Distinto

Llevo desde que tengo memoria llevando la contraria, siendo minoría, diferente, inconformista, aprendiz, nunca sabio ni terminado en mi opinión o pensamiento.

Con los demás a veces discuto y otras no, a veces intento convencer, a veces me dejo convencer, pero he aprendido a no discutir con quien no quiere ser convencido. No creo en la violencia, tengo fe en el apoyo mutuo y en la fraternidad y así seguirá siendo, por muchas votaciones que haya. Te recomiendo que te hagas fuerte en tu soledad, en tu pensamiento, en tu diferencia y no te cierres a cambiar de opinión, que la opinión general no te arrase y te deprima. Construye tu diferencia y que sea fértil.


Y, si vienen a por ti los iguales, aquí me tendrás, yo también soy distinto.



Lectura en Torremocha

El pasado día 21 de marzo leí varios poemas de mis últimos libros a un público bien majo, bien generoso y buen numeroso.

Me hizo mucha ilusión leer tan cerca de mi casa y a la vez a tanta gente desconocida. Seguimos.

Gracias al @ayuntamientotorremocha, a Marta y a Lore por ser mi compañera de pulso filme 🔑.



¡Bibliotecas, ahí voy!

 Como algunos sabréis, acabo de aprobar un examen de oposiciones para trabajar en bibliotecas en Soto del Real. Estoy feliz. Han sido casi dos años de subir la piedra, dos años de 4 horas de estudio al día, de lunes a viernes y al final he conseguido lo que pretendía. Ha sido muy difícil, hemos aprobado solo 15 candidatos de 145 que estábamos en la convocatoria 😅, pero ya estamos dentro.

Aún queda mucho para conseguir esa plaza, pero para mí esta es una victoria enorme que me hace muy feliz. Muchas gracias por felicitarme y por apoyarme.


¿San Valentín?

Hace unos meses terminé de escribir y organizar un libro. Un libro que se llama Hogar y que celebra aquello que sentimos, aquello que disfrutamos y que también sufrimos. Es un libro de poemas que celebra la construcción de un amor, con todos sus metales, todos sus abrigos.

Fui sincero. No escondí nada en este libro porque, como dijo Neorrabioso: «Aquí se juega a trueno o se juega a nada». Mi vida es mi poesía y no me escondo.

Hoy, varios meses después de aquella radiografía de los dedos besados, de las lágrimas tragadas y las casas caídas, ya apenas vendo libros. Ya no es novedad, ya ha caído del escaparate. Pero este hogar, esta historia, es una historia que permanece, mucho más que sus cimientos. Porque donde se derrumba la vida queda, si hay honestidad, poesía.

Porque la poesía no se destruye. Porque la poesía construye, en su diálogo, el futuro, los hogares que vendrán.

Y aquí un poema que os abre la puerta de este Hogar:

Hogar,
velocidad derrotada,
plato sin reloj ni cuenta
donde no sobrevuela un murciélago el silencio de los sillones.

Nunca nadie cambió tanto de paredes como nosotros,
lo espinoso de las camas manchadas por los monstruos de la noche,
llaves acumuladas en los cajones,
brújulas a medio hacer, derretidas como muñecos de nieve de la infancia,
refugios abandonados.

Buscamos en las calles dónde encajar nuestros cuerpos,
dónde amasar la oscuridad que construya la cueva,
que sea posible pintar con los dedos las paredes.

Se acumulan los libros,
hilos recogidos donde los hermanos pulsan su lengua,
cuerda de guitarra,
instrumento submarino común
y el mapa se hunde desgarrado por alambre de espino
nuestra carne marcada con sílabas de mordiscos cercanos
cuchillos de cocina.

La casa,
aquel animal mítico de muros como vértebras posibles,
animales de bosque,
juego de niños mayores, que encaje todo bien,
cada piedra importa, nada se escurre sobre el musgo.

Así las patrias, los mapas a la medida de los pulgares,
los sudores y el musgo, las arrugas del aquí,
lo compartido,
las marcas de nuestros ojos en la madera posible del tiempo.

