Islas divergentes

27 de septiembre de 2011

Visita desde otra dimensión


Anka Zhuraleva



El fantasma de tu cuerpo es eterno y atraviesa mi casa

vacía

ensuciando las paredes y asustando al gato.


Mañana le voy a echar a patadas para que vuelva contigo

y con aquel señor trabajador

al que llamas cariño.


Ya no quiero que me lama las mejillas cuando estoy a punto

de alcanzarte en sueños,

no quiero que me siga

no quiero que me enseñe el hueco de nidos

de su boca putrefacta.


En algunas cosas es mejor que tu;

no deja pelos en la ducha

ni me abrasa el pelo por las noches,

pero su aliento me deja recuerdo a tierra,

a raíces muertas.


Es mejor que se vaya contigo,

yo no tengo hueco para más fantasmas

en mi cuerpo.