Islas divergentes

Desierto


Dan Mountford


Ya no quedan jóvenes,
se quedaron atrapados
todos
en las líneas rectas
en las vallas metálicas
en tus ojos fríos.

Ya no quedan jóvenes y todo es estable
podrídamente y con olor a meado de viejo
estable
oxidadamente y olor a establo
estable
con la puertas cerradas y la calva sucia
estable.

Sin embargo aparece
(y la escala de Richter mira hacia otro lado)
una chica que camina con el aire fresco
y sus dedos de los pies son moras
o piezas de parchis.

Se acerca,
se va a acercando.

Un paso y enciende la tele

Otro paso y las tetas de silicona

un paso más y se le caen los ojos

gira la esquina y se come 20.

Bordea la farola, mira mi entrepierna y y besa la bandera gris
de la gente pequeña
y vieja.

3 comentarios:

Hostal mi loli dijo...

Es ameno de leer y tiene ritmo pero no le he pillado el sentido,parece que es sobre la juventud y la chica es como que juega al parchis de la vida,si puedes me lo explicas ,aunque las normas dicen que no se puede comentar,pero..... Un beso.

pp dijo...

pues yo me he quedado un poco igual que loli... después de leerlo varias veces me la impresión que son dos poemas inconclusos pero interesantes...

Anónimo dijo...
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