Islas divergentes

30 de octubre de 2011

Paso a paso






La primera vez que vi tus ojos fue en aquel programa dedicado
a los leopardos.

La segunda paseabas por la calle
dando pasos como yo.

La tercera bailas y bailas
haciendo sangre
en mi cabeza.

La cuarta te pediré el teléfono,
seguro.


27 de octubre de 2011

Desierto


Dan Mountford


Ya no quedan jóvenes,
se quedaron atrapados
todos
en las líneas rectas
en las vallas metálicas
en tus ojos fríos.

Ya no quedan jóvenes y todo es estable
podrídamente y con olor a meado de viejo
estable
oxidadamente y olor a establo
estable
con la puertas cerradas y la calva sucia
estable.

Sin embargo aparece
(y la escala de Richter mira hacia otro lado)
una chica que camina con el aire fresco
y sus dedos de los pies son moras
o piezas de parchis.

Se acerca,
se va a acercando.

Un paso y enciende la tele

Otro paso y las tetas de silicona

un paso más y se le caen los ojos

gira la esquina y se come 20.

Bordea la farola, mira mi entrepierna y y besa la bandera gris
de la gente pequeña
y vieja.

Pasado fértil


Collage de John Stezaker



Tengo un cementerio de alas rotas
en la boca.

Un cementerio de espinas nocturnas
que quieren ser
palomas negras.

Mi boca es un cementerio que no se rinde
y que santifica las raíces.

Mis cosas muertas,
las cosas muertas que acaricio con la punta de la lengua
son las cosas que me hacen estar vivo. 

26 de octubre de 2011

Vivir muerto y morir inmigrante





Eduardo Anievas Cortines



Hoy han encontrado a X inmigrantes muertos en las costas de Algeciras,
X inmigrantes muertos que no tuvieron Blackberry ni flores,
X inmigrantes muertos que no podrán vender Cds piratas.
X inmigrantes muertos que no podrán servirte
entregarte,
darte
regalarte
ni ser ya los puntos negros de la calle
ni tus esclavos.

X inmigrantes muertos que nunca tuvieron cara,
X inmigrantes muertos que nunca compraron (ni robaron),
X inmigrantes muertos que no podrán ser maniquís del Zara.

Hoy han encontrado a X inmigrantes muertos en las costas de Algeciras,
que son carne,
como nosotros,
que se comerán los gusanos.

club poético blogger que admita críticas feroces





(ctrl+c y ctrl+v desde http://neorrabioso.blogspot.com/)

Propongo un club poético blogger que admita críticas feroces



Esta noche he estado pensando que la poesía que se hace actualmente, la mía la primera, es la peor poesía desde el comienzo de la humanidad. Y cómo no vamos a ser malos hasta el sonrojo, si nos prohibimos la crítica y operamos con una falta de verdad que ni que fuéramos políticos españoles. Propongo por tanto hacer un club de poenautas que estén de acuerdo con dejarse criticar sus poemas. No es obligatorio criticarlos negativamente, ojo: basta con permitirlo y hasta defender la crítica en el caso de que aparezca un tercero para criticar al crítico desde el anonimato o desde fuera del club. También se establece la condición de que el poeta no pueda defenderse de las críticas. Repito:

El poeta que ha escrito el poema
no puede defenderse de las críticas.

Este último punto se establece a la manera de la famosa tertulia del Grupo 47 alemán (Böll, Grass, etc) para evitar venganzas del criticado. En cualquier caso, los otros miembros del club sí pueden defender al poeta de las críticas de ese otro miembro si así lo creen justo. También se establece una fecha límite para este club de críticas feroces, el 30 de noviembre, porque tengo comprobado que esto de las críticas es muy heavy y desgasta mucho a la poetambre.

El que esté de acuerdo con esta propuesta sólo tiene que dejar un mensaje en los comentarios a esta entrada o en mi facebook y empiezo a criticarlo (o elogiarlo) desde ya. Por supuesto, para formar parte del club es indispensable contar con un blog de poesía, creer que la crítica sincera es beneficiosa para el poeta y que lo que hacemos en Planeta Blog tiene que ver más con el peloteo que con cualquier atisbo de crítica. El club es sólo para la poesía en verso, ojo, no vale para la prosa ni la prosa poética.

Ánimo!!!!!

