo, tan amante del teatro en su nervio más potente e interno, es conseguir despejar a las personas de su plomo ideológico para que podamos verles la cara, la lágrima, la mirada. Se trata de un acto de sinceridad con una tragedia humana y cercana, mucho menos política que humana. La mirada del otro es un acto de reconciliación, de pacificación, muy necesario que podrá disfrutarse, como dije antes, del día 7 al 16 de Mayo en Madrid, en la sala Cuarta Pared.  





Este montaje es la segunda parte de una trilogía sobre Euskadi, de la compañía Proyecto 43-2.
Este grupo trabaja con la memoria colectiva y la convivencia con el otro, pretendiendo establecer una nueva forma de entender la realidad social utilizando como medio el teatro y el diálogo conjunto con el público.

13 de abril de 2015

Los nadies, de Eduardo Galeano

Sueñan las pulgas con comprarse un perro
y sueñan los nadies con salir de pobres,
que algún mágico día
llueva de pronto la buena suerte,
que llueva a cántaros la buena suerte;
pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy,
ni mañana, ni nunca,
ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte,
por mucho que los nadies la llamen
y aunque les pique la mano izquierda,
o se levanten con el pie derecho,
o empiecen el año cambiando de escoba.

Los nadies: los hijos de nadie,
los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados,
corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos,
rejodidos:

Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones,
sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos,
sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal,
sino en la crónica roja de la prensa local.
Los nadies,
que cuestan menos
que la bala que los mata.


Gracias Eduardo, 



 

2 de marzo de 2015

aquí



aquí nadie apunta a la muerte,
que no contamine la lengua su silencio
que no ponga sus paraguas reventados en nuestra puerta.

Pero la muerte es una vena podrida que explota,
una esquina
el vértice de una boca con miedo.

Está aquí, la muerte es nadie y centro,
el eco del esqueleto del pájaro.

Hay que vigilar su velocidad de ausencia
que no se ponga cómoda en los despertadores,
que no se encapriche con tu pelo mitológico.

Algunas personas sienten que se acerca la lluvia porque le duelen los huesos.
Así siento yo la muerte,
escondida en la arena de los espejos, con su tambor de silencio bajo mi ropa
soplando la cerilla encendida de mi lengua.

24 de febrero de 2015

VÍCTIMAS

Apretadas a mi sangre como se aprietan los niños a sus lágrimas, 
nubes de cuerpos donde nunca ahogué mis manos
siempre allí
en el espacio verde de las camas donde no quedé dormido con los ojos cansados. 

se acumula camino pero no termina la guerra en las casas vacías de mi memoria
hay víctimas por el suelo que nunca tuvieron nombre
ni piel 
pero a mí me duele su marea de carcoma
para mi esqueleto de madera. 

4 de febrero de 2015

España



Un país apretado entre los cables mojados del expolio
una casa sucia más allá de los turistas,
el gris de la resaca de vino barato,
la soledad de las mujeres multiplicada en las cocinas.

Yo no soy futbolista
no soy emprendedor ni entiendo vuestro idioma de luces y maquillaje
intento el lenguaje a ciegas de la carne pero en España un poeta sirve para calzar una mesa
para decorar una casa
o para hacer agujeros en el hígado de la noche.

Que alguien me diga dónde
en qué esquina podré hacer espirales con las vocales
cuántos escalones hacen falta para partirme la columna
cuántos amigos perderé por el camino
y cuántos metros le quedan a este cable de esperanza
que me corta las manos.


9 de enero de 2015

Soy El Jueves

Llevaré unos diez años, más o menos, comprando #Eljueves. Algunas rachas con más intensidad y otras con menos. No podía leer #CharlieHebdo porque, entre otras cosas, no hablo francés con la facilidad que debería. Creo que, por trayectoria, estilo y calidad, son publicaciones similares (teniendo en cuenta las características del público francés y español, muy diferentes) y, por eso,  siento que el asesinato de estas 12 personas significa, de cierta manera, un asesinato a todos aquellos que nos hemos acercado alguna vez a este tipo de publicación irónica/humorística/crítica/democrática en cualquier idioma o cualquier parte del mundo.

