2 de marzo de 2015

aquí



aquí nadie apunta a la muerte,
que no contamine la lengua su silencio
que no ponga sus paraguas reventados en nuestra puerta.

Pero la muerte es una vena podrida que explota,
una esquina
el vértice de una boca con miedo.

Está aquí, la muerte es nadie y centro,
el eco del esqueleto del pájaro.

Hay que vigilar su velocidad de ausencia
que no se ponga cómoda en los despertadores,
que no se encapriche con tu pelo mitológico.

Algunas personas sienten que se acerca la lluvia porque le duelen los huesos.
Así siento yo la muerte,
escondida en la arena de los espejos, con su tambor de silencio bajo mi ropa
soplando la cerilla encendida de mi lengua.

24 de febrero de 2015

VÍCTIMAS

Apretadas a mi sangre como se aprietan los niños a sus lágrimas, 
nubes de cuerpos donde nunca ahogué mis manos
siempre allí
en el espacio verde de las camas donde no quedé dormido con los ojos cansados. 

se acumula camino pero no termina la guerra en las casas vacías de mi memoria
hay víctimas por el suelo que nunca tuvieron nombre
ni piel 
pero a mí me duele su marea de carcoma
para mi esqueleto de madera. 

4 de febrero de 2015

España



Un país apretado entre los cables mojados del expolio
una casa sucia más allá de los turistas,
el gris de la resaca de vino barato,
la soledad de las mujeres multiplicada en las cocinas.

Yo no soy futbolista
no soy emprendedor ni entiendo vuestro idioma de luces y maquillaje
intento el lenguaje a ciegas de la carne pero en España un poeta sirve para calzar una mesa
para decorar una casa
o para hacer agujeros en el hígado de la noche.

Que alguien me diga dónde
en qué esquina podré hacer espirales con las vocales
cuántos escalones hacen falta para partirme la columna
cuántos amigos perderé por el camino
y cuántos metros le quedan a este cable de esperanza
que me corta las manos.


9 de enero de 2015

Soy El Jueves

Llevaré unos diez años, más o menos, comprando #Eljueves. Algunas rachas con más intensidad y otras con menos. No podía leer #CharlieHebdo porque, entre otras cosas, no hablo francés con la facilidad que debería. Creo que, por trayectoria, estilo y calidad, son publicaciones similares (teniendo en cuenta las características del público francés y español, muy diferentes) y, por eso,  siento que el asesinato de estas 12 personas significa, de cierta manera, un asesinato a todos aquellos que nos hemos acercado alguna vez a este tipo de publicación irónica/humorística/crítica/democrática en cualquier idioma o cualquier parte del mundo.

No es un ataque a los que mandan, a los que están por encima, a los que imponen y no escuchan, a los que se pliegan a las imposiciones económicas de cualquier tipo que hable inglés y que tenga dos duros. No, no han atacado a los que controlan todo. Tampoco han atacado al rey, ese mismo que hizo cerrar dos veces la revista #Eljueves porque no le gustaba cómo salía en la portada. Sí, dos veces. La primera el 18 de julio de 2007, cuando La Audiencia ordenó retirar todas las revistas (120.000) de los estancos de toda España e investigar el suceso.


La segunda vez, hace menos de un año, en junio de 2014, (aquí toda la historia) y que supuso que la empresa editora de la revista "se bajara los pantalones" ante una portada de la revista y ordenara que la cambiaran por otra en la que salía Pablo Iglesias. Este decisión, como ya sabréis, supuso que la mayoría (y, en muchos casos) los mejores humoristas de esta revista histórica decidieran abandonar el barco del "derecho de cerrada-pernada" que imponían desde altas instancias.



Por ello, y porque #Eljueves también se ha reído de mí, por cultureta, poeta o lo que sea, defiendo la libertad de expresión. No MI libertad de expresión. Defiendo que #Larazón publique aunque, según mi opinión, pocas veces tengan razón. Defiendo que ABC publique o que cualquier programa tipo economía haga burlas a personas públicas que me resulten simpáticas. Defiendo la democracia porque soy demócrata, no porque en ella se diga lo que yo quiero oír, sino porque en ella todo el mundo se puede expresar.