 

Diablos azules / Lata despeinada

 



Hace ya 10 años bajaba todos los martes desde mi pueblo a Madrid para escuchar y leer poesía en las jams sessions del bar Diablos azules. Siempre lo digo, pero ahí me hice poeta. No solo por lo que pude escribir o escuchar, sino por la sensación de comunidad que sentí con algunos de aquellos escritores que, por suerte, hoy puedo llamar amigos. También por la sensación de estar en un lugar donde se podía aprender y crecer (recuerdo con mucho cariño la placa a mi querido Ángel González).

Durante muchos años ese fenómeno fue creciendo y los libros fueron llegando, pero para que el primero fuera posible tuvo que estar Roberto Menéndez (editor por aquel entonces de la editorial @canallaediciones) en la barra para proponerme sacar lo que luego fue #Ojoyventana. Desgraciadamente, la poesía nunca ha sido un negocio muy rentable y después de muchos años, el Diablos azules echó el cierre.

Hace unos días estaba con mi chica, Lorena, dando un paseo por los madriles, cuando me propuso acercarnos a una librería que habían abierto hacía no mucho tiempo, @latapeinada, especializada en literatura hispanoamericana. Lo que no sabía es que esa librería estaba en el mismo local que el Diablos Azules. Y así, de alguna manera, todos esos recuerdos se sienten acompañados por Nicanor Parra, Pizarnik, Leila Guerrero o Jorge Teillier. No está nada mal.

¡Larga vida a la literatura en Apodaca 6!



10 de febrero

Hay un cántaro por llenar en las raíces de tus manos pendulares y mis
manos-cresta-de-gallo.

Hay un vaso manchado de vino seco,

y el ruido,

aquel el borboteo febril de mi sangre al oler tus pasos

es hoy un lodazal

un cuaderno de hojas arrancadas

un gato olvidado en la noche fría de la memoria. 

Photo by enfantnocta on Pexels.com

Libros en 2020

No sé si ha sido por estar encerrado parte del año, para salir mentalmente del estudio de las oposiciones o porque tenía mucha vida interior por compartir, en este 2020 ha habido buena cosecha de libros 🥦🥦📚📚

🚩La primera publicación que apareció fue la segunda edición de mi primer libro, Ojo y ventana. Este libro, que fue publicado originalmente por Canalla ediciones, tiene mucho bar, mucha inocencia y mucho respeto por la literatura. Cuando apareció este libro yo era un chaval de 28 años que iba mucho a bares de poesía (sobre todo el diablos azules), acaba de volver de estudiar en Suecia durante un año y estudiaba un máster de literatura y teatro. Estaba tierno, tierno, veía la vida como algo agradable y sereno y no conocía el miedo a la soledad.

La edición se acabó hace meses, es bilingüe español-inglés y tiene formato digital y en papel. Y para que todo estuviera en orden conté con la revisión de Rocío Moreno en la versión en español y Silvia Cuevas Morales para la versión en inglés.

Si queréis leer más, pinchad aquí.

🚩La segunda publicación que apareció fue el libro Hogar. Es un poemario muy querido por mí, en el que he trabajado mucho y que considero mi mejor libro. Se trata de una historia de amor.

Así, simple y fácil:

Encuentro/enamoramiento🏕

Nudo/amor 🏠

Desenlace/desamor 🏚

También está revisado por Rocío Moreno y el prólogo lo escribió Juan Bonilla. 


🚩La tercera publicación fue la publicación en Francia de poemas míos traducidos al francés por Miguel-Ángel Real en la obra colectiva Sémaphore, Revue de la Maison de la Poésie du Pays de Quimperlé 8.

Me hace mucha ilusión esta publicación porque es la primera traducción a la lengua de Camus (que yo recuerde). 

🚩La 4ª publicación que apareció fue el libro Dúplex. Es una antología que mezcla a #ilustradores y poetas. La verdad es que fue una experiencia muy interesante porque durante semanas María Abellán y yo curramos para mezclar nuestros lenguajes y la verdad es que el resultado fue muy bueno. Está publicado por Marmotilla ediciones y Alas ediciones

(más info pinchando aquí

🚩Por último, aún en 2020, a finalísimos, apareció la 5ª publicación del año (¡que se dice pronto!). Es la segunda edición del libro El despertador de Sísifo, publicado por Lastura ediciones. Este libro, que cuenta la angustia por el trabajo repetitivo, la desidia por este mundo sin salidas, precario, parece que os ha gustado bastante y ya se han volado los primeros 300 ejemplares. En esta 2ª edición aparecen poemas nuevos y un prólogo de mi querido Alberto García Teresa. Además, en cada página hay un código QR para escuchar el audio de los poemas leídos por mí.

