Islas divergentes

25 de marzo de 2011

Los Rodríguez y el fumeteo prohibido




Morena con la piel de chocolate,
no dejaremos de ser dos amantes (tú y yo).
Siempre te llevo guardada muy cerca del corazón,
aunque digan que aquí no podemos hacerlo.
(Dicen que aquí no podemos hacerlo!).

Nunca quise apurarte y que te quemes mal.
Mis dedos sólo sirven para tocarte a ti.
Un beso, otro beso y la pena se va con el humo,
y dicen que aquí no podemos hacerlo.

Creo que sé cómo hacer para resistir al tiempo,
sé cómo hacer para olvidar el dolor.
Pero si dicen: aquí no puedo,
no creo que encuentre un motivo bueno
si dicen que aquí no podemos hacerlo.

Voy a volver a los viejos lugares de antes,
y voy a seguir buscándote por tu olor.
He oído que dicen: aquí no podemos hacerlo,
dicen que aquí no podemos hacerlo los dos.

Dicen desconocidos que no podemos,
la historia se escribe en hojas desordenadas.
No puedo quedarme parado sin hacer nada
si dicen que aquí no podemos hacerlo.

Creo que sé cómo hacer para resistir al tiempo,
y sé cómo hacer para olvidar el dolor.
Pero si dicen: aquí no puedo,
no creo yo que encuentre un motivo bueno
si dicen que aquí no podemos hacerlo,
si dicen que aquí no podemos hacerlo.

Levanta la voz si te dicen qué hacer y qué no hacer,
cuanto más grande es la pena más ruido va a hacer al caer.
No te voy a sacar de mis planes
sólo porque digan: aquí no vale,
vamos a seguir empezando de nuevo
aunque digan: aquí no podemos hacerlo,
aunque digan: aquí no podemos hacerlo...


23 de marzo de 2011

Crítica de Indignaos, de Stéphane Hessel






¡Indignaos!, un alegato contra la indiferencia y a favor de la insurrección pacífica

De Stephane Hessel

Prólogo de José Luis Sampedro

Editorial Destino

Colección Imago Mundi

Traducción de Telmo Moreno Lanaspa

5 €


El celebrado alegato de este diplomático nacido en Berlín pero que vive desde los siete años en París, se ha convertido en un fenómeno literario en toda regla en el país vecino con más de un millón de ejemplares vendidos a tres escasos euros. Aquí en España, el breve discurso hecho texto (apenas 27 más muchos extras) ha sido editado por Destino y prologado por otro nonagenario lúcido, el escritor y pensador José Luis Sampedro. Hessel, de 93 años, es un diplomático que cuenta con una biografía llena de suerte y mérito: miembro de la Resistencia francesa, superviviente de Buchenwald, militante a favor de la independencia de Argelia, defensor de la causa palestina y único redactor que aún sigue vivo de la declaración universal de los derechos humanos de 1948.


Este discurso pretende ser, como dice Sampedro en el prólogo, "un grito, un toque de clarín que interrumpe el tráfico callejero y obliga a levantar la vista a los vecinos de la plaza", y creo que Hessel ha conseguido su objetivo. Ha conseguido un texto que es un grito, una llamada a la vuelta a la moralidad, a la democracia, a ser ciudadano. Pero me temo que el ciudadano, (que ha devenido en los últimos tiempos en ciudadano-consumidor), después de levantar la vista y buscar una guía, una señal, pasa las páginas (pocas) y termina el texto y sus extras con hambre, desconcertado y sin respuestas. Y solo le queda el eco de un grito pitando en los oídos.

Creo que el propósito de Hessel es muy noble, que intenta despertarnos, desentumecernos una apolillada solidaridad pero creo, sinceramente, que se queda muy lejos de su objetivo. Aunque reconoce que "para un joven de su época indignarse y resistirse fue más claro, aunque no más fácil, porque la invasión de tropas fascistas es más evidente que la dictadura del entramado financiero internacional", intenta apuntalar al enemigo, ayudar al lector señalando a los culpables "el poder del dinero (...) nunca había sido tan grande insolente, egoísta con todos, desde sus propios siervos hasta las más altas esferas del estado".

Pero la sensación que tengo después de leer este texto de Hessel es que el diplomático no consigue encender la chispa, el furor de indignación necesario. Terminé de leerlo y pensé, "joder, estoy indignado, si, vale, lo has conseguido, pero me indigno, (y creo que como casi todo el mundo), cada vez que enciendo la televisión, cuando veo la corrupción, el poder de los bancos, la OTAN y sus guerras para la conseguir la paz..." Por eso me gustaría haber encontrado en este Indignaos ,un acicate más fuerte, un frente común, un motivo que nos saque a las calles a protestar, a indignarnos de verdad.