Ya somos VEINTITRÉS en el club poético de críticas


Aunque parezca mentira, ya son veintitrés los poetas inconscientes que han decidido acabar para siempre con su carrera poética. Los veintitrés que se han apuntado al club internacional de críticas y que por tanto se ofrecen a ser criticados por el resto sin posibilidad de venganza son los siguientes (por orden cronológico):


• • • Beatriz Boca
• • • Jorge M. Molinero / Malone
• • • Tomás Rivero
• • • Isabel Tejada / BaBel
• • • Anouk A.
• • • Antonio Díez
• • • Mery Caos
• • • Hostal Mi Loli
• • • María Socorro Luis
• • • Jorge García Torrego
• • • B.
• • • Antonio Báez Rodríguez / Hombredebarro
• • • Víctor Mesa
• • • M. Samsa
• • • Mí
• • • Sofía Serra Giráldez
• • • Eloy
• • • Giovanni Collazos
• • • Amelia Díaz
• • • Mayte Sánchez Sempere
• • • Olaia Pazos
• • • Así habló Zarathustra


Quede claro que no hay responsabilidad ninguna y que cada poeta puede comentar / criticar los poemas de los otros de acuerdo al tiempo de que disponga, o no criticar ninguno, o sólo el de aquellos que leía de antes o con los que tiene confianza. Los blogs de los veintitrés apuntados están en la parte superior derecha de este blog. El de BaBel sigo sin poder abrirlo (se me congela la pantalla del portátil, no sé por qué). Ánimo. El plazo sigue abierto porque no existen plazos.

25 de octubre de 2011

La columna de Álvaro Cuadra (especial para ARGENPRESS.info)



La década de los ochenta marcó el advenimiento del neoliberalismo a escala mundial. De la mano de Ronald Reagan y Margaret Thatcher, la receta parecía infalible. Se trataba de minimizar el papel regulador del estado y controlar las “variables macro económicas”, con ello se garantizaba el crecimiento de las naciones. Las sociedades de consumidores era la única forma de alcanzar el bienestar de las mayorías. Tras la caída del muro, los más entusiastas hablaban, incluso, del “fin de la historia”.

Como suele ocurrir con los delirios y supersticiones humanas, ha llegado la hora del desencanto. Hoy, las protestas de los indignados están tan globalizadas como los mercados y los medios de comunicación. En todo el mundo, los ciudadanos advierten que el mentado modelo neoliberal no produce el bienestar prometido sino que genera desempleo, crisis económica e injusticia social. Esto lo sabemos bien en Chile, emblemático país-dólar a escala latinoamericana desde los tenebrosos años de Augusto Pinochet, pero también lo saben en Nueva York, París o Roma.

La llamada globalización ha creado un “capitalismo casino” planetario que enriquece a las grandes corporaciones, sumiendo a las naciones en la miseria. Este fenómeno que se ha acentuado estos primeros años del siglo XXI ha tenido consecuencias culturales y políticas insospechadas. El desarrollo de una “Hiperindustria Cultural” – construida de redes e imágenes digitalizadas en tiempo real - ha engendrado lo que algunos llaman una “Cultura Internacional Popular”. La sociedad de consumidores, diseño antropológico y rostro cotidiano del neo capitalismo, posee, ahora, un alcance mundial. En pocas palabras: Los problemas de los ciudadanos de diversos países son, en lo fundamental, los mismos. Esto explica, en parte, que la indignación sea, también, global.

Un desempleado en Nueva York, un estudiante chileno o un trabajador en Grecia son víctimas de la misma humillación producida por un sistema económico y financiero profundamente injusto. Todos ellos sienten la represión de la policía como expresión última de sus gobiernos. Las imágenes de las manifestaciones de indignados en todo el orbe traspasan las barreras idiomáticas, pues más allá de las singularidades de cada cual hay algo que se comparte. Mientras el alza de un índice en Wall Street enriquece a alguna multinacional, en otro lugar del mundo un trabajador pierde sus derechos de salud o un estudiante ve como aumenta su arancel para proseguir estudios. Mientras una empresa aumenta su capital, un niño muere de hambre en África, un bosque es talado en Amazonía o una especie se extingue para siempre en el planeta tierra. En el mundo imaginario creado por la publicidad, lo único cierto es la humillación, el dolor y la indignación.

24 de octubre de 2011

Fortuito


Eduardo Anievas Cortines


 Disculpe,
se le ha caído la médula en mis ojos,
y he chorreado la acera.

Siento molestarla, pero su pasear es amarillo
tirando a limón
y yo le noto el olor.
Desde que tropecé,
con sus corolas, sus ojos,
la vida es otra.

Pero aún
hay coches y chaquetas
todo corre por el gris
incluso tu envés de granizo duro
que se lanza,
y huye
se desliza
caracola de sabor
impúdica reventadora de cotidianos,
dejándome
aquí,
blando y febril,
hablando solo.

