Islas divergentes

12 de febrero de 2011

El arte en equilibrio





Cuando vi la película El sol del membrillo, una de las cosas que más me sorprendió fue el encuentro del pintor Antonio López con dos chinos que habían ido a su casa para verle pintar. La chica, sin cortarse un pelo le dijo: “me he dado cuenta que usted no pinta como el resto de pintores”. Claro. Cuando un pintor se pasa meses pintando, perfeccionando eternamente la sutil curva de un membrillo, se trata de un arte concentrado, especial. Antonio López antepone la obra al tiempo, a las vicisitudes de los cambios, a lo relativo, y pretende encontrar algo más allá fuera del espacio y del tiempo. Andy Goldsworthy, el artista retratado en Ríos y mareas, es una especie de Antonio López pero más creador y más “ecológico”.En primer lugar, Andy Goldsworthy es uno de los principales representantes del movimiento Land art, tipo de arte que consiste en realizar obras con elementos de la naturaleza como piedras, hielo, hojas, agua…Normalmente se exponen al aire libre, y el paso del tiempo provoca que algunas, (la mayoría), desaparezcan y que solo las podamos recordar por su fotografía.

T. Ridelsheimer, en esta obra valiente y cocida a fuego lento, nos muestra la manera de trabajar de Goldsworthy. Sus horarios, sus fracasos, sus éxitos, sus motivaciones y su filosofía de vida, tan respetuosa como sus obras de arte efímeras. Andy se puede levantar antes de que salga el sol para conseguir los trozos de hielo y el entorno único que necesita para crear su escultura. Y después de crearla, después de tanto esfuerzo, de tantas horas y minutos de esfuerzo, sale el sol y la escultura se funde y se pierde. Y vuelta a empezar.

Una buena metáfora del objetivo que quiere mostranos el artista escocés es el río. Andy usa este camino natural para crear una serpiente verde hecha de hojas, para que navegue libre por el río, dejándose llevar sumisa por él. Andy quiere ser parte de la naturaleza, crecer como las plantas, dejarse caer como la lluvia, o bailar el vaivén del viento como las ramas de un árbol.

Esta es la mentalidad de Goldsworthy; quiere hacer pequeños nudos artísticos, breves y sutiles, en el fluir eterno de la naturaleza. No perjudica, no entorpece, solo moldea y crea figuras preciosas. La música de Fred Rith acompaña y embellece aún más su arte. Habrá gente que diga que la película es lenta, “que no pasa nada”. Puede ser. O puede que no. En este documental no hay amores ni explosiones, eso es verdad, pero en el fondo de las obras de arte del artista escocés encontramos algo sencillo, único, que estamos perdiendo con tanta superficie, con tanta explosión, con tanto arte espectáculo.

  • Ríos y mareas
  • Título original: Fluß der Zeit
  • Año: 2001
  • Estreno en España: Agosto 2008
  • Director: Thomas Riedelsheimer
  • País: Alemania
  • Música: Fred Frith
  • Guión: Thomas Riedelsheimer
  • Duración: 90 minutos
  • Premios: Mejor documental en los festivales de Montreal y San Francisco de 2002.
Lo puedes encontrar también en Koult.es: http://www.koult.es/2011/02/el-arte-en-equilibrio/

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