Islas divergentes

8 de noviembre de 2011

Vegetaciones




Joan Brossa, la massa del temps




La primera vez que vi tus ojos fue en aquel programa dedicado

a los leopardos.

Te escondías como un recuerdo,
entre pelícanos y tarzanes.

Me cazaste,
y tu generosa humedad de iguana me dio tres besos.

Te acercaste y fuiste dócil,
parque urbano con tus niños en bicicleta,
el césped rojo,
y tu lago de agua
aún tan caliente.

Yo te paseaba
te meaba en las esquinas alejadas
tocaba la tierra
y las escamas de tus peces.

Te acercaste tanto que ya no puedo dejarme cazar
fumarme los cigarros en tu césped rojo,
lamiendo y aspirando el humo
como si tuvieras
aún
savia en los árboles.