Islas divergentes

La bestia parda I: JaVale McGee

 
Como muchos sabréis, soy aficionado al baloncesto desde hace ya años, tanto del mundo NBA, como de la ACB y de echar pachangas con colegas hasta que ya no poder màs. Por eso, porque me gusta el basket y, por ejemplo, me gusta la poesìa, voy a escribir de vez en cuando algunos textos sobre baloncesto pero intentando ir un poco màs allà, sin quedarme en el "bueno o malo" o forofismos que nunca tienen fundamento. Asì, sin màs rodeos, voy a inaugurar la secciòn LA BESTIA PARDA, que, señores y señoras, como habreìs podido suponer, hace referencia a los bestiajos màs salvajes del mundo del basket.
Y hoy toca el tìo del careto de ahì arriba: JaVale McGee:
 
 
 
No se, tampoco es que sea muy conocido este tìo, ha jugado en dos equipos que no son para nada punteros como Washington Wizards y los Denver Nuggets, donde juega ahora, pero es que es un tìo especial. Aparte de medir 2,13, que tampoco es una locura para la NBA, lo que de verdad llama la atenciòn de este tìo son los brazacos que tiene y un salto vertical que no veas. No es un pìvot clàsico, el tìpico tarugo sin pies que solo sube los brazos, es un jugador con velocidad(si, aunque muchas veces no le sirva para nada) y muy atlético. Con un tiro bastante regulero por no decir que no vale para nada (alrededor de 50% en tiros libres), es una muestra del jugador espectàcular por antonomasia: hace mates espectaculares subiendo el balòn un par de palmos por encima del aro, tapones bestiales y... cagadas de tamaño considerable pero que, al menos, hacen reìr al pùblico. Quizà McGee no te haga ganar un campeonato, pero aparte de su imponente presencia fìsica, te hace echar unas risas. Aquì os dejo con "Tragic Johnson", como le llamò Shaquille:

 

Participo en libro colectivo con buenas intenciones!



Hace unas semanas me mandaron un mail diciéndome que formaba parte de una antología de un libro colectivo llamado El camino del corazón solidario. Vale, el nombre es mejorable, creo, pero es que eso da igual, porque este libro, en el que participamos 138 autores y que se puede comprar en este enlace, envía todo el dinerico que saquemos para a una ONG de Valencia que ayudará a gente que lo necesite. Y yo me dije, ¿por qué no? 

Y para darle difusión nos vamos a juntar mañana viernes en Los diablos azules de Madrid(calle Apodaca 6), a las 18:00, para darle difusión, ¿os venís?

Aquí os dejo el índice con los poetas que colaboramos:


