Islas divergentes

8 de febrero de 2011

Grieta

Rousseau, Gitana dormida


A veces tengo un pálpito de bondad

de cálido recuerdo

de serenidad y manta.

A veces todo me sabe a jabón

a sábanas límpias y a cerveza sin alcohol.


Pero pronto,

como una mirada oscura

caigo loco

en tus manos ásperas y ardientes

donde tropiezo

con la oscuridad y el pecado.


Y es entonces

ahí justo,

en lo sórdido de la felicidad

donde me siento orgulloso de haber caído,

tropezado y encontrado

contigo.

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