Lo del miércoles no fue un ataque religioso, fue un ataque totalitario. Como totalitario fue Franco, Stalin, Sharon o todas las personas que en una democracia censuran a los que no opinen como ellos.Aquí no nos han puesto bombas, pero también han intentado borrarlos la sonrisa y la crítica.

31 de diciembre de 2014

Entrevista de Alberto Rivas para la Jurassic Jam de El dinosaurio todavía estaba allí...

Aquí os dejo la entrevista que me hizo el poeta y amigo Alberto Rivas para el ciclo de poesía "Jurassic Jam", en la librería cafetería de Lavapiés "El dinosaurio todavía estaba allí"


29 de noviembre de 2014

Letanía de Lavapiés, por Rafael Carvajal

Lavapiés, soy tu hijo, arrópame en tu alma de hormigón.
Barrio bohemio, soy cada pintada del GNIO en tus fachadas.
Barrio humilde, soy una india ecuatoriana con larga melena azabache: cargando fardos.
Beato de San Cayetano, soy tu guerra entre bandas.
Socorro del borracho, soy tu teatro alternativo.
Barrio entre colinas, soy el ogro que acosa a los turistas.
Cueva del duende, soy el viejo que jura que en el  pasado eras mejor.
Corazón de revolución, yo encendí la mecha que incendio los Escolapios.
Casbah laberíntico, soy el marroquí de pelo blanco vendiendo tambores en las terrazas.
Zulo erótico, soy gay, soy lesbiana, soy bisexual, soy libre.
Barrio del cartón de tinto,  estoy borracho, tirado en el suelo.
Escenario del libre amorío, estoy muy guapa. ¿No te das cuenta?
Alma impía y pagana, estoy en la boca del metro; aguardo a mi amor.
Campo de refugiados, te hablo con duro acento, pero tu corazón entiende.
Ágape políglota, un Dhurum, una somosa y un sancocho, para llevar.
Casa de empeños, soy la china en el todo a cien y su primo en los ultramarinos.
Guardería del espíritu frágil, míranos en el parque del Casino, míranos jugando en paz.
Mezquita bajo la catedral, oramos de pie, de rodillas, de todo corazón.
Lavapiés: madre aceptadora del disparejo, madre elástica de todas las naciones,
soy tuyo y te amo tal como eres, somos tuyos y te amamos en tu desesperada belleza, Lavapiés haznos hueco en tu vientre en el siglo 21.
Hermanos, hermanas bailemos todos juntos en la acera; que empiece la canción.

http://www.javierjimeno.com/


Se pueden encontrar más poemas de Rafael aquí.



26 de noviembre de 2014

Panorámica de su sonrisa

No quiero repetir la misma letra ni una sola vez para decirte buenos días. Quiero ser el amante peligro y rubio y negro con el que engañas a tu novio, que también soy yo. Te digo te quiero no en el lenguaje de mesas y sillas con el que tropezamos, te quiero como los papagayos dicen te quiero de rama a rama con sus plumas felices que no conocen el suelo.
Escribir te quiero como quien se prende en llamas con una esquina de tu ojo y corre por la calle con las letras más sinceras y calientes de la historia de los incendios.
Así, como si este amor de madriguera y ala delta fuera superviviente de todas las masacres, perenne como el color otoño de tu sonrisa.
Nuestro te quiero mucho más que los rascacielos y mucho menos un revolver, manchado de lluvia pero ingobernable, insumergible, caliente como el sueño de los tigres y cercano como la primera barra de pan de cada mañana.


