Islas divergentes

25 de agosto de 2011

Sal


Richard Avedon


No vengas con ese amor callado
sin sangre
que agoniza en tu boca.

Desparrama ya los ríos que golpean tu entrepierna
y coge aire
(las alas ya te asoman por las puntas del vestido).

No busques trabajo,
busca los truenos que chocan en tu piel y abre
abre todas las puertas,
abre tu piel y la mía
las calles y los sueños
y desgarra tres noches cada cama
en cada mirada.

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