Islas divergentes

2 de agosto de 2012

Cuando Lebron te espera a la salida del colegio (Navarro y Calderón)


Joder, Navarro, lo bien que nos  vendría que te curaras ya las fascitis, las movidas en la espalda, los esguinces, porque con molestias  lo tenemos jodido. Navarro necesita correr para crearse sus tiros, tiros a una pierna, de espaldas, como sea, pero rápido, cuando está parado no es el mismo. Navarro, el colega de Pau que pasó de quedarse en la NBA al precio que fuera. Anda, ahí os quedáis, que yo me quedo con mi familia y con mi Barcelona. La verdad es que Navarro no encajaba demasiado bien en ese mundo. Enclenque, debilucho, sin fuerza para defender a doses como Kobe, por ejemplo, lo tenía jodido allí. De hecho, si contamos mucho tiempo con él en cancha frente a EEUU y pese a su talento, que es enorme,  lo tenemos complicado en defensa con un tío con problemas físicos y con un salto mediocre (si lo comparamos con Sada o Llull o nulo si lo comparamos con los Westbrook o Iguodala, por ejemplo, que podría jugar de dos…)

La verdad es que veo mal a Navarro para estos juegos, por sus molestias y porque los rivales buscarán machacar lo físico de nuestro juego exterior para sacar ventaja. Aún así, un crack que nos puede salvar de algún marrón que otro. 

Ojalá que no se lesione. Ojalá. Mi jugador preferido de la selección, por cómo baja el culo el cabrón en defensa, por su mano de tres, por sus tiros libres, por sus asistencias, por su ritmo NBA que nos vendrá de puta madre en nuestro base. Promediar más de ocho asistencias por partido con un equipo como Toronto tiene mucho mérito. Mucho. Y Calderón, nuestro base titular, lo lleva haciendo ya unos cuantos añitos. Ya, no tiene tatuajes y es de Extremadura, pero sabe cómo se juega a esto y si el físico no le da sorpresas, marcará el ritmo de la selección, abrillantando los musculacos de Ibaka, dejando solo a Navarro y a Rudy para que enchufen de tres, dando artillería y blancos fáciles a los Gasol. Si hacemos algo en este torneo será gracias a Calde. El otro día, en el amistoso con Estados Unidos en el que nos metieron cien puntos y nosotros solo setenta y ocho, me fijé en cómo defendían los muy mamones. Manos arriba, sin parar, a medio metro siempre del tío que lleva la bola, presión agobiante. Yo soy base, juego desde hace años, y lo que más me jode cuando juego es el típico pesao, el cansino que no te deja mirar a los compañeros y preparar la jugada. Yo, al final, la mayoría de las veces paso la bola y listo, al menos que no me la quiten. Pues eso, veía a los americanos defendiendo y me agobiaba. Parece que Calderón ya está acostumbrado y aguantar esa presión y que puedas bajar el bote, girar, y seguir atacando, nos dará posibilidades para que la bola le llegue a Pau y a Marc y que ahí todo sea más fácil. Calderón, Mister Catering, el jefe de España.




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