25 de noviembre de 2014

La verdad sobre Pablo Iglesias


Pablo Iglesias comiendo niños en botellones de perroflautas
presidente de ETA y del GRAPO y del IRA y Stalin reencarnado.
Pablito Iglesias pasando coca adulterada a tu hijo impecable,
haciéndole aguadillas en la piscina a tu niña con coletas
conductor borracho, maltratador de galgos, de peperos y osos panda,
Pablo Iglesias matando delfines en el zoo de tu ciudad
Pablo quema Iglesias
Pablo liándose con tu novia de toda la vida en tu cama
financiando la campaña de Hitler
Pablo demagogo mundial con Kennedy en la mirilla.
Pablito, Pablito, Pablito Iglesias lanzando a Laika al espacio el muy cabrón,
suspendiéndote matemáticas con un cuatro con 9,
fumando porros en tu portal sin darte una calada,
Pablo que te obliga a quedarte toda la misa en su iglesia
terrorista, terroristísimo, con la camisa por fuera y en zapatillas,
nunca lleva suelto cuando le toca pagar las cañas
saca muy lentamente la cartera y se hace el loco
Pablo Iglesias cortó la mano de Cervantes en Lepanto
acabó con los dinosaurios con uno de sus discursos demagogos
Pablo Iglesias pisando el suelo fregado de tu señora madre con dolor de espalda
no separa la basura
rompe el coche y te deja dos horas como idiota en un atasco
te saca un ojo con su paraguas
Pablo Iglesias es tu vecino y pone Camela a todo trapo a las 5 de la mañana
no usa desodorante y levanta el brazo siempre que puede
no se termina la sopa, es un mal hombre Pablo Iglesias
Pablo Iglesias se hace el dormido en el autobús en el tren en el metro y no deja sentarse ni a los viejos, ni a las viejas, ni a las embarazadas.
Se tira pedos mientras duerme en tu vagón,
usa gomas de chica para cogerse el pelo el muy mariquita
ronca como un hipopótamo el muy comunista,
te quita le último asiento del metro Pablo Iglesias es el novio de tu hijo y de tu padre
es negro negro y cruzó el estrecho para quitarte el trabajo de albañil
Pablo Iglesias es el último fichaje del Madrid
hace hogueras sin permiso en la Amazonía
Pablo Iglesias siempre nos ganaba en cuartos
hace ojitos a tu hermana y la quiere hacer una proletaria
es un listillo que iba a sacar un cinco porque no se lo sabía y luego sacaba un notable,
el que le come la cabeza a tu hijo, a tu abuela y a tu cuñao,
Cuando era niño, Pablo Iglesias siempre tenía un balón de reglamento nuevo,
ponía el dedo para que no comas de su bocata de nocilla
siempre elegía primero haciendo equipos para jugar al fútbol
mataba gatos, perros y vacas a pedradas
era el hijo del alcalde
Pablo Iglesias se meó en las hostias del cura
robaba chicles boomer a manos llenas
veía películas porno cada dos por tres
copiaba en todos los exámenes y nunca te decía la capital de Islandia o quién escribió La Celestina
recibía una paga del Gobierno Cubano y siempre tenía dinero para chuches
 
Pablo Iglesias
de niño
no sabía que iba a ser presidente del gobierno.


18 de noviembre de 2014


Pasa ella y sus caderas y en la sombra de la calle aparecen helechos y tucanes.
la trenza de sus pasos deja ventolera y olor a piel tostada, como algún tipo de incendio.  
De toda la ciudad me llega a mi
de todos los desiertos, mis ojos
cualquier boca donde cambiar las brújulas mi norte
me llega trópico y se me caen los atascos y los miedos.

Me besa los días de tormenta y ya no sé dónde empieza
el labio
y dónde la borrasca caliente y húmeda.

Ella sujeta el corazón en el punto más tenso del arco
en la grieta más escondida de su vestido de labios
nunca una jungla tan roja, tan fértil de piernas
el susurro de su sonrisa emborracha el aire.

Ella es la escultura más valiente de Bernini

y con ella todos los poemas me salen peonzas o tambores


21 de octubre de 2014

Concierto de Sílvia Pérez Cruz y Raül Fernández Miró en el teatro Nuevo Apolo de Madrid en plan chorro, ventisca o tobogán ardiendo

20:40 en la Plaza de Tirso de Molina. Frontera de Lavapiés y Madrid y ayer un día como otro cualquiera y de repente Sílvia Pérez Cruz estallando como sonríen las granadas, las que huelen a sol y pólvora.