20 de octubre de 2011

La raya del pantalón




Cualquier persona con uniforme
se convierte
automáticamente
en chaqueta o maceta.

Todo el que llora es un caníbal,
un tartamudo
un degenerado mental.

Almacenando tierra o pañuelos
la imaginación se escurre por la solapa
como una víscera rota
sucia
que se muere sin hacer ruido.

18 de octubre de 2011

Fauna aérea

Emergency instructions, Fight club movie


Cuando el avión perdió el control y estaba ya a punto de estrellarse contra el suelo, de los 204 pasajeros del avión 2 daban a botones desesperadamente, otros 4 habían decidido dejar de intentar tranquilizar al resto de pasajeros y ahora gritan y lloran y uno de ellos maldice el momento en que decidió estudiar para azafato y abandonar así una vida larga y feliz trabajando en la ferretería de su padre.

65 personas cierran los ojos, se agarran fuertemente a los apoyabrazos y piensan en las personas que más quieren. 1 chica joven escribe rápidamente la parte final de un poema que trata de la fugacidad de la vida.
4 ancianos piensan que podrían haber hecho más cosas en su vida o al menos mejor. Uno de ellos se acuerda de aquella chica a la que no pudo besar cuando tenían doce años y le da pena.

32 personas se dan la mano con los pasajeros de al lado, y así se sienten un poco menos solos. 6 personas no han querido darse las manos con las personas de al lado, y cuatro de ellas se arrepienten.
1 persona lleva los audífonos puestos y está mirando cosas del trabajo en el ordenador, y por eso no se ha dado cuenta de nada.

6 mujeres piensan en sus hijos y mueren de dolor. 5 hombres piensan en sus hijos y sufren. Dos de ellos creen que no fueron tan buenos padres como deberían haber sido.

1 anciana se acuerda de cómo su madre lavaba la ropa en el patio cuando ella era pequeña, se emociona y sonríe ligeramente.
9 personas han pensado en hacer el amor, pero ya es muy tarde y además los baños están ocupados. 1 anciano se da cuenta que ha tenido una buena vida, y está tranquilo.

14 personas se besan, aunque la mayoría de ellos no se habían dirigido la palabra antes. Otros 8 también se besan, pero es diferente porque estos se quieren.

23 hombres y mujeres se han quitado el cinturón de seguridad y han buscado diferentes posturas para intentar salvar mejor el impacto.
6 niños están asustados y lloran porque todo el mundo llora, grita o hace cosas raras.1 bebe sigue durmiendo feliz ajeno a todo.
En uno de los baños del avión, 1 mujer tiene el estómago suelto y no puede hacer nada más aunque quisiera.

2 personas golpean la puerta fuertemente pidiendo inútilmente a la usuaria que salga. En el otro baño, 1 hombre se alivia efusivamente y grita.
1 chico joven tiene la foto de su novia que siempre lleva en la cartera en las manos, la mira, sonríe y se le humedecen los ojos. 1 chico también tiene la foto de su novia en la cartera, pero le da igual porque está intentando que la chica que tiene a su derecha le bese, le toque o algo. 1 chica se siente estúpidamente seducida y cede.

7 mujeres piensan en sus maridos y una de ellas también en su amante.
1 persona, que soy yo, siempre ha tenido pánico a volar.

17 de octubre de 2011

Cazador





El cazador se esconde entre la espesa selva. Repta y se ensucia, pero no le importa. Hace ya más de media hora vio a su presa, a lo lejos, y esa visión le da fuerzas para llenarse de barro, para soportar el sol, la sed y esos remordimientos odiosos que siempre aparecen.

El cazador conoce a su presa y sabe que se dirige con su pareja a una pequeña cala en la que nadie los molestará. Desde la distancia los observa. No tan cerca como para tenerlos a tiro. No. Aún no. Es muy pronto todavía, pero la sangre ya golpea con fuerza en sus venas.

Va a ser difícil capturar a esta presa. Es un ejemplar ya maduro, no viejo, sino maduro, casi en plenitud y no se dejará atrapar. Además, puede ser que haya más cazadores acechando. Eso nunca se sabe. Se va acercando lentamente, sin levantarse apenas del suelo, encogido por la prudencia y también por el miedo.

¡La acaba de ver! Pero aún no está a tiro. Pero queda poco. Un fallo a esta distancia haría perder la presa. El cazador hiede a sudor y tiene hambre. Esta es su oportunidad. Nunca se ha visto en una situación tan buena como esta.