Alguien como Hessel, con su historial, combatiendo la injusticia a lo ancho del mundo, debería ser más preciso, más contundente (de hecho, una de las críticas que se le hace en Francia es sea demasiado socialdemócrata y que tenga miedo de acercarse a la extrema izquierda), ya que sus palabras, pese a ser resultonas y llamar la atención, se quedan en el aire, dando vueltas, sin conseguir encendernos. De todos modos yo espero una continuación, un discurso más contundente y radical, un texto que te haga ver que no hay opción, que la única opción es la de revelarse. Quizá, al fin, si queremos ser revolucionarios deberemos, tan solo, y como dice Hessel, "ser responsables en tanto que individuos".


22 de marzo de 2011

Concurso de Fotopoesía de Torrelaguna

He ganado el concurso de Fotopoesía de Torrelaguna. Estoy muyyyy contento. Aquí os adjunto la imágen y el poema.
y este es el poema:

Espadaña


Quizá lo mejor

lo más sano para las alas

sea esperar la tormenta,

el viento frío que rompa el pasado

la espadaña.


Esperar al remolino

al empujón de aire

para saltar

volar

con la vida en el pico

y las alas hinchadas.


Un río blanco que vuela

al ancho cielo

al mañana.


Obama en Chile, por Álvaro Cuadra

La visita del presidente de los Estados Unidos a Chile, es, fuera de toda duda, una cuestión importante para nuestro país y para la región. Se trata, después de todo, del primer presidente afro-americano instalado en la primera potencia mundial, premio Nobel de la paz y principal figura de la política mundial. Su visita a los extramuros del Imperio trae consigo todo el fasto mediático de luces y cámaras en directo.

Como resulta evidente, América Latina no constituye, hoy por hoy, un foco de interés particular en la política internacional norteamericana. Bastará recordar la crisis por la que atraviesan varios países petroleros del norte africano y el Golfo Pérsico, o la angustiante crisis que vive por estos días el Japón, para advertir que nuestra importancia relativa a los ojos de Washington es de segundo orden, a lo menos.

Los grandes temas latinoamericanos en la agenda de la Casa Blanca están relacionados con la inmigración ilegal y, desde luego, el tráfico de drogas. Sin embargo, hay una agenda menos pública relacionada con grandes inversiones en aspectos específicos de nuestra economía y, desde luego, en la venta de equipos y armamentos a los ejércitos de la región. La visita de Barack Obama a El Salvador, Brasil y a Chile señala el interés de la actual administración por marcar una presencia en un mercado apetecido por otras poderosas economías.

La visita de Obama es una valiosa oportunidad para poner sobre el tapete la imperiosa necesidad de que Washington entable un nuevo diálogo con sus vecinos del sur. Si bien el brutal garrote de las dictaduras militares va quedando, en apariencia, en el pasado, no es menos cierto que hoy muchos de nuestros países padecen las consecuencias brutales de una economía neoliberal que empobrece a millones de latinoamericanos, sin respeto por el medio ambiente ni por las minorías étnicas. Todavía están frescas en la memoria las bochornosas escenas vividas en Honduras hace algunos años, donde los mecanismos para preservar el respeto de la democracia fracasaron estrepitosamente. Hasta el presente, la realidad de Haití sigue siendo una afrenta a los latinoamericanos, lo mismo que la represión de que han sido objeto los pueblos originarios en el sur de nuestro país.

La presencia del presidente de los Estados Unidos en Chile es una buena oportunidad para hacerle notar a nuestro ilustre visitante que aquí, como en los países árabes, aspiramos al bienestar y a la felicidad de nuestros pueblos, en paz, con justicia y dignidad. Nos interesa, ciertamente, un diálogo respetuoso, franco y fructífero con la Casa Blanca. Dicho diálogo es una tarea pendiente que requiere, en primer lugar, una nueva institucionalidad democrática regional que incluya a todos los gobiernos de America Latina y el Caribe. De otro modo, la visita del presidente Obama a Chile será una amable conversación entre hombres de negocios.

18 de marzo de 2011

Divinísimo


Echo de menos a Sudamérica...me falta.