Sílvia y su vestido rojo surgida de las tripas del teatro Nuevo Apolo, como quien surge submarina de un remolino o un choque de tormentas. Acompañada por Raül Fernández Miró, a la guitarra, ahí, en el centro del escenario frente a cientos de ojos dispuestos a escuchar. 


Lunes por la tarde sin las telarañas de la semana que se despereza. Aquí no se hacen hogueras, dice el cartel a la entrada del teatro, pero Sílvia es baile alrededor del fuego, jugando con las sombras y el calor de su voz como inflan los niños sus globos. Riendo y todo fuera.

Granada es su disco, su plaza de pueblo donde se encuentran sus canciones a tomar el fresco con nosotros. Canciones escogidas y adoptadas por Sílvia y Raül como quien acoge huérfanos en medio de la lluvia. Y no porque estas canciones, todas ya maduras con paraguas y arteria propia necesitaran que Silvia las acogiera. No es eso. Lo de Silvia es otra cosa.

Como los buenos amigos que te llevan a su casa y te invitan a tomar algo y te dan ganas de quedarte a vivir siempre ahí, en su voz y en su sonrisa, en sus canciones, como si afuera, en la calle, solo te esperara el frío.

García Lorca mirando por un agujero. La sangre de Miguel Hernández tiembla en las cunetas sin rescate. Enrique Morente resucita un segundo tan solo para llenarse el oído y Edith Piaf y Schumann de pie como si el tiempo no doliera ni olvidara.
Canciones de todo tipo. Canciones acunadas y canciones acantilado en medio de las butacas. Una isla atravesada en el escenario lanzada al océano de los espectadores. La oscuridad jugando con la voz de Sílvia Pérez Cruz. Un charco en lo negro del teatro para cada nota de las guitarras de Raül, para cada uno de sus brazos con cuerdas.

Y lo mejor es el contraste. Contraste por la grieta entre normalidad y caballo suelto, entre ir a comprar la fruta y un segundo después estalla una granada en el pecho y te deja perdido de humanidad. Así, a lo bestia. Como quien se acuerda de la vida en medio de la cola del pan o en el oficina. A un centímetro de su ojo y sin embargo.

Que se nos viene encima. Que suena la grieta del muro cotidiano.

¡Señoras y señores, tengan cuidado, que aquí no se canta dentro del horario ni se guarda fuego para mañana! Que aquí ni lunes ni octubre ni parada de trenes.
Aquí hay inundaciones y lo cotidiano dado la vuelta. Aquí se bucea a pulmón y a chorro dentro de la casa, y Sílvia Pérez Cruz convertida en oleaje, golpeando nuestros oídos sin guardarse nada, descalza y con ganas de piel roja, como la más india atándose el pelo en el mejor y más alto precipicio del mundo. 





Celebremos que aún hay conciertos. Que aún huele el aire a palomitas y a instante a punto de caída kamikaze. Celebremos las tormentas, quedarse empapado y volver a la calle como si nos hubieran secuestrado y cuidado a partes iguales. Celebremos a Sílvia y su granada explosión voz y fuerza.



19 de octubre de 2014

Jugar al escondite en los pasillos de IKEA como si no hubiese un mañana



Metamos nuestros pies sucios de barro bajo todas las mantas y bajo todas las azafatas y azafatos
aullemos el hilo musical en las noches tristes
vayamos a Suecia con nuestra tortilla y nuestro salchichón
corramos con un cáctus en las manos por el pasillo de los cáctus de plástico.

