Islas divergentes

Versátiles 2011, el festival de la palabra


Qué es poesía! ¿Y tú me lo preguntas? Poesía no eres tú. Ni de coña. Poesía no eres tú, con tus hipertextos hiperconectados, hiperatrofiados, con tus referencias constantes que no llevan a ningún sitio. Quizá sea teoría de la literatura, estética de la recepción, no sé, otra cosa. En fin, discursos de intelectuales que intentan desentrañar el misterio de la poesía. De Zizek a Benjamin, de Foster Wallace a Bolaño, Tao Lin, y la pos postmodernidad revoloteando en cada conversación. No. Eso no es poesía, gafapasta que se atraganta de textos. La poesía es otra cosa. Poesía es hermandad, sentimiento, bares con gente que fuma feliz de la vida. Eso es poesía. La bolsa de basura es nuestra biografía, es, también poesía, o no dejes que la luz de mi cuerpo te engañe, voy quemando las naves, y al final parece que la poesía aparece como dice Fernando Berltrán, a mí los poemas me ocurren.En Versátil.es, el VI festival de la palabra celebrado en Valladolid, la poesía está en todos lados. En la facultad de Filosofía y letras de la universidad, en el bar La Curva, (si, en el bar La Curva. Definitivamente si), o en la bodega Estancia Piedra, a unos cuantos kilómetros, en Toro. Desde la apertura del festival el lunes 14 de Marzo con la lectura de poemas de Luis Eduardo Aute, el versátil.es del 2011 ya tenía buena pinta.

El martes 15, día dos, en una mesa redonda que trataba sobre La poesía: trece veces por minuto, en claro homenaje a Celaya y donde se juntaron Txes peligro(alterego del poeta Sergio C.Fanjul), Olifantes poetas (la editora Trinidad Marcellán), el mismísimo Abraham (Abraham Gragera, poeta y profeta momentáneo de Benjamin y su aura), pistoleros especialistas en nuevas narrativas (Javier Alonso Prieto), La eterna joven-pero experta hace ya tiempo-Luna, (La poeta Luna Miguel) y todos ellos alentados y moderados por una poeta camuflada de moderadora,como es Carmen Morán Rodríguez. Se habló de blogs, de nuevas narrativas, de reinvención o no del lenguaje poético respecto a su nuevo soporte, en este caso, virtual. Se habló de performances, de nuevos caminos, de caminos nuevos que llevan más de un siglo surrealidando el mundo o dadando en el lenguaje. Libros electrónicos Vs olores de libros antiguos. Paper back contra ediciones de lujo. Charlas eclécticas sobre un mundo fragmentado y fugaz.

Y siguiendo el programa de la tarde, llegó Vanesa Pérez-Sauquillo que es una sorpresa mayúscula (al menos para mí, que no la conocía) y que como decía en la introducción de este paseo por Versátil.es,no dejes que la luz de mi cuerpo te engañe, voy quemando las naves, y yo no se si quemará las naves, pero joder, la luz de su voz si que la encuentro. Así, en plena cara. Ángel Guinda, el mayor del día de hoy, presenta una serie de videopoemas que en cierta manera todos esperábamos, porque Guinda sorprende con los vídeos, pero también con su poesía desnuda, directa, La bolsa de basura es nuestra biografía. Poemas breves, optimistas o ácidos, que no entran en ninguna caja, que las revientan todas. Poco después, y ya sin vídeos, Abraham Gragera hurga en sí mismo, se desmonta y recita una poesía intimista, delicada. En contrapunto, Sergio C.Fanjul se desahoga y nos deja entre escandalizados y fascinados. El sexo y la violencia suelen ser así: Las palabras nunca fueron suficientes/y he aquí un pájaro negro/que despliega/sus alas/en mi pecho.

Por último, para acabar el día, Fernando Beltrán se abre en canal con su obra completa, Donde nadie me llama (Poesía 1980-2010). Fernando tiene algo especial que notas cuando lo ves, cuando lo sientes. Creo que, de todo versátil.es, es el que más me conmovió, al que encontré más humano, más entregado, sin barreras. Me dio la impresión que Fernando, con sus luchas familiares y personales, ha llegado a lo más profundo de la incomprensión y el rechazo. Y así, desde ese punto, puede renacer la poesía con una fuerza como la que tiene Beltrán en sus poemas, ya que, como él mismo dice, a mí los poemas me ocurren, porque él es el hombre capaz de lo mejor, el hombre capaz de lo peor, el hombre a secas, yo.