1 Prólogo de Pedro Tenorio Matanzo 7
2 Antonio Orihuela 21
3 Rosa Silverio 29
4 Ana Agudo Martín 33
5 Eva María Rodríguez Picazo 35
6 Llucia Reus Mayrata 37
7 Petra Dindinger Biermann 40
8 M. Luisa García - Ochoa Roldán 43
9 Inma Campos Lleó 47
10 Jorge García Torrego 53
11 Emmy Lajara 55
12 Isabel Abad Pacheco 57
13 Mayte Albores 59
14 Marta María Fernández 63
15 Jesús Ruiz Álvarez (J.R. Laguna) 66
16 Maria Castilho 71
17 Amador Muñoz 75
18 Ana Esmeralda Piña Recuenco 80
19 Luisa López Gómez 83
20 Uberto Stabile 85
21 Cloti Jimenez Guzzo 90
22 Francisco Javier Irazoki 93
23 Abel Santos 96
24 La Chica Metáfora 101
25 Ana Patricia Santaella 102
26 Julián Ruiz Bujanda 104
27 Ramiro Domínguez Hernanz 110
28 Jesús Munárriz 112
29 Mariano Crespo Martínez 118
30 Seki Kai 121
31 Andrés García Cerdán 123
32 Carlos Del Moral 126
33 Cristóbal Navarro 130
34 Silvia Cuevas Morales 132
35 Mª Del Rosario López Abril 142
36 Gabriel Hernández Molero 144
37 Mercedes Escolano 148
38 Inés María Guzmán 150
39 Francisco Muñoz Soler 152
40 Jenny Schönberg 156
41 Juan Cairos 170
42 Felipe Zapico Alonso 178
43 Ana Pérez Cañamares 182
44 Raquel Campos Jerez 186
45 María Del Carmen Guzmán Ortega 192
46 José Luis Fernández Juan 195
47 Lola Fernández Pérez 201
48 Crosby Lemus 206
49 Rubén García Cebollero 210
50 Eva María Rendón Flores 212
51 Myriam Sánchez Pérez 219
52 Carmen García Gómez 221
53 Rafael Mérida Juan 224
54 Ana María Arroyo 226
55 Eusebio Priego 230
56 Francisco J. Picón Caro 232
57 Fernando Sarría 234
58 Francisco Amador Luna 236
59 Manuel Tamarit Mari 239
60 José Icaria 242
61 Goya Gutiérrez Lanero 245
62 Santiago López Navia 247
63 Chema Cotarelo 251
64 Kepa Murua 257
65 Isabel Martínez 259
66 Rosario Raro 263
67 Daniel Astur Vega 269
68 Antonio Jareño 271
69 Francisco Javier Gallego Ortiz 273
70 Alejandra Planet Sepúlveda 275
71 Consuelo Pillado Pérez 279
72 Chía Giraldez Tinoco 281
73 Moises De Las Heras Fernández 284
74 Fernando Tornero Torner 288
75 Anne Fatosme 292
76 Pedro Tenorio Matanzo 295
77 Alfonso Romón Fernández 301
78 Carlos Manuel Cadenas Mendoza 307
79 Teresa Naranjo Pérez 311
80 Karmelo Iribarren Chandler 313
81 Daniel Barredo 316
82 Claudia M. Capel 320
83 Ferrán Torrent 324
84 Guillermo Urbizu 326
85 Alonso Conde García 328
86 Isabel Alamar 331
87 David Bobis Muñoz 336
88 Alfredo Vílchez Díaz 338
89 Chema Muñoz 343
90 Cesar Martínez Puig 351
91 Beatriz Naveira 353
92 Antonio Alfeca 356
93 Tomás Soler 359
94 Ángel Luis Rodríguez 364
95 Juan Benito Rodríguez Manzanares 367
96 Susana Sk 373
97 Gsús Bonilla 379
98 Yolanda Aldon Toro 382
99 Ruben Vedovaldi 387
100 Patricia Hilda Edit Casanello 390
101 Iosu Moracho Cortes 396
102 Tomeu Ripoll Moyá 402
103 Selecto Enrique Pérez Sambucety 405
104 Ismael El Alaui 410
105 Hector Ramón Cuenya 413
106 Felicidad Domínguez Zaragozá 417
107 Jéssica Arias Mingorance 423
108 Mª Dolores Herranz Jiménez 427
109 Mar Olmedo Violero 429
110 José Ramón Martínez García 432
111 Elena Torrejoncillo Roig 438
112 Malú R. Iglesias 442
113 Maribel D´Amato Martín 444
114 Ana Belén Pascual 450
115 Elena Ramírez Guerrero 453
116 Núria De La Torre 457
117 Mar Galván Romero 459
118 Daniel Casado 466
119 Domingo Javier Sánchez Castelló 468
120 Jorge C. Merino 472
121 Isabel Sánchez-Camacho López 475
122 Arantxa Oteo Ugarte 478
123 Daniel Astur Vega 480
124 Paz Contel Comenge 482
125 María Contel Comenge 486
126 Marta Contel Comenge. 489
127 Rosa Prat Yaque 490
128 Toni Balanzà 491
129 Pablo de Pedro 492
130 María Bellver 493
131 María Guinea Llop 494
132 Azahara Raimundo 497
133 Ana Santamaría 500
134 Estrella Montenegro 505
135 Rafa Pérez 513
136 Laura González Barro 518
137 Ana de la Luna Oscura 521
138 Natalia Pamela Miraglio y Pablo Visalli 524
Epílogo de Alfonso Romón Fernández 529

Recital de Elvira Daudet y Rafael Soler en Madrid

Venga, va, a ver quién tiene narices. 
Que se que no os atrevéis porque las palabras raras os muerden los pies y no entendéis bien lo que dicen pero eso no va a pasar esta tarde. Esta tarde, para los cobardicas de la poesía va esta invitación. No es una invitación para ir a un recital mío, que no me atrevo, es para un recital de poetas de verdad: RAFAEL SOLER Y ELVIRA DAUDET. Os digo que si alguna vez habéis visto algo de piel debajo del vestido de la poesía, ESTA es una ocasión para verla desnuda, sugerente, en la voz de estos dos grandes. Yo estaré, y nos podremos ver A LAS 19:30, EN EL PALACIO LONGORIA (SGAE), en C/Fernando VI, Nº4 en el METRO ALONSO MARTÍNEZ. 

Os dejo un poema de Elvira Daudet:

ESPERANZA

Después de la catástrofe, cuando el mar
se tornó una olla de barro sin azules,
el centro estelar de su vida fue borrado
por una aviesa mano,
como si nunca hubiese existido
y sólo fuera un sueño.
Pasó el tiempo. Un día el mar recuperó el azul,
ella el aliento y se creyó sanada.

Nunca se confesó que lo esperaba.
Durante largos años
el sol siguió enviando destellos de esperanza,
una senda de teselas doradas
y un pórtico de lanzas en la alcoba.
Era tierna y esbelta como el trigo;
la vida y los deseos ajenos daban vueltas
en torno a su cintura, sin rendirla.