No es un ataque a los que mandan, a los que están por encima, a los que imponen y no escuchan, a los que se pliegan a las imposiciones económicas de cualquier tipo que hable inglés y que tenga dos duros. No, no han atacado a los que controlan todo. Tampoco han atacado al rey, ese mismo que hizo cerrar dos veces la revista #Eljueves porque no le gustaba cómo salía en la portada. Sí, dos veces. La primera el 18 de julio de 2007, cuando La Audiencia ordenó retirar todas las revistas (120.000) de los estancos de toda España e investigar el suceso.


La segunda vez, hace menos de un año, en junio de 2014, (aquí toda la historia) y que supuso que la empresa editora de la revista "se bajara los pantalones" ante una portada de la revista y ordenara que la cambiaran por otra en la que salía Pablo Iglesias. Este decisión, como ya sabréis, supuso que la mayoría (y, en muchos casos) los mejores humoristas de esta revista histórica decidieran abandonar el barco del "derecho de cerrada-pernada" que imponían desde altas instancias.



Por ello, y porque #Eljueves también se ha reído de mí, por cultureta, poeta o lo que sea, defiendo la libertad de expresión. No MI libertad de expresión. Defiendo que #Larazón publique aunque, según mi opinión, pocas veces tengan razón. Defiendo que ABC publique o que cualquier programa tipo economía haga burlas a personas públicas que me resulten simpáticas. Defiendo la democracia porque soy demócrata, no porque en ella se diga lo que yo quiero oír, sino porque en ella todo el mundo se puede expresar.

Lo del miércoles no fue un ataque religioso, fue un ataque totalitario. Como totalitario fue Franco, Stalin, Sharon o todas las personas que en una democracia censuran a los que no opinen como ellos.Aquí no nos han puesto bombas, pero también han intentado borrarlos la sonrisa y la crítica.

31 de diciembre de 2014

Entrevista de Alberto Rivas para la Jurassic Jam de El dinosaurio todavía estaba allí...

Aquí os dejo la entrevista que me hizo el poeta y amigo Alberto Rivas para el ciclo de poesía "Jurassic Jam", en la librería cafetería de Lavapiés "El dinosaurio todavía estaba allí"


29 de noviembre de 2014

Letanía de Lavapiés, por Rafael Carvajal

Lavapiés, soy tu hijo, arrópame en tu alma de hormigón.
Barrio bohemio, soy cada pintada del GNIO en tus fachadas.
Barrio humilde, soy una india ecuatoriana con larga melena azabache: cargando fardos.
Beato de San Cayetano, soy tu guerra entre bandas.
Socorro del borracho, soy tu teatro alternativo.
Barrio entre colinas, soy el ogro que acosa a los turistas.
Cueva del duende, soy el viejo que jura que en el  pasado eras mejor.
Corazón de revolución, yo encendí la mecha que incendio los Escolapios.
Casbah laberíntico, soy el marroquí de pelo blanco vendiendo tambores en las terrazas.
Zulo erótico, soy gay, soy lesbiana, soy bisexual, soy libre.
Barrio del cartón de tinto,  estoy borracho, tirado en el suelo.
Escenario del libre amorío, estoy muy guapa. ¿No te das cuenta?
Alma impía y pagana, estoy en la boca del metro; aguardo a mi amor.
Campo de refugiados, te hablo con duro acento, pero tu corazón entiende.
Ágape políglota, un Dhurum, una somosa y un sancocho, para llevar.
Casa de empeños, soy la china en el todo a cien y su primo en los ultramarinos.
Guardería del espíritu frágil, míranos en el parque del Casino, míranos jugando en paz.
Mezquita bajo la catedral, oramos de pie, de rodillas, de todo corazón.
Lavapiés: madre aceptadora del disparejo, madre elástica de todas las naciones,
soy tuyo y te amo tal como eres, somos tuyos y te amamos en tu desesperada belleza, Lavapiés haznos hueco en tu vientre en el siglo 21.
Hermanos, hermanas bailemos todos juntos en la acera; que empiece la canción.

http://www.javierjimeno.com/


Se pueden encontrar más poemas de Rafael aquí.