(Más info en la web de Lastura

Yo, Sísifo




Pecho de lata,

eslabón corroído,
pulso inestable del caballo flaco llamado progreso.

Soy Sísifo,
el usar y tirar de días manchados e iguales,
raíz muda y viaje en círculos.

Soy Sísifo
condenado,
estación final del hombre en serie y los sentidos cortados con cuchilla
cauterizados los tendones del amor
tapiadas las salidas de emergencia.

Soy Sísifo y escupo mi nombre a las abejas libadoras que cosechan minutos y producen nóminas
y pequeños grumos de azúcar que llamamos dinero.

Soy Sísifo y grito a los dioses que manejan los barcos,
los semáforos y los buses de línea,
les grito que empujaré su piedra,
descansaré las brújulas y volveré a casa,
que la luz de Mérope en la noche no me ciegue y me guíe,
que en el cerrar los ojos despierte mi cuerpo y se borre vuestra condena,
¡oh, dioses impolutos y tristes!
envidiosos de nuestra angustia,
de esta asfixia llamada muerte y de sus helechos del
placer donde nos escondemos.

Soy Sísifo,
os digo,
el que masca piedra a diario y cada noche Mérope no aterriza en mí
no aterrizo,
todo es un ensayo macabro,
un diálogo de muebles y ruidos,
la escarcha que silencia nuestro deseo como ancla dormida,
el jarabe de las pantallas encendidas,
su trampa viscosa llamada «series».

Soy Sísifo,

el que encontró a Mérope en los arrabales de la ciudad,
en las afueras donde los caminos se abrasan de soledad,
marcaré tu nombre en mi lengua
«Mérope»,
y en cada palabra un incendio con tu olor.

Soy Sísifo,
el perdido, el condenado,
volveré a casa.

(Se puede encontrar en el libro El despertador de Sísifo 🌄)
(Vídeo hecho por Miguel García Torrego - FlowCost)

22:30 H

Un trabajador es un esclavo a tiempo parcial.

La abolición del trabajo, Bob Black

El trabajo es un ancla.
y las 7 de la mañana el primer paso de la cadena,
donde la herrumbre cabalga a pesar del sol y su lengua.

En el mar del día los mapas se construyen con los otros que no fuiste,
lo que quedó fuera de casa aquella noche.
Machacar la carne en el mortero para conseguir salario.

Así el cocinero te busca en los estantes de la ciudad,
tu olor escondido en habitaciones volátiles como papeles arrugados,
huir de su mano entrevista de trabajo
quedarte suave:

Sacarle el alma al orégano es un símil
de tu primer día de curro.

(Se puede encontrar en el libro El despertador de Sísifo 🌄)

7:00

 

La procesión de los que esperamos el bus,
adorar la luz del móvil como si fuera una vela.


La intermitencia de la fe,
la certidumbre de patas cortas que es el WhatsApp,
su atronadora piscina de ruido.


Mirarse dentro los recuerdos para saberse uno y no otro,
cualquiera
de los que te acompañan en la fila.


Y pese a la búsqueda, no poder despejar la incógnita:
no saber si las personas del verbo nacen del yo
del nosotros
o del ellos.

(Disponible en https://lasturaediciones.com/product/el-despertador-de-sisifo-2a-edicion-ampliada/)

Segunda edición de El despertador de Sísifo, en Lastura

 


Hace dos años y medio yo no sabía nada de las oposiciones en las que ahora ando metido. No me planteaba meterme (ni loco) al estudio de 50 temas, 7 de ellos de legislación. Trabajaba y ahorraba, tenía trabajos más o menos esporádicos, trabajaba de corrector y de administrativo en donde pudiera/donde me quisieran.

En esa época mi lema era «Trabajar para sobrevivir/la poesía para vivir» y me conformaba con desperdiciar 40 horas a la semana con tal de que, después de salir de trabajar, pudiera ser libre. Tapaba parte del río para mantenerme a flote, no hundirme en la incertidumbre de no tener trabajo y, a la vez, seguía habiendo corriente que me mantenía vivo.