Aquí, en este momento justo entre párrafos y días, me gustaría hablar de las personas que organizaron Versátil.es. Javier García Rodríguez, que maneja los momentos y los escenarios casi tan bien como las letras. Complementándolo, Pedro Conde Parrado, que casi nunca se muestra, que no aparece en donde la luz apunta, pero que apuntala todo y que nunca le he oído decir una palabra de más ni de menos. Y llegamos al Colmo Colectivo. El grupo de estudiantes, filólogos, historiadores, periodistas, y en general buena gente que pueden presentar a estrellas de renombre o bien alojar a un recién llegado y darle cobijo y cercanía. Un lujo contar con este grupo. Y bueno, hablando del Colmo, como podríamos no hablar de su lugar de reunión, el lugar de reunión de todo versátil.es, donde la poesía se traga con la cerveza que Ángel y Diego nos sirven con una sonrisa en la boca.

El jueves, día tres, empieza con el taller de Juan Bonilla, el escritor que ha hecho el mejor libro de cuentos del 2010 (Tanta gente sola), y todos los que sobrevivimos a la curva de ayer y participamos en el taller, nos damos cuenta de lo rápido que puede llegar a pasar el tiempo. Eso si. Mañana más. Luego, una entrega de premios a los chavales del concurso de jóvenes poetas y varios recitales de poetas jóvenes y de otros más consagrados. En primer lugar, el espectáculo visual (que no poético) de Luis Antonio de Villena. La poesía de Villena, pese a poder gustar en un principio, de resultar atractiva, tropieza por su intento constante de sorprender. Demasiada sorpresa cansa y no sorprende, claro.

Le siguen Cristina Abril, componente del Colmo Colectivo, que con una poesía breve y directa que busca un lugar donde jamás entre el silencio/pero donde se mueven y respiran/ todos los silencios del mundo, llega rotunda a través de un entorno cotidiano, real, amable. Pablo López Carballo, que leyó poemas de su libro Sobre unas ruinas encontradas, recitó unos poemas complejos, que no entendí al vuelo. Pablo tiene una poesía difícil que es necesario releer para encontrarle el jugo, el sabor, sacar a a la luzLas raíces de las palabras/bajo las primeras nieves:/tubérculos frente al invierno./Tapia de verdad /sobre el desconocimiento.

Luna Miguel se había paseado por el festival como uno más. Había bebido y fumado como uno más y yo no entendía el porqué. Según lo que tenía entendido, Luna Miguel debía hacer cosas raras, que dejaran sus llamativos tatuajes en meros pintarrajos sobre la piel, en señalizaciones hacia un ser extraño, oblicuo, único. Pero no. Luna Miguel me pareció una chica normal con talento. Leyó sus poemas. Poemas de dolor, de herida, Todo rasurado, ¿coño o corazón? eso qué importa cuando ambos huelen a vida, cuando ambos sangran y tiñen de amor. Poesía a flor de piel, o en este caso concreto, a blue bird de piel. De hecho, me sorprende que una persona tan digital, tan Internet, pueda sentir la herida con tanta herida, con tanto fuerza, tan hondo.

Y junto a Luna, Julio Rodríguez, que hace que nos demos cuenta que no hace falta ser joven, ni tener tatuajes, ni gafas rosas. Que no hace falta llamar la atención para hacer poesía. La poesía de Rodríguez se empapa de paredes, de alfombras, de habitaciones. Se empapa también de parejas, de un amor reposado que envuelve una alegría tranquila, sencilla, no hay nada de cielo/en mi ventana/si te alejas. Porque la ausencia amada puede ahogar, puede hacer desangrarse como la falta de un brazo, de un pie. Es un insomnio inmenso, /un ardor –emisario/de la fiebre–, una especie/ de bulto inexplicable, un agujero. Desde luego el surtido versátil.es es variado.

Y tan variado. El grupo La Linga, adaptando poemas de poetas de la zona, nos ofreció un concierto en el que, la verdad, sobraron las butacas. Por un rato olvidamos que estábamos en un lugar honorable como es la universidad y el rock nos sedujo a todos. Incluido al organizador de todo este tinglado, Javier García Rodríguez, que subió a cantar, (con bastante desparpajo), una canción del grupo castellano.