26 de noviembre de 2014

Panorámica de su sonrisa

No quiero repetir la misma letra ni una sola vez para decirte buenos días. Quiero ser el amante peligro y rubio y negro con el que engañas a tu novio, que también soy yo. Te digo te quiero no en el lenguaje de mesas y sillas con el que tropezamos, te quiero como los papagayos dicen te quiero de rama a rama con sus plumas felices que no conocen el suelo.
Escribir te quiero como quien se prende en llamas con una esquina de tu ojo y corre por la calle con las letras más sinceras y calientes de la historia de los incendios.
Así, como si este amor de madriguera y ala delta fuera superviviente de todas las masacres, perenne como el color otoño de tu sonrisa.
Nuestro te quiero mucho más que los rascacielos y mucho menos un revolver, manchado de lluvia pero ingobernable, insumergible, caliente como el sueño de los tigres y cercano como la primera barra de pan de cada mañana.


25 de noviembre de 2014

La verdad sobre Pablo Iglesias


Pablo Iglesias comiendo niños en botellones de perroflautas
presidente de ETA y del GRAPO y del IRA y Stalin reencarnado.
Pablito Iglesias pasando coca adulterada a tu hijo impecable,
haciéndole aguadillas en la piscina a tu niña con coletas
conductor borracho, maltratador de galgos, de peperos y osos panda,
Pablo Iglesias matando delfines en el zoo de tu ciudad
Pablo quema Iglesias
Pablo liándose con tu novia de toda la vida en tu cama
financiando la campaña de Hitler
Pablo demagogo mundial con Kennedy en la mirilla.
Pablito, Pablito, Pablito Iglesias lanzando a Laika al espacio el muy cabrón,
suspendiéndote matemáticas con un cuatro con 9,
fumando porros en tu portal sin darte una calada,
Pablo que te obliga a quedarte toda la misa en su iglesia
terrorista, terroristísimo, con la camisa por fuera y en zapatillas,
nunca lleva suelto cuando le toca pagar las cañas
saca muy lentamente la cartera y se hace el loco
Pablo Iglesias cortó la mano de Cervantes en Lepanto
acabó con los dinosaurios con uno de sus discursos demagogos
Pablo Iglesias pisando el suelo fregado de tu señora madre con dolor de espalda
no separa la basura
rompe el coche y te deja dos horas como idiota en un atasco
te saca un ojo con su paraguas
Pablo Iglesias es tu vecino y pone Camela a todo trapo a las 5 de la mañana
no usa desodorante y levanta el brazo siempre que puede
no se termina la sopa, es un mal hombre Pablo Iglesias
Pablo Iglesias se hace el dormido en el autobús en el tren en el metro y no deja sentarse ni a los viejos, ni a las viejas, ni a las embarazadas.
Se tira pedos mientras duerme en tu vagón,
usa gomas de chica para cogerse el pelo el muy mariquita
ronca como un hipopótamo el muy comunista,
te quita le último asiento del metro Pablo Iglesias es el novio de tu hijo y de tu padre
es negro negro y cruzó el estrecho para quitarte el trabajo de albañil
Pablo Iglesias es el último fichaje del Madrid
hace hogueras sin permiso en la Amazonía
Pablo Iglesias siempre nos ganaba en cuartos
hace ojitos a tu hermana y la quiere hacer una proletaria
es un listillo que iba a sacar un cinco porque no se lo sabía y luego sacaba un notable,
el que le come la cabeza a tu hijo, a tu abuela y a tu cuñao,
Cuando era niño, Pablo Iglesias siempre tenía un balón de reglamento nuevo,
ponía el dedo para que no comas de su bocata de nocilla
siempre elegía primero haciendo equipos para jugar al fútbol
mataba gatos, perros y vacas a pedradas
era el hijo del alcalde
Pablo Iglesias se meó en las hostias del cura
robaba chicles boomer a manos llenas
veía películas porno cada dos por tres
copiaba en todos los exámenes y nunca te decía la capital de Islandia o quién escribió La Celestina
recibía una paga del Gobierno Cubano y siempre tenía dinero para chuches
Pablo Iglesias
de niño
no sabía que iba a ser presidente del gobierno.


