Islas divergentes

Todos somos minorías

Catalina Bartolomé


Hoy me he levantado negro,
oscuro
opuesto al Papa
y las sábanas fueron heridas
de suciedad.

Soy homosexual y tengo el culo rojo
de tanto amar,
de tanto creer en Dios.

Cada vez que toco una cama soy puta
reputa,
sucia puta de los cojones
y ellos me penetrarán rabiosos
con los calcetines puestos.

Cada vez que voy a la playa quiero ser turista
llenarme de sol y arena
pero me convierto en chabola de carne
sucio inmigrante
enfermedad
que se comerá a tus hijos y tu sueldo.

Si no fuera por mí mismo
por las esquinas y los palos
sería persona.

Si no fuera minoría,
si fuera un tío normal,
un tipo normal que se llena de babas e insulta
que se caga en los raros
y sueña con pegar a la mujer de su vida
si fuera así,
sería un tío de puta madre.


3 comentarios:

ana dijo...

Gracias por el poema.

Jorge García Torrego dijo...

Gracias a ti Ana, por pasarte. Un saludo.

Paulus dijo...

Que horror como se nota el pensamiento unico...