Quememos los dormitorios con nuestras personas amadas justo en el centro del cuerpo
como una explosión que se mira al espejo.
Metamos la mano con más veneno en el último cajón de los preciosos muebles para los lunes de lluvia.
Las familias con todos sus miembros excitados y alucinados, con vaselina en la cartera. No hay problema en quemar el salario bajo lámparas de diseño.
Ver cómo la estantería Billy vomita BIBLIAS de diseño en sueco y encontrar a Dios borracho de luz y madera y lana y diseño y ofertas.
Dios sin poder escapar, sin superpoderes, obligado a comprar 300 velas a cincuenta céntimos.
Dios desempleado robando lapiceros y comiendo perritos calientes con heces.
Compremos todos los abridores, todas las puertas, abramos las colchas y los nórdicos, robemos las mesillas de noche, metamos todas las cucharas en nuestros bolsillos, la cubertería, para encontrar a Dios de una vez

dónde estabas
cabrón
mi abuela lleva buscándote en la iglesia
70 años.

13 de octubre de 2014

Errante

Rodaba y rodaba por los caminos. Mi casa la llevaba sobre las espaldas y no necesitaba más. Era joven e inquieto y nada se me resistía.Ni siquiera en el amor.
Ellos y ellas caían seducidos continuamente bajo mi embrujo sin salida posible.
Eran buenos tiempos. La yerba abundaba y no paraba de consumirla con todos mis amigos.
Mis días comenzaban cuando nacía la oscuridad. Me cargaba la casa al hombro, y me iba de viaje.Eran buenos tiempos.Ahora sin embargo tengo familia e hijos, pero sigo acordándome que yo en otra vida fui un caracol.



7 de octubre de 2014

Ébola



Recemos al Dios de fuego y palo que nos curó de la peste
ya llega el odio
el aullido del miedo golpea los vagones de metro
guarden sus lenguas y la piel en la primavera del recuerdo.

Montemos las hogueras higiénicas que nos limpien
que nos alejen de las brujas y los negros
dos vueltas a la llave
tres contraseñas

afilemos el ojo que nunca fue compasivo
seamos peores que el ébola
rompamos la palabra acunada en el cuerpo con tanta caricia
seamos salvajes
bestias un paso detrás de la locura
ya llega la señora Mato a nuestra puerta.

6 de octubre de 2014

Mi indio



lo encontré en la calle
montañas corintias de basura lo rodeaban
buscaba una piedra que atarse al zapato
miedo de los taxis omnívoros
alegría por las Apaches de melena.

Le duele la yerba
paloma sucia y cigarros
se abren puertas
pero él no cabe en ninguna.

Me dijo que en la ciudad no hay horizonte
se lo comen los ascensores
y quise vomitar horario
acercarme a su galope.

27 de agosto de 2014

Cuánto dura tu ojo frente a mi ojo...

...
los dos desnudos
cuántos meses aguantan tus manos enroscadas
cuánto alcanza tu cuerpo de cereales en mi calendario que no te abarca
hasta dónde nos llega la pulpa.

Cuánta escalera nos queda para caer torcidos
agarrados
nuestra risa de lobos pequeños quemando el bosque
mordiéndonos los pulgares y las teclas preferidas
como si nadie supiera de nosotros y el puzzle de nuestras lenguas confundidas no se acaba
todavía
en un rincón de la mesa siempre encontramos paisajes
una ventana para estirar las piernas y perder el equilibrio.

Koloman Moser

12 de agosto de 2014

Quiero aprenderte como se aprenden las letras de las canciones...

...mover los labios para dibujar tu silueta
repetir tu sonido fresco en mi cabeza
el ensayo perfecto para llegar al concierto de tu cuerpo. 

  
Mariani




7 de agosto de 2014

No quiero guardarte...



...en fin de semana con el resto de mis vicios. Tus magnolias aún borrachas gotean en mi lunes gris, en mi martes, en cada telaraña con tu nombre que me nace en la cabeza.

Beber cada día un trago de ti, de tu cuerpo riéndo fruta de labios
no pensar en las manzanas podridas de tu ausencia
porque tus ojos me abrazan tres inviernos.