Avanza un poco más sin quitar la vista de su presa. Un crujido aparece a su lado izquierdo. Está cerca. Él mira hacia esa dirección, pero solo ve marrón y verde. Debe de ser otro cazador. Tiene que darse prisa si no quiere que le quiten la pieza. En cuclillas esquiva los troncos y ramas caídas, mientras avanza decidido. Ahora los ve a los dos. Macho y hembra. Él es más grande que ella. Ella es más valiosa, mucho más, pero su piel ya no es tan tersa y lustrosa como antes. Él es más joven y atlético. Tiene la piel más oscura y huele a frescura desde lejos.

El cazador saca el arma, lo mueve, lo ajusta hasta que, entre sus manos, queda perfecta. Apunta, regula un poco más, así, eso es. Ahora está perfecto. Y dispara varias veces. La hembra recibe uno de los disparos en pleno rostro pero no siente nada, y siguen ahí, en la playa, desnudos y felices.

Dos días más tarde el país se despierta y ve la sangre de las víctimas en la portada de una revista:

La reina Margarita fotografiada con un amante en las playas de Costa Rica”.

La presa agoniza de dolor en su casa. El teléfono no deja de sonar. El cazador, tranquilo en el sofá de piel de su casa, observa orgulloso la pared donde cuelga la fotografía. El disparo que acabó con su presa.

16 de octubre de 2011

Discusión a trozos




SVETLANA VALUEVA


-No me importó que llenaras de piel las paredes de la habitación. Tampoco que cultivaras uñas recién cortadas en el felpudo, pero, joder cari, no aguanto que dejes tirados los brazos en medio del pasillo. Anoche me caí y me rompí tres besos del mes de abril.

-Ay, lo siento. Hay veces que me despisto, me desmonto, se me rebelan los brazos. Con rabia se me saltan las piezas y soy chorro. Otras veces soy sangre explosiva porque tu tan cerca...

-Pues esto habrá que arreglarlo. No puedes ir desaparramándote por la casa, ¿¡Qué dirán las visitas cuando encuentren una mirada tuya de dos metros de largo en medio del sofá!? ¿Cómo podremos comer lentejas si cada vez que enciendes la vitrocerámica, un recuerdo se te queda pegado en el botón de encendido? Cariño, me tienes que querer menos.

-Pero Antonio, cariño, no te enfades conmigo. Yo lo intento pero la culpa no es mía. Es la sangre la que explota. 

15 de octubre de 2011

El manifiesto global de apoyo a las marchas del 15O que han firmado Naomi Klein, Noam Chomsky y Eduardo Galeano.




El manifiesto 

El 15 de octubre, unidos y unidas en nuestra diversidad por un cambio global, exigimos democracia global: un gobierno global del pueblo y para el pueblo. Inspirados en nuestros hermanos y hermanas en Túnez, Egipto, Libia, Siria, Bahrain, Palestina-Israel, España, Chile y Grecia, también exigimos un cambio de régimen: un cambio de régimen global. En las palabras de Vandana Shiva, la activista india, exigimos el remplazo del G8 por la humanidad completa- el G7,000,000,000.
Las instituciones internacionales no democráticas son nuestro Mubarak global, nuestro Assad mundial, nuestro Gaddafi internacional. Estas incluyen: el FMI, OMC, el comercio internacional, los bancos multinacionales, el G8/G20 y el Consejo de Seguridad de la ONU. Como Mubarak y Assad, no permitiremos que dirijan nuestras vidas sin nuestro consentimiento. Todos nacimos iguales, pobre o rico, mujer o hombre. Africanos y Asiáticos son iguales a Europeos y Americanos. Nuestras instituciones deben reflejar esto o ser derrocadas.
Hoy, más que nunca, fuerzas globales determinan nuestras vidas. Nuestros trabajos, nuestra salud, nuestra vivienda, nuestra educación y nuestras pensiones están controladas por los bancos internacionales, el mercado, los paraísos fiscales, las corporaciones y las crisis financieras. Nuestro medio ambiente está siendo destruido por contaminación en otros continentes. Nuestra seguridad la determinan las guerras y el comercio de armas, drogas y recursos naturales que benefician a personas fuera de nuestras fronteras. Estamos perdiendo el control sobre nuestras vidas. Esto debe terminar. Esto va a terminar. Los ciudadanos del mundo debemos recuperar el control sobre las decisiones que nos afectan a todos los niveles – de global a local. Esto es democracia global. Esto es lo que hoy exigimos. [Este párrafo fue agregado siguiendo las sugerencias de las asambleas]
Como los zapatistas mexicanos, hoy decimos “¡Ya basta! Aquí el pueblo manda y el gobierno obedece” - ¡Ya basta! Aquí el pueblo manda y las instituciones globales obedecen. Como los indignados españoles decimos “¡Democracia real ya!”- Democracia global real ya.
Hoy hacemos un llamado a los ciudadanos del mundo: ¡Globalicemos la Plaza Tahrir! ¡Globalicemos la Puerta del Sol!