18 de noviembre de 2014


Pasa ella y sus caderas y en la sombra de la calle aparecen helechos y tucanes.
la trenza de sus pasos deja ventolera y olor a piel tostada, como algún tipo de incendio.  
De toda la ciudad me llega a mi
de todos los desiertos, mis ojos
cualquier boca donde cambiar las brújulas mi norte
me llega trópico y se me caen los atascos y los miedos.

Me besa los días de tormenta y ya no sé dónde empieza
el labio
y dónde la borrasca caliente y húmeda.

Ella sujeta el corazón en el punto más tenso del arco
en la grieta más escondida de su vestido de labios
nunca una jungla tan roja, tan fértil de piernas
el susurro de su sonrisa emborracha el aire.

Ella es la escultura más valiente de Bernini

y con ella todos los poemas me salen peonzas o tambores


21 de octubre de 2014

Concierto de Sílvia Pérez Cruz y Raül Fernández Miró en el teatro Nuevo Apolo de Madrid en plan chorro, ventisca o tobogán ardiendo

20:40 en la Plaza de Tirso de Molina. Frontera de Lavapiés y Madrid y ayer un día como otro cualquiera y de repente Sílvia Pérez Cruz estallando como sonríen las granadas, las que huelen a sol y pólvora.



Sílvia y su vestido rojo surgida de las tripas del teatro Nuevo Apolo, como quien surge submarina de un remolino o un choque de tormentas. Acompañada por Raül Fernández Miró, a la guitarra, ahí, en el centro del escenario frente a cientos de ojos dispuestos a escuchar. 


Lunes por la tarde sin las telarañas de la semana que se despereza. Aquí no se hacen hogueras, dice el cartel a la entrada del teatro, pero Sílvia es baile alrededor del fuego, jugando con las sombras y el calor de su voz como inflan los niños sus globos. Riendo y todo fuera.

Granada es su disco, su plaza de pueblo donde se encuentran sus canciones a tomar el fresco con nosotros. Canciones escogidas y adoptadas por Sílvia y Raül como quien acoge huérfanos en medio de la lluvia. Y no porque estas canciones, todas ya maduras con paraguas y arteria propia necesitaran que Silvia las acogiera. No es eso. Lo de Silvia es otra cosa.

Como los buenos amigos que te llevan a su casa y te invitan a tomar algo y te dan ganas de quedarte a vivir siempre ahí, en su voz y en su sonrisa, en sus canciones, como si afuera, en la calle, solo te esperara el frío.

García Lorca mirando por un agujero. La sangre de Miguel Hernández tiembla en las cunetas sin rescate. Enrique Morente resucita un segundo tan solo para llenarse el oído y Edith Piaf y Schumann de pie como si el tiempo no doliera ni olvidara.
Canciones de todo tipo. Canciones acunadas y canciones acantilado en medio de las butacas. Una isla atravesada en el escenario lanzada al océano de los espectadores. La oscuridad jugando con la voz de Sílvia Pérez Cruz. Un charco en lo negro del teatro para cada nota de las guitarras de Raül, para cada uno de sus brazos con cuerdas.

Y lo mejor es el contraste. Contraste por la grieta entre normalidad y caballo suelto, entre ir a comprar la fruta y un segundo después estalla una granada en el pecho y te deja perdido de humanidad. Así, a lo bestia. Como quien se acuerda de la vida en medio de la cola del pan o en el oficina. A un centímetro de su ojo y sin embargo.

Que se nos viene encima. Que suena la grieta del muro cotidiano.

¡Señoras y señores, tengan cuidado, que aquí no se canta dentro del horario ni se guarda fuego para mañana! Que aquí ni lunes ni octubre ni parada de trenes.
Aquí hay inundaciones y lo cotidiano dado la vuelta. Aquí se bucea a pulmón y a chorro dentro de la casa, y Sílvia Pérez Cruz convertida en oleaje, golpeando nuestros oídos sin guardarse nada, descalza y con ganas de piel roja, como la más india atándose el pelo en el mejor y más alto precipicio del mundo. 