Autorretrato síquico

¿Parece que no saben que yo demuestro que somos telepáticas las tipiquísimas? ¿Estoy pensando que las tipiquísimas están histéricas porque se está manifestando un príncipe diosísimo? ¿Estoy pensando que las tipiquísimas están histéricas porque se están manifestando... con vestidos de mujer? ¿Parecen que no saben que yo soy el Anticristo por antonomasita? ¿Parece que no saben que los comunistas creen que yo soy virgen? ¿Parece que no saben que son estúpidos porque sufrí un desliz? ¿Parece que no saben que me pegué un sobresaltísimo con un misógeno? ¿Estoy pensando que en los pololeísmos los misógenos son longi1 y medísimo? ¿Estoy pensando que por eso fracasó mi matrimonio? ¿Estoy pensando que los aristocráticos de este país son sanguchísimos?2¿Estoy pensando que cuando las colísimas3 se quieren casar les ponen cualquier obstáculos? ¿Estoy pensando que esos cochinísimos en mentira que son como Inglaterra? Estoy pensando que los de Inglaterra... son fruto de Enrique octavísimo. ¿Estoy pensando que los ingleses son conocidísimos porque tienen la mejor cultura? ¿Estoy pensando que los norteamericanos son fruto de los mormonísimos? ¿Estoy pensando que los arcángeles son lesbianas cachúas4 que están convertidas en hombrísimos? Estoy pensando que los alemanicios son fruto de Luterísimo. Estoy pensando que los habitantes de Chile están carísimos como empleaditos del nautilus. ¿Estoy pensando que los rusísimos son fruto de la iglesia de los Rasputines? Estoy pensando que por el resto saquen sus propias conclusiones. ¿Estoy pensando que diosísimo nos dijo que dejemos crecer la mala yerba? ¿Estoy pensando que la mala yerba son los que tienen los templos cototúos? ¿Estoy pensando que estos cochinísimos se gastaron lo que no tienen y no quisieron ayudar a su pueblo?
Estoy pensando de que son vecinos de los norteamericanos, por eso que no son tan pobres los chilenos. ¿Estoy pensando que Pinochísimo5 los ayudó a conseguirse cualquier progreso? ¿Estoy pensando que Pinochísimo fue descueve como misógeno? Estoy pensando que Pinochísimo sentía lástima por las tipiquísimas. Estoy pensando que se dio cuentísima que las tipiquísimas son estúpidas. Estoy pensando que con Pinochísimo los misógenos no estaban histéricos.

Notas

  1. Entiéndase “gil”, estúpido.
  2. Superlativo para sánguche, forma popular del vocablo sandwich.
  3. En Chile, en forma popular, se le llama “colas” a los homosexuales.
  4. Forma vulgar de decir que alguien tiene sospechas de algo.
  5. Indudablemente se refiere a Pinochet.

7 de marzo de 2011

El viajero, de Antonio Machado

Lone traveller, by Jessie Rice Sandberg


Está en la sala familiar, sombría,
y entre nosotros, el querido hermano
que en el sueño infantil de un claro día
vimos partir hacia un país lejano.

Hoy tiene ya las sienes plateadas,
un gris mechón sobre la angosta frente
y la fría inquietud de sus miradas
revela un alma casi toda ausente.

Deshójanse las copas otoñales
del parque mustio y viejo.
La tarde, tras los húmedos cristales
se pinta, y en el fondo del espejo,

el rostro del hermano se ilumina
suavemente. ¿Floridos desengaños
dorados por la tarde que declina?
¿Ansias de nueva vida en nuevos años?
¿Lamentará la juventud perdida?
Lejos quedó -la pobre loba- muerta.
¿La blanca juventud nunca vivida
teme, que ha de cantar ante su puerta?

¿Sonríe el sol de oro
de la tierra de un sueño no encontrada;
y ve su nave hender el mar sonoro,
de viento y luz la blanca vela hinchada?

Él ha visto las hojas otoñales,
amarillas, rodar, las olorosas
ramas del eucalipto, los rosales
que enseñan otra vez sus blancas rosas

Y este dolor que añora o desconfía
el temblor de una lágrima reprime,
y un resto de viril hipocresía
en el semblante pálido se imprime.

Serio retrato en la pared clarea
todavía. Nosotros divagamos.
En la tristeza del hogar golpea
el tic-tac del reloj. Todos callamos.


4 de marzo de 2011

El sacapuntas Número Tres


Hola, ya está disponible en los estancos de Torrelaguna, en la biblioteca, en la casa de la cultura, y en el Alfolí de la Sal, el tercer número de la revista literaria El sacapuntas, que podréis adquirir por 1 €. Ya estáis tardando! Espero que os guste