Despertador, poema de Vanesa Pérez-Sauquillo





éste es mi contestador automático.
Para herir, simplemente, marque 1.
Para contar mentiras que me crea, marque 2.
Para las confesiones trasnochadas, marque 4.
Para interpretaciones literarias
producto del alcohol, marque 6.
Para poemas, marque almohadilla.
Para cortar definitivamente la comunicación,
no marque nada, pero tampoco cuelgue,
titubee en el teléfono
(a ser posible durante varios meses)
hasta que note que voy abandonando el aparato
a intervalos de tiempo cada vez más largos.
No desespere. Aguante.
Espere a que sea yo la que se rinda.
Le evitará cualquier remordimiento.
Gracias.



Pérez Sauquillo, Vanesa: Bajo la lluvia equivocada, poesía Hiperión, 2006, p.60

14 de octubre de 2011

Consecuencias




Incluso los del primero escucharon los gritos, los golpes. En el primero A subieron el volumen, en el B, se fueron a dormir un poco más temprano.

Más arriba, en el segundo, no había nadie. Estaban fuera cenando. En el tercer piso, había miradas esquivas, de miedo, pero todo estaba bien, aún, en sus salones.

En el cuarto explotó un vaso contra el suelo. No pasa nada. Alegría, alegría con sonrisas forzadas mientras los niños se tuvieron que poner zapatillas. En el quinto una pareja estaba abrazada, sufriendo los golpes y aún más los gritos.
En el sexto nacían y morían los gritos, los golpes, y todo era dolor. Pero ella, en un descuido del dolor, consiguió escapar y bajar sangrando las escaleras, para pedir ayuda.
En el quinto sus golpes en la puerta juntaron más a la pareja. En el cuarto, su llamada llegó tarde. Los niños son lo primero, dijeron entre ellos. En los terceros y segundos tuvieron miedo, ¿Quién será?, dijeron. Nosotros no hemos hecho nada malo. Cuando ella llegó a los primeros, todo el mundo soñaba o veía la tele. La irrealidad siempre viene bien en estos casos.

A la mañana siguiente, la mujer del quinto piso tenía un ojo morado, en el cuarto, los niños gritaban y gritaban y sus padres solo podían llorar y pegarlos para que se callaran. En el tercer piso, a la mañana siguiente, había trozos de platos rotos por el suelo y algunas gotas de sangre. En el segundo, seguían durmiendo, soñando con colores y formas diversas. Los del primero A, encontraron el suicidio de la televisión en el salón y en el primero B nadie pudo dormir. Los ojos no se podían cerrar.  

12 de octubre de 2011

Desfile


¿Cuánto cuesta un avión militar?
¿Cuánto cuesta una bala?
¿Cuánto cuestan esas ganas de disparo?
¿Cuánto esas ganas de sangre ajena?
¿Cuánto cuesta un tanque?
¿Cuánto cuesta un rey?

¿Para qué cuesta un avión militar?
¿Para qué cuesta una bala?
¿Para qué cuestan esas ganas de disparo?
¿Para qué cuestan esas ganas de sangre ajena?
¿Para qué cuesta un tanque?
¿Para qué cuesta un rey?

¿Por qué somos nosotros los que queremos
avión militar
bala
ganas de disparo
sangre ajena
tanque
rey?

9 de octubre de 2011

Poema 12, espantapájaros, Oliverio Girondo







Se miran, se presienten, se desean,
se acarician, se besan, se desnudan,
se respiran, se acuestan, se olfatean,
se penetran, se chupan, se demudan,
se adormecen, se despiertan, se iluminan,
se codician, se palpan, se fascinan,
se mastican, se gustan, se babean,
se confunden, se acoplan, se disgregan,
se aletargan, fallecen, se reintegran,
se distienden, se enarcan, se menean,
se retuercen, se estiran, se caldean,
se estrangulan, se aprietan se estremecen,
se tantean, se juntan, desfallecen,
se repelen, se enervan, se apetecen,
se acometen, se enlazan, se entrechocan,
se agazapan, se apresan, se dislocan,
se perforan, se incrustan, se acribillan,
se remachan, se injertan, se atornillan,
se desmayan, reviven, resplandecen,
se contemplan, se inflaman, se enloquecen,
se derriten, se sueldan, se calcinan,
se desgarran, se muerden, se asesinan,
resucitan, se buscan, se refriegan,
se rehuyen, se evaden, y se entregan.

Oliverio Girