Islas divergentes

25 de enero de 2011

Contratiempo

Caminante sobre un mar de niebla, C.D.Friedrich,


El doctor entró en mi habitación. Era alto, delgado y había algo siniestro en su mirada. Yo estaba ahí, tumbado en una cama pequeñita sin poder defenderme. Justo al cerrar la puerta, empezó a hablar.

Mire, lamento informarle que va a morir. Vengo de consultarlo con mis compañeros y hemos llegado a la conclusión de que a usted le quedan unos ochenta años de vida más o menos. Le irá bien, tendrá cuatro hijos y tres esposas, pero tenga cuidado con Elena. Esa mujer le hará sufrir mucho. Bueno, eso es todo. Espero que aproveche el tiempo que le queda”.

Yo no entendí nada de todo aquello, pero me di cuenta que según estaba hablando una leve sonrisa de mala leche le nacía en los labios. Terminó de hablar, abrió la puerta y se marchó, dejándome solo con la muerte. Luego me puse a llorar, pidiéndo que me llevaran con mi madre.

5 comentarios:

JOSE EDUARDO DE VICENTE GARCIA dijo...

Ja, ja, ja...Jorge has visto demasiadas veces el anuncio del bebe y el coche.

Jorge García Torrego dijo...

Hola Gela...Qué anuncio? Creo que no lo he visto, (de verdad, no lo digo para disculpar el posible plagio...) :)

JOSE EDUARDO DE VICENTE GARCIA dijo...

No Jorge, no te lo digo en ese sentido, es que mi mente se fue al anuncio. Es de un bebe que se compra un coche y la voz en of va relatando las razones, para al final decir algo así como: pero claro con la edad que tengo. Es muy gracioso.
Un saludo.

JOSE EDUARDO DE VICENTE GARCIA dijo...

Además tu entrada me gustó muchísimo.

Jorge García Torrego dijo...

Ahhhhh, jajajajaja, el que dice que ahora solo lo puede abrir y cerrar, no? ahora si... :D