En esa aparente estabilidad escribí este libro, El despertador de Sísifo. En el hollín del transporte público, en las marcas de sudor en las paredes de la oficina, en un presente hecho de niebla y libros de poesía en los rincones.

Hoy, mucho tiempo después, mi vida ha dado un vuelco. El río corre suelto porque trabajo cada día por conquistar un horizonte llamado Bibliotecas que me hace feliz. Trabajo en la UAM, ya no existe el óxido y el sacrificio de las 8 horas y Lastura publica la segunda edición de este libro sobre trabajo y poesía que, sin embargo, habla de amor, como todo lo que escribo.

Os dejo parte del prólogo de mi querido Alberto García Teresa:

Jorge García Torrego elude la impostura porque habla desde dentro del conflicto, desde la anulación por el trabajo y también desde la angustia y la incertidumbre del desempleo. No es cuestión de autenticidad sino de que no existe otra posibilidad de enunciación, por más que intenten desplazarnos como imanes cánones de tradición o discursos del mercado, cuando nos siguen determinando el estómago y las manos desnudas. De ahí la honestidad y la valentía de esta propuesta. Porque no juega a los espejismos. Porque no se desliza por el autoengaño. Porque no renuncia, con su propia voz, a mirar la vida y ver cómo nos la roban.


Podéis encontrarlo pinchando aquí 

Cocinas


Hace diez años vivía en la cocina de la foto, en Göteborg, Suecia. De aquel tiempo no queda prácticamente nada, salvo mi devoción por las cocinas. Ese calor único. No guardo con un recuerdo muy cariñoso el tiempo en Suecia, pero sí aquella ventana desde donde manejábamos el tiempo, las nubes y la luz.

Aquí os dejo un poema de Hogar, del libro que publiqué hace unos meses y que rinde homenaje a las cocinas, la parte más verdadera de los hogares:



«Acuérdate que te recuerdo. Si no te acuerdas no importa mucho. Siempre te veré caminando por los rieles», Jorge Teillier.

Se llamaba hogar y era un río,
una pléyade de puertas por abrir,
un sonajero de risa y desayunos.
Tenía la piel recién labrada por la luz
y en su cuello una coma de sudor pausaba la tierra.

Y en esa pausa vivía yo.

Se llamaba hogar y en su rama la cabaña.
Se llamaba hogar y en su oscuridad un catalejo.

Se llamaba hogar y sus manos eran leña,
su cuerpo entero un bosque.
Se llamaba hogar y era un río,
no se acababa nunca,
la calma era nuestro cimiento,
y por las bocas entrábamos y salíamos al mundo.

Ya se ha vendido la mitad de los libros de Hogar ;)

Recuerdo que, cuando estaba terminando de ordenar poemas, maquetando por aquí y por allá, revisando las correcciones de Rocío Moreno o añadiendo el prólogo de Juan Bonilla, aún no estaba del todo seguro: «¿Será una locura autopublicar?, ¿y si me pego una hostia como un camión y me tengo que comer los libros?».

Afortunadamente, me lancé y ahora, tres meses después de que apareciera Hogar 🏠, ya os habéis llevado a vuestros hogares la mitad de los ejemplares. LA MITAD. La verdad es que no sé muy bien qué decir o cómo agradecéroslo. Es la primera vez que un libro mío se vende tan rápido y no estoy acostumbrado. 


Sigo recibiendo vuestros pedidos a través de mi web (https://jorgegarciatorrego.com/) y solo quiero deciros GRACIAS, por estar ahí, por la lectura, la comprensión y la compañía.

Y como digo en mis dedicatorias, «esta es tu casa, pasa y ponte cómodo».

El fotón es de mi amiga Sonia Cuesta).




21 de noviembre




No queda tan lejos aquel gorro apachurrado, ni la sonrisa, ni tampoco la camiseta de @lentourloop, ni mucho menos aquel sol que nos aplastaba y nos hacía felices a partes iguales en Peñíscola. Y, por supuesto, sigue bien cerca @lalorenza_, aunque con menos trenzas, pero con las mismas ganas de vivir.


