Islas divergentes

El tacto del papel




¿Por qué abres un libro
si en Internet hay mujeres plegables
mujeres fantasmales
mujeres de entrepiernas
mujeres que chocan contra la pantalla?

¿Por qué abrir un libro
si las letras no tienen luces
no huelen a fresa ni son exactas?

¿Por qué abrir un libro
un cadáver roto de papeles
si hay hombres musculosos por las calles
lenguas retorcidas que arden?

Se abre un libro para no cerrar los ojos.
Abrir un libro para olerlo
recorrerlo y lamerlo.

Abrir un libro para mancharlo
besarlo y violarlo.

Abrir un libro para sobrevivir a las mujeres plegables
a las luces,
a los músculos que abarrotan las aceras.

Por estas razones y por su capacidad de meterse en las venas
recomiendo seguir abriendo libros.
Siempre.







4 comentarios:

Vuelo de noche dijo...

ojalá siempre podamos seguir abriendo libros, por las razones que se exponen en tu poema (bello) o por otras igualmente misteriosas. saludos desde Rosario, Argentina

Jorge García Torrego dijo...

Ojalá. Un abrazo y muchas gracias por pasarte... ;)

Anónimo dijo...

Un libro siempre es buena compañia, aunque se deben leer despacio yo alguno lo tomo al asalto o me toma a mí, no dejándolo apenas de leer hasta que lo he terminado, que agusto se siente uno si da con una lectura que le resulte interesante.

Saludos
Eduardo, "Gela".

Jorge García Torrego dijo...

Los libros nos agarran y nos sueltan de vez en cuando, por eso creo que nos gustan tanto! Muchas gracias por el comentario, un abrazo!