Islas divergentes

11 de diciembre de 2011

Madre


Madre y niño, Guayasamín



Si no te hubiera gustado leer,
ahora tendría martillos o piedras
en las manos.

Si no te gustara leer
sería un hombre normal,
un hombre que abre los cajones y encuentra cosas.

Un hombre admirable que confunde un cuello de mujer
con un jarrón o con un plato hondo.

Me diste el mejor arma del mundo,
27 balas,
y miles de zombies grises para disparar.

Si no te gustara leer,
si no tuvieras (y tuviera) ese hueco insaciable en la sangre,
no sería yo, 
no seríamos nosotros.