Islas divergentes

Bocas

La Mona Lisa, Leonardo Da Vinci

En la boca ardiente y profunda de una mujer
encontramos todas las letras
recorriendo
suaves
el agua
los dientes.

Todos los sabores.

Todos los vientos nacen en sus bocas
caracolean y juegan
con la lengua y los peces.

Cada tormenta que rompe el aire
afilando los labios de la noche
es hija de la sangre y la saliva
la niebla del cigarro
y los suspiros.

Cada boca ha inundado
de lluvias
de vapores
a miles de amantes despistados.

2 comentarios:

Ange dijo...

Increible George, para cuando unas cañas???

Jorge García Torrego dijo...

Ya he vuelto de Ecuador así que cuando quieras!! Un besazo!