No admitió que esperaba una sola palabra:
la que su amante, distraído, nunca pronunció
durante aquellos años.
Camelia de cristal no deshojada,
se mantuvo joven y confiada
bañándose en el agua perfumada
con las flores de azahar del limonero,
esperando, sin confesarlo nunca.

Un murmullo de voces en la sombra,
anunciando que el barco que él mandaba
había naufragado,
fue el culpable del trágico suceso.
O tal vez el Destino sustituyó al poeta
para unir al final a los amantes.
El mar depositó sobre la arena
el cuerpo de Esperanza, sin dañarlo.

Elvira Daudet

Holy Motors (uf qué mareo)



Aún me dura el desasosiego que me produjo la película Holy Motors en todo el cuerpo. Fui a verla hace un par de días (todo el mundo hablaba de ella y, joder, por el tráiler parecía que era buena, buena) y aún sigo pensando en ella, en qué cojones quería decir y si me dijo algo. Porque eso es lo principal. Entiendo que este tío, el director Léos Carax, hace muy pocas películas y que se toma su tiempo, que las perspectivas son enormes y que apunta muy alto. Esto lo entiendo y lo valoro, pero más allá del boceto, hay que evaluar la carne que el carnicero nos envuelve, el ladrillo y, joder, aunque el ladrillo estaba predestinado a ser templo creo que se ha quedado en chamizo.

Me explico.

Un supuesto peliculón, con unas críticas del cagarse, con premios en Sitges y tal, ajam, pues te preparas y te metes en el cine. Por supuesto, aún se hacen buenas pelis, te dices, hay que innovar. Y lo cierto es que algunas escenas son acojonantes por intensidad y si, por lirismo, por desenfreno y locura. Pero eso, escenas, videoclips del cagarse que en una película que dura dos horacas te despiertan pero que si no se ven continuadas, quedan en anécdota. Que si recomiendo o no la peli, bueno, depende de quién seas y qué cine te gusta pero para la mayoría sería un NIDECOÑA. Tu verás…

Con versando con Carmila Casala

Para seguir conociendo a los poetas actuales que merecen la pena, aquí os dejo de nuevo a Paloma Corrales con la poeta Carmina Casala, una creadora intensa que tiene una letra precisa y potente. Aquí os dejo el video y un poema:


 
Para ser más de ti

Para ser más de ti
he querido estrenarme por la fiebre,
sofocar los aleros de tu risa,
reventar como un trueno.
Encenderme o morir
anónima en tu vértigo,
para ser más de ti.

Para ser menos mía y de las cosas
he querido velarme por tu anchura,
deshabitarme entera
por dentro de tu piel y de tu sangre
y anclarme donde el Mar
derrota sus fronteras.

He querido, escalando hasta tu vértice,
recorrer el oleaje de tu boca,
trazarme geometria
más allá del abismo y de la esfera,
circular por tu puño, exactamente,
hasta hacerme destino de tu mano.

Ceñido, como un tacto por la piedra,
me alcanza el alambique de tus ojos,
súbito y necesario como un rezo.
Desertora de venas transitivas
he querido vivirte, amor, para vivirte,
para ser más de ti,
para oficiarte, amor, sobre la Vida.


 

Sobre el convertirnos en ventanas

 Detalle de La Libertad guiando al pueblo, de Delacroix

 
Ya no nos caben días enfermos en la tripa y se nos agolpan los niños al frente de nuestros ojos, pidiendo más, que pase la película de muertos que nos atornilla los pies al calendario, y ya va siendo hora de mudar la piel y germinar las carreteras.
 
En nuestro paraíso de silencio útil y de lengua automática, el impulso estaba mal visto por las señoras totémicas del orden, y por eso tuvimos que hacer nudo a nuestra carrera roja de jóvenes potros sin montura de otoño, ni correa.
 
Nos dijeron que no era fácil, que ellos lo intentaron pero todo fueron cerraduras, que ellos también tuvieron la piel fresca y llena de manantiales pero todo fueron ladrillos que cortaron el camino.
 
Que yo se que con una tele nos basta, que con un albornoz se viven cincuenta inviernos, y que una porción de amor es suficiente para no acercarse nunca al precipicio del posible, pero también se que ninguna tele nos salvará del ruido de rinocerontes que nos pesa en la espalda, ningún albornoz nos quitará el frío de nuestra piel egoísta de iguana y yo sé, que ningún amor por partes, por piezas, sin piel abierta, nos hará vivir con la ventana a en la punta de la lengua esperando lo posible como si fuera pan para nuestra tripa vacía. 
 