Era agosto, había bajado la intensidad de la pandemia, y en esa rendija celebramos que aún seguíamos vivos. Son momentos complicados, cada uno se alimenta y se celebra con lo que quiere, pero es mejor pensar que cada uno se celebra con lo que quiere, con lo que desea. Que la vida no sea un acto de supervivencia, que sea un acto de celebración y fraternidad.

Porque seguimos aquí, en el medio de lo posible, celebremos, cada día, que seguimos vivos. Como dijo el maestro:

«Porque soy como el árbol talado, que retoño:
porque aún tengo la vida».

Y ahora, un #poema de mi libro Hogar, con cita de Aurora Luque:

«El amor es la brújula del viaje».
Aurora Luque

Como un sendero,
camino de olor para llegar al trigal de tu pelo,
negra es la lluvia que me ofreces.

Recojo tu melena en mi mano y siento cómo crecen los frutos,
cómo tiemblas,
cómo bajo tus ramas tu labio gotea presencia,
arroyo y sed es tu canto.

Así,
en la oscuridad que me ofreces entramos ciegos en el mar de la noche,
manantial y juego de manos, perseguir tu boca con mi boca,
será imposible el refugio
y serán los cuerpos víctimas y verdugos de esta hambre que no se acaba,
esta hambre ciega que nos coloniza al llegar la noche.

#buenosdías #Madrid #pandemia #literatura #Peñíscola #verano2020☀️ #poesía #reflexión #escritosdeamor #vivirelmomento

9 de noviembre

 


Antes de que llegara la lluvia de incertidumbre de la #pandemia, antes de que todo perdiera sentido y fuerza, yo vivía en #MarquésdeVadillo - Madrid, en una tardoadolescencia, compartiendo piso con tardoadolescentes como yo. Estudiaba oposiciones a tiempo completo y racionaba ahorros como quien se permite comer chocolates tras las comidas. Poco a poco pero saboreando el esfuerzo, la constancia.

Hoy he vuelto a pasar por aquí, a subir en metro, a sentirme urbanita y moderno, a vivir el caos de Madrid. Y más allá de lo que esperaba sentir, una de miedo y expectación por la ciudad-civilización que se deshace, lo que he sentido ha sido tristeza. Enorme. Y no por mí, sino por todos. Por la incapacidad de generar alegría colectiva y pringarnos por ella justo ahora que estamos vivos.

Hoy he sido consciente de que estamos unos cuantos meses más cerca de la muerte y que no hemos podido vivir como nos hubiese gustado. Y esto es grave. Y es grave que nos esté pasando a todos. Nadie levanta la vista por la calle, nadie sonríe, todo está vacío, escondido, esperando que vuelva la buena época. Y ojalá que sí, ojalá que disminuya la tristeza, el paro, la multitud de personas que se han quedado sin destino, sin esperanza, sin posibilidad de rellenar los días y las semanas con algo que brille.

Ojalá tú, que estás leyendo esto, encuentres aún motivos para celebrar estar vivo, rodeado de amigos, de familia, de alguien que te mire a los ojos y te diga «me haces feliz», «gracias por este fin de semana» o, simplemente, «buenos días».


Recomiendo... Pessoa




Se dice que Fernando Pessoa tenía varios heterónimos (Ricardo Reis, Bernardo Soares, Álvaro de Campos y Alberto Caeiro son algunos de ellos, pero son muchos más) en los que se refugiaba para decir desde otro punto de vista, desde otra biografía, otros sentimientos.


Por eso, cuando hablamos de Pessoa no hablamos de él solo sino de él y de sus Pessoas, él y sus fingimientos, sus viajes corpóreos y emocionales.

En este breve librito publicado hace más de veinte años por Mondadori y que encuentras en muchas librerías de segunda mano/de viejo aparece una pequeña selección de poemas del propio Pessoa, Alberto Caeiro, Ricardo Reis y Álvaro de Campos.

De Fernando Pessoa - Ortónimo, os traigo este #poema:

Tengo pena y no respondo.

Mas no me siento culpado
porque en mi no correspondo
al otro que en mi has soñado.

Cada uno es mucha gente.
Para mi soy quien me pienso,
para otros - cada cual siente
lo que cree, y es yerro inmenso.

Ah, dejadme sosegar.

No otro yo me sueñen otros.

Si no me quiero encontrar,
¿Querré que me halléis vosotros?