Celebremos que aún hay conciertos. Que aún huele el aire a palomitas y a instante a punto de caída kamikaze. Celebremos las tormentas, quedarse empapado y volver a la calle como si nos hubieran secuestrado y cuidado a partes iguales. Celebremos a Sílvia y su granada explosión voz y fuerza.



19 de octubre de 2014

Jugar al escondite en los pasillos de IKEA como si no hubiese un mañana



Metamos nuestros pies sucios de barro bajo todas las mantas y bajo todas las azafatas y azafatos
aullemos el hilo musical en las noches tristes
vayamos a Suecia con nuestra tortilla y nuestro salchichón
corramos con un cáctus en las manos por el pasillo de los cáctus de plástico.

Quememos los dormitorios con nuestras personas amadas justo en el centro del cuerpo
como una explosión que se mira al espejo.
Metamos la mano con más veneno en el último cajón de los preciosos muebles para los lunes de lluvia.
Las familias con todos sus miembros excitados y alucinados, con vaselina en la cartera. No hay problema en quemar el salario bajo lámparas de diseño.
Ver cómo la estantería Billy vomita BIBLIAS de diseño en sueco y encontrar a Dios borracho de luz y madera y lana y diseño y ofertas.
Dios sin poder escapar, sin superpoderes, obligado a comprar 300 velas a cincuenta céntimos.
Dios desempleado robando lapiceros y comiendo perritos calientes con heces.
Compremos todos los abridores, todas las puertas, abramos las colchas y los nórdicos, robemos las mesillas de noche, metamos todas las cucharas en nuestros bolsillos, la cubertería, para encontrar a Dios de una vez

dónde estabas
cabrón
mi abuela lleva buscándote en la iglesia
70 años.

13 de octubre de 2014

Errante

Rodaba y rodaba por los caminos. Mi casa la llevaba sobre las espaldas y no necesitaba más. Era joven e inquieto y nada se me resistía.Ni siquiera en el amor.
Ellos y ellas caían seducidos continuamente bajo mi embrujo sin salida posible.
Eran buenos tiempos. La yerba abundaba y no paraba de consumirla con todos mis amigos.
Mis días comenzaban cuando nacía la oscuridad. Me cargaba la casa al hombro, y me iba de viaje.Eran buenos tiempos.Ahora sin embargo tengo familia e hijos, pero sigo acordándome que yo en otra vida fui un caracol.



7 de octubre de 2014

Ébola



Recemos al Dios de fuego y palo que nos curó de la peste
ya llega el odio
el aullido del miedo golpea los vagones de metro
guarden sus lenguas y la piel en la primavera del recuerdo.

Montemos las hogueras higiénicas que nos limpien
que nos alejen de las brujas y los negros
dos vueltas a la llave
tres contraseñas

afilemos el ojo que nunca fue compasivo
seamos peores que el ébola
rompamos la palabra acunada en el cuerpo con tanta caricia
seamos salvajes
bestias un paso detrás de la locura
ya llega la señora Mato a nuestra puerta.

6 de octubre de 2014

Mi indio



lo encontré en la calle
montañas corintias de basura lo rodeaban
buscaba una piedra que atarse al zapato
miedo de los taxis omnívoros
alegría por las Apaches de melena.

Le duele la yerba
paloma sucia y cigarros
se abren puertas
pero él no cabe en ninguna.

Me dijo que en la ciudad no hay horizonte
se lo comen los ascensores
y quise vomitar horario
acercarme a su galope.

27 de agosto de 2014

Cuánto dura tu ojo frente a mi ojo...

...
los dos desnudos
cuántos meses aguantan tus manos enroscadas
cuánto alcanza tu cuerpo de cereales en mi calendario que no te abarca
hasta dónde nos llega la pulpa.

Cuánta escalera nos queda para caer torcidos
agarrados
nuestra risa de lobos pequeños quemando el bosque
mordiéndonos los pulgares y las teclas preferidas
como si nadie supiera de nosotros y el puzzle de nuestras lenguas confundidas no se acaba
todavía
en un rincón de la mesa siempre encontramos paisajes
una ventana para estirar las piernas y perder el equilibrio.

Koloman Moser