Islas divergentes

22 de noviembre de 2010

Crítica de pequeñas resistencias 5



Resistencias concentradas

Por Jorge García Torrego


© Daniel Mordzinski, 2010

Si alguien aún no conoce Páginas de espuma, (aparte de aquel hombre que llamó a su editor, Juan Casamayor, preguntándole por espuma para colchones) es que no conoce el cuento contemporáneo español. Ni
hispanoamericano. El cuento en lengua española, vamos. Páginas de espuma, que acaba de celebrar en la casa de América de Madrid su décimo anivesario, es una editorial volcada en exclusiva al cuento. Y se han convertido en modelo.
Sus editores, Juan Casamayor y Encarnación Molina Sabio, y una colección de entusiastas cuentistas han marcado el paso (y cada vez más) del cuento en nuestro idioma. Y una colección como esta, que recopile, que analice, que seleccione, era inevitable que apareciera en esta editorial.
Allá por 2002, Andrés Neuman, heredero -aún desde lejos, si, pero heredero al fin y al cabo- de los maestros del cuento argentinos como Cortázar o Bioy, asumió la tarea de intentar poner orden en un mar casi infinito de cuentos. Hace ocho años, con la publicación de Pequeñas resistencias 1, Neuman inicio un trabajo Borgiano: seleccionar los mejores cuentistas de España e Hispanoamérica e incluirlos en cinco volúmenes. Y esta idea, después de mucho trabajo y muchos cuentos, se cerró el pasado día 4 de Noviembre con la publicación de Pequeñas resistencias 5.
© Daniel Mordzinski, 2010
La ingente y aumentadora de dioptrías tarea empezó con el primer volumen que se dedicó a recopilar a autores españoles que hubieran publicado un libro de cuentos desde 1990 hasta 2001. El segundo reunió textos de autores centroamericanos, el tercero fue dedicado a la nuevaliteratura sudamericana, y el cuarto recopiló textos de Norteamérica y centroamérica.
En esta nueva y definitiva edición, Neuman selecciona a los mejores cuentistas del nuevo cuento español desde 2001 hasta 2010. Prologados por el gran novelista y cuentista Eloy Tizón, escritores que han publicado al menos un libro de relatos en este periodo exponen sus temas, sus personajes, sus dudas y fantasías. Los cuarenta autores, entre los que se encuentran promesas como Matías Candeira o Cristina García Morales se mezclan con autores consagrados como Espido Freire, Víctor García Antón o Elvira Navarro, y ambos grupos, los que prometen y empiezan ya a cumplir y los que ya han cumplido y siguen prometiendo, quedan satisfechos y complementados. Además, en la parte final del libro, los escritores responden a seis preguntas sobre los cuentistas que les han inspirado (me chivo: gana Chéjov seguido de Cortázar y Carver) o cómo se organiza y se da forma a un libro de cuentos.
Cualquiera puede entender a Neuman. Cualquiera puede entender que ante tanta variedad y cantidad de cuentistas en español que están apareciendo en la actualidad, sea necesario seleccionar a los más validos. Que alguien nos diga qué es bueno y qué es malo. Qué merece la pena leerse y qué no. Seguramente, los que están en estos cinco volúmenes no son, objetivamente, los mejores, pero ¿Eso importa? ¿Es posible seleccionar “objetivamente”?
Son los mejores para Andrés Neuman. Y Neuman no es un cualquiera. Debemos fiarnos, confiar en escritores y críticos que aconsejan y seleccionan desde una posición adecuada, con perspectiva, pese a la inevitable injusticia que cualquier selección supone. Lo que queda claro con este nuevo y definitivo volumen es que el cuento en España ha crecido, se ha hecho mayor y sigue creciendo. Aunque, como dice Eloy Tizón en el prólogo, “ningún cuento está completo si no le falta algo” al cuento en español le falta “algo” menos desde que este volúmen ha salido a la calle.

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