Islas divergentes

22 de septiembre de 2010

No era pintor

Premonición de la guerra civil, Salvador Dalí



Ya en el colegio, Ramón, el pintor, hacía dibujos extraños. Fueron pasando los años y mientras sus compañeros de clase se dedicaban a la abogacía, la tauromaquia o a la ingeniería industrial, Ramón seguía pintando aquellos seres extraños y tristes.

Pasaron los años, y no se pudo dedicar a la pintura profesionalmente porque nadie lo apreciaba. Así, viéndose sin oficio, se hizo panadero. Mientras se hacía el pan o en su casa, Ramón dibujaba aquellos rostros tristes, secos, enjutos, que a nadie le gustaban. Pasaron los años y un día llegó algo terrible. La guerra. Ese día Ramón salió a la calle y se quedó paralizado. Ramón no era pintor, Ramón era profeta.

2 comentarios:

JOSE EDUARDO DE VICENTE GARCIA dijo...

Me ha gustado mucho la entrada, Jorge, muy acertada y profética.

Jorge García Torrego dijo...

Esperemos que el cuento no tenga también parte de profética...:D