Por eso hay que ir preparando los músculos nuevos que nos lleven a la lluvia, los ojos que no saben tomar decisiones por ellos mismos y estas manos cansadas, lo sé, lo sabemos, de tropezar con todos los muebles de la casa y que lo único que quieren es meter en los dedos en todas las cuevas fértiles de la tierra.

Se te olvidó coger la fruta

Alfons Mucha

Que yo no soy un perro que te quiera por tu hueso, que yo soy el frutero que te acaricia y sueña tus mandarinas, pero tú no te das cuenta, que a ti dos uvas te bastan, dos nada más te llenan la gruta seca de la boca y no ves que tengo los labios llenos de fruta y que se me están pudriendo de espera, cayendo y rodando por el suelo sin que nadie, sin que tu, sin batalla. 

La pena es que a ti una manzana seca te llene el hueco más redondo de tu cuerpo, y vienes con tu cuchara de metal a por tu pieza, a matar el hambre minúscula que te llama, pero yo lo que quiero es que abras los cauces y chorrearte todo el viernes de melocotones, que no te quepan es lo que quiero, que engordes de sábado y de lluvia de mi cuerpo, que mis frutos no los aplasten los coches fríos de las carreteras, que sea tu hambre la culpable de que exploten y refresquen
alegres
tu boca.



Ya están aquí, los chicos del vertedero




Toño Benavides presentó el pasado sábado 10 de noviembre Los chicos del vertedero, en los Diablos Azules de Madrid. El libro, publicado por Canalla Ediciones , es el primer libro de poesía de Benavides, un gran ilustrador con una gran carrera en la mochila que le ha hecho ser reconocido internacionalmente con varios premios de la S.N.D. (Society of Newspaper Design): seis medallas de plata, una de oro y un reconocimiento especial del jurado por trabajos publicados en el diario El mundo del siglo XXI.

Pese a ser el primer poemario de Toño, su poesía conoce la noche madrileña desde hace años. En las jam poéticas y en diversos rituales, la fuerza en la palabra de Toño se ha podido ver como un extraño ejemplar que llevaba un puñado de pólvora en una mano, y un trozo de fuego en otra.


Los chicos del vertedero es una pedrada a un escaparate, un grito lleno de lágrima y rabia que desconecta los cables y agrieta las autopistas: Nosotros somos los Chicos del Vertedero, y no venimos a recitar poesía, venimos a dispararla. Un libro profético que nos trae un ecosistema olvidado, apartado de las ciudades para que no nos manche, y que ha sido invisible en nuestra poesía hasta que Benavides nos lo ha mostrado con este gran poemario.

Poesía que se queda grabada en el cerebro como la luna en la luna en la mente del perro por la fuerza de sus imágenes, por el lirismo de las mondas de naranja, de la suciedad, pero también de la tecnología y de la electricidad que no son vistas de manera decadente y opresora sino como entorno y contexto.



Pero, además de tener un universo propio en el que estas Troyas de niños, como dijo Batania, invaden las avenidas de una ciudad hecha pedazos, Toño Benavides sorprende con historias de amor grabadas a fuego en la tragedia En los controles de seguridad, los escáneres más avanzados aún no revelan la presencia de sustancias explosivas disueltas en la sangre de los viajeros. En cuanto despega, una pareja se reúne en el WC del avión. La cuchilla estaba oculta en la carcasa del teléfono móvil. Se abren las venas y juntan las muñecas. En la bola de fuego flota la última sonrisa de ambos.

Los poemas de Los chicos del vertedero no se caminan, se corren a 300 kilómetros por hora con los ojos cerrados/el corazón roto/y la cabeza en llamas, intentando coger aire en un entorno en el que Hombres, mujeres y máquinas compiten por sobrevivir en los pasos de peatones y que muchas veces recuerda a películas como Blade Runner y otras a la noche que aplastaba a Lorca en Poeta en Nueva York.

Los chicos del vertedero es un gran libro que explora, con un lenguaje mezcla de prosa y poesía, lleno de vitalidad e imágenes potentes, los arrabales de la ciudad, de la sociedad, para rescatar este ecosistema y reflejar la potencia y los caballos de de un futuro posible que siempre ha estado entre nosotros. 


Y quedarse parado no es cosa de un momento

Imágen de la película Aurora de esperanza (pinchar para verla en youtube)

Y quedarse parado no es cosa de un momento;
poco a poco se te funden los tendones y las piernas,
minuto a minuto se te pudre la fresa de tu lengua
y ya no hay agua
no hay refugio
y día a día se te adelgaza el ciervo de la noche y no sabes
que pasan los minutos y se te amontona el hambre
en el futuro
no sabes que hay termitas en tu cintura,
que hay termitas en tu salario
que hay termitas en el compañero de al lado
que hay termitas
hambrientas
en tus ojos vivos
que aún se mueven.

Quedarse parado no es cosa de un momento;

Las termitas muerden muy despacio.