4 de agosto de 2014

Comentario del pedazo de libro de Miguel Martínez López, Mis pies de mono

La primera vez que vi a Miguel Martínez López fue un martes cualquiera, hace ya unos años, en los Diablos Azules. Recuerdo que no es que me gustara su poesía, es que me sorprendió. Fue rápido el paso de la risa de alguno de sus poemas al frío de la angustia existencial y luego alguna de sus imágenes poéticas me remató. Joder. Le pedí su nombre y lo busqué por Internet. Descubrí que tenía un blog, Mis pies de mono, donde publicaba sus poemas. Ahí quedó la cosa porque tampoco le volví a ver, o si le vi no lo recuerdo. Y hace unos meses, en este zoco digital que es facebook, descubrí que alguien iba a ir a la presentación del libro Mis pies de mono, de Miguel, en esa semana. No pude ir, pero sabía que ese poemario iba a ser un atlas del dolor, de la alegría, de la angustia humana.

Y no me equivocaba porque en este libro publicado por Bailedel sol encuentras la agujeta enorme que supone hacerse mayor, como en el poema que inaugura el libro Cambio de asiento,

(...)
Guapos y valientes,
en el futuro atravesaremos
los campos, las ciudades,
sujetos a las crines de nuestro
caballo de acero.
(...)
Cómo imaginar
el asiento de delante
las mañanas de clínex y bostezos
la primavera gris de los semáforos.
(...)

Se puede decir que Miguel, desde la rutina y lo más opaco que te venga a la cabeza (hacer la compra, filosofar en la taza del váter, las axilas, los mosquitos del verano, el deambular mirando una manzana o al cielo) sabe desenrollar y multiplicar un paisaje rico y exacto. Digamos que pone la cantidad exacta de cocodrilo y de despertador, de risa y de muerte.

¿Y cómo no se va a admirar la poesía de un tío que escribe el poema Las palabras y las cosas? Ese poema que por supuesto quise, quiero y querré escribir porque consigue la magia de los poemas buenos y venenosos, que al leerlos crees que te han salido de dentro, que lo de fuera solo ha vuelto:

Yo no lo recuerdo
pero mi madre cargaba en brazos
cogía entre las suyas
mis dos pequeñas manos
que no eran manos todavía
que eran ruiseñores mudos y ni eso
que eran cabos sueltos
y me obligaba a tocar los objetos de la casa
uno a uno.
(...)

http://mispiesdemono.blogspot.com.es/


Y así te quedas, con cara de tonto y solo llevas treinta páginas del libro. La verdad es que es un libro currado, en el que aparece todo el mundo, incluido el currela (en el poema El extraordinario caso del hombre normal) que toma el café a tu lado cualquier mañana y que no leerá (creo) ningún libro de poesía porque no se siente identificado. (Pero en este si). También Miguel Martínez tiene la precisión o la alquimia o yo que sé de poder hacer imágenes poéticas como estas,

Llueve y es una catedral gótica/puesta boca abajo,
era tiernamente difícil/como el centro de un sudoku
Hoy el cielo limpio/como un portal recién fregado

Y ya veis, qué ojo tan normal y tan extraño tiene Miguel, qué dualidad (de puta madre) para seguir madrugando, desayunando, comiendo y viviendo y por otro lado, todo lo demás. El libro publicado por Baile del sol vale mucho menos dinero de lo que debería así que, antes de que alguien se de cuenta y se chive y suban el precio y a Miguel Martínez López lo pongan en altares y esas cosas y le regalen bolígrafos y cuadernos por las calles, id a comprarlo. Si no os gusta, leedlo de nuevo.

Aquí os dejo mi poema favorito de este librazo, que además me recuerda a mi poema preferido de tooooodos, el de La masa de Vallejo:

El poeta impuntual

El poeta vio una
puesta de sol
dulcemente hemorrágica
afiló sus lápices
muy rápido
y se sentó a escribirlo.

El poeta vio
a una mujer desnuda
siniestramente blanca
afiló sus lápices
muy rápido
y se sentó a escribirlo.

El poeta vio
a un niño devorando una chocolatina
despiadadamente puro
afiló sus lápices
muy rápido
y se sentó a escribirlo.

Por más que lo intentase
siempre llegaba tarde,
Siempre tarde
y la poesía de allí
se marchaba antes.

Cansado
el poeta se miró al espejo
afiló sus lápices
muy rápido
y se sentó a escribirnos.