Y como las cabras vuelven al monte y las personas grises a las oficinas, los poetas y su corte nos vamos a La Curva. De nuevo a beber y a conocer de primera mano la noche de los poetas. Personas que huelen raro, auras huidizas, Bonilla que se une, Javier haciendo cálculos para volver a casa, Pedro calculando horóscopos, cuadros con figuras que aparecen desde la oscuridad gracias al arte de Arañados signos,o humos delincuentes, furtivos, que no pueden contarse por aquí.

Así llegamos al jueves, día cuatro, último día del festival. Día de transición a la vida normal, sin poesía en vena 24 horas. Se nos acabó el chollo chavales. Pero eso si, el jueves era el día Bonilla. A las diez, aún con el vértigo de La Curva en la garganta y en los párpados, desayunamos su taller de poesía. ¿Cómo transformar un anuncio de contactos en poesía?, ¿Cómo reducir al máximo el poema, cómo podemos imitar a Gómez de la Serna y sus greguerías? En primer lugar, dando la vuelta a la realidad. Mostrándonos sorprendidos, inventores de un nuevo sentido, un nuevo mundo. Por ejemplo, partiendo de un anuncio de contactos, un participante-poeta escribió, a nadie le gustan las obligaciones matutinas/pero yo he pagado 200 euros para que traiciones a todas esas mujeres.

Por otro lado, intentamos sacar licor de poesía y con los ejemplos que nos dió Bonilla, un muñeco de nieve está tomando el sol: ya se arrepentirá, conseguimos, por ejemplo, que Los gatos son la rutina de los tigres. Entre todos conseguimos unas cuantas gotas de licor. Alberto Sevillano, poeta y miembro del Colmo Colectivo, presentó posteriormente sus poemas ante un auditorio entregado a su poesía, que juguetea con el día a día, con la nostalgia y, en el fondo pero está presente, la esperanza, Nos encontramos solos/ sin nada a qué agarrarse /perdidos en la sola inmensidad del mundo/ buscando un rumbo fijo y un destino claro/Quizá dentro de un tiempo/ cuando elijamos dónde colocar nuestro sitio/podamos ser capaces de definirnos juntos. Almudena Vidorreta, que parece que nos va a contar algo bonito, algo agradable, nos lanza sin piedad unas letras que sangran, que están rojas de rabia: Me arrancaría el vello de los brazos,/uno a uno todos los pelos igual que arrancaría,/los días que pasamos juntos. Y para despedirnos del Salón de Grados de la universidad, el editor de la gran editorial Hiperión Jesús Munárriz, nos lee unos poemas que me resultan demasiado condescendientes y correctos. Por un lado el que dirige a su hija, a la que le aconseja y explica los grandes aprendizajes que debe afrontar ¿?. Por otro, encontramos un poema a la infanta Leonor (¡¿?!) que, como dice un amigo que estuvo presente, escribe a la infanta Leonor/ y otras astucias sin parangón/ ¿Poeta? no lo sé ¡gran traductor!

Después, con un viaje en autobús de una hora por las carreteras castellano leonesas, llegamos a la Bodega Estancia de Piedra, en Toro. Allí, rodeados de un excelente vino, presenciamos la última mesa redonda del versátil.es, que trató de Traducir poesía contemporánea. La ponencia contó con la presencia de Juan Bonilla, Jesús Munárriz y Vanesa Pérez-Sauquillo coordinados por Santiago Rodríguez Guerrero-Strachan. Y así, entre traducciones míticas y el anhelo velado y presente de alcanzar la traducción perfecta, de dejar de ser por un momento el traductor para meterte en la cabeza del poeta, tener su contexto, su cultura, y escribir, definitivamente, en el idioma del traductor en lugar del idioma del poeta, llegamos al epílogo del festival. Un relato de Juan Bonilla. Un relato que trata sobre muchas cosas. Trata de fútbol, trata de vino, de Alemania, de la soledad, del Jerez, de lo local, de lo cercano y lo lejano, del recuerdo, de las agentes literarias y sus superpoderes, de literatura. Como versátil.es, que fue, en definitiva, una fiesta de la literatura.

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