Feliz día de los correctores de textos

Celebremos la tilde bien puesta, las normalizaciones, los informes de lectura y las comillas españolas o de pico («») (por poner un ejemplo). Celebremos cuidar los textos, que digan lo que el autor quiere decir, cómo lo quiere decir y que ese sentido llegue al lector lo más fiel posible a lo que quiso decir el autor.

Me dedico a la corrección desde hace ya bastantes años, en parte gracias a mi propia autoformación y en parte gracias a las enseñanzas de @calamoycran, que cuenta con grandes profesores como @iciargom, que me han ayudado a ser un buen corrector (o eso espero).

Para mí ha sido una cuestión de tenacidad, de trabajo, de ponerle cariño a lo que se hace.

Y lo hago aquí, en https://jardinerodetextos.wordpress.com/, y si queréis pasar a saludar/seguir o lo que se os ocurra, sois muy bienvenidos.

Como regalo os cuento la historia de Titivillus, que era un pequeño diablo que, en la Edad Media, molestaba a los monjes que estaban copiando textos a mano. De hecho, todos estos errores de monjes y copistas estarían recogidos en un libro que se leería en el juicio final. Imaginad qué vergüenza.

🌱🌱



Las bibliotecas y yo


En mayo de 2019 me propuse llegar al sueño de ser bibliotecario. Estudiar, aprobar unas oposiciones y cruzar al otro lado, aquel lado que recomienda libros, que memoriza campos MARC 21, que cataloga libros, que ojea y hojea. Que no vive por los libros ni para los libros, sino para crear y alimentar lectores.

He rellenado muchas hojas con esquemas y términos, he pasado muchas horas memorizando leyes, memorizando temperaturas idóneas, parásitos que comen papel y leyes que protegen este mundo. También he pasado 540 horas teóricas formándome y aprendiendo de un profesor excelente y de unos compañeros apasionados y llenos de libros. Y al final, creo tener la llave que hace que los libros llamen la atención de los lectores, tanto a los de dentro como a los de fuera de la biblioteca.

Y por fin, este jueves, día 15 de octubre de 2020, un año, cinco meses y quince días después, empecé las prácticas del certificado en Prestación de Servicios
Bibliotecarios en la biblioteca municipal de mi pueblo, Miraflores de la Sierra.

Como premio atendí a un lector, un chaval de unos 7 u ocho años, que sacó un Mortadelo, como hacía yo de pequeño, y sin que lo supiera, me hizo una persona feliz. Modestamente y contenido, pero feliz.

Este es mi camino, está entre libros y seguiré caminándolo.

Poema de Hogar

Joseph Lorusso


Tu boca,

precipicio y ventana dulce,
ola recogida en el viento y todo caía.

Tu boca pequeña,
escribo tu boca y en mi boca un latido,
tu boca el territorio y mi boca los pies desnudos.

Tu boca suave,
tu boca suave donde besar es coser
donde besar es un columpio,
donde besar es submarinismo,
donde tu boca es un perfume y mi boca un lazo en tu corriente.

Reímos y nos besamos,
tan llenos,
rebosa mi boca con tu boca,
regadera,
animal marino,
geometría de alga y espuma,
tus labios donde siempre llegan olas,
tus labios de palmera,
tu labio 360 grados es mi cuerpo,
tu boca como un pararrayos,
refugio,
jardín y refugio tu boca,
lluvia horizontal,
tu lengua y mi lengua cautivas en el océano,
rodeadas,
tus ganas y mis ganas,
fricción de frutas,
objetos delicados y rotos que quedan suaves al caminar tus dientes,
recorrer tu boca a ciegas con los ojos de la lengua,
te beso, te beso, te beso y estás aquí,
tan pegada ya,
tan pegada siempre a mi recuerdo que pongo en este blanco
como una viva cicatriz de saliva,
un recorrido de zahorí.

¿Qué buscar en tu lengua,
qué buscar en tu boca,
qué buscar en la oscuridad de tus ojos cerrados por el calor
por el sol de tu boca?

Cierro los ojos para proteger las retinas,
no quedarme ciego
los ojos en la boca
así buscarte y besarte,
así empezar cada día,
así empezar el mundo.

(De mi libro Hogar 🏠🐦🏚https://jorgegarciatorrego.com/hogar/)

Presentaciones de Hogar

Ha llegado ya mi nuevo libro, que se llama hogar porque es un hogar. Porque tiene ladrillos y ventanas, puertas y camas. Tiene la espuma que lava los platos y la espuma que nos despierta por la mañana o nos afeita. Es un hogar porque resguarda, porque escribirlo me ha hecho entrar en calor y dejar la intemperie. Pero, si me salgo de esta casa y miro hacia arriba, me da por pensar. En 2014 saqué mi primer libro y, en 6 años, 5 libros publicados, y...¿tenía tanto que decir?, ¿por qué tanta prisa?, ¿por qué no convivir un poco más de tiempo con cada libro, macerar el placer, el dolor? Pues me/os contesto: por necesidad. Porque un libro escrito es un libro parido y es un libro hecho. Un libro que descansa en las baldas de las tripas es un libro que busca aire y no tiene aire, es un libro que busca otros ojos que lo lean y, si no, pierde forma. 

Voy a estar presentándolo por aquí y por allá, si queréis venir a conocer mi casa, lo que tengo que decir, pinchad aquí para más señas.


 



 


Teaser de Hogar, próximo libro

En unos años, cuando este libro por nacer, Hogar, quede en el pasado y su recuerdo sea una vértebra que diga mi nombre, yo diré: Escribí la verdad a pesar del tartamudeo del dolor. Escribí la verdad a pesar de la quemadura del amor. Rodeé la verdad, me escribí en un libro.

 


30 de julio


Quizá la certeza de poder hacer bosques, hacer salones o senderos a través de las palabras nos ha endiosado. Nos ha hecho creer que nosotros tenemos el líquido único y escaso de la razón, el rocío que escapa del dolor y de la risa en el último segundo. Que somos nosotros, y nadie más que nosotros, los que pisamos el charco de la esencia de lo humano antes de que se seque, antes de que llegue lo banal y efímero.

Sin embargo, yo creo en una poesía que llegue caliente, recién hecha, a las manos y a los ojos del lector. Una poesía que no solo embellezca sino que también alimente, que sirva para ser leída y para apuntar la lista de la compra. Una poesía, en definitiva, de aquí mismo, de las líneas de la mano y de las líneas del horizonte, pero también de la línea que hace la comba donde saltan los niños.

Sean bienvenidos, sean bienvenidas a mis palabras.



HISTORIA DE LA BASURA

Vizcarra

Hubo un tiempo en el que la atención de la población estaba centrada en pocos caretos. Hubo un tiempo en el que había una élite para el cuchicheo, por llamarlo así, de los dimes y diretes. Una élite en forma de monarquía, con su abolengo y su poder. Sus amantes, sus traiciones, sus palacetes. Más tarde, esa basura, ese ser ser el foco del cotilleo de los demás, se expandió y llegó a profesiones como toreros, cantantes, actores y escritores que, como además de generar interés por su labor profesional,también generaron intéres por sus «líos de faldas» y vida disoluta. Aquí vienen los programas de televisión de chismes, de cotilleo y de #TELEBASURA.

¿Recordáis cuando se hablaba de TELEBASURA para referirse a estos contenidos?, ¿Será inocente este contenido zafio, estúpido, superficial, machista y clasista? No, no lo creo. Porque los medios de comunicación, además de un espacio que refleja el interés de la población, también es un arma de manipulación.

Y llegamos al día de hoy. Desde la expansión de los realities, cualquiera puede ser famoso. Y no hace falta, como antes, que haya nacido nobleza o que sepa torear/cantar/escribir decentemente. Hoy, lo que importa, es que pueda difundir sus privacidades de manera generosa. Ya no importa el contenido, qué profesión realizas sino que seas un foco de atracción, que tu superficialidad sea atractiva para los demás, que generes cotilleo y chismorreo ya que esto atraerá más que el objeto de tu profesión.

Entonces, ¿para qué sirve el estudio, la formación, el rigor en carreras artísticas y/o culturales si solamente se viraliza y se pone el foco en la estupidez y el chismorreo a través de redes sociales?

En definitiva: se ha democratizado la basura. Hoy todos podemos ser famosos, pero los seremos gracias a la basura que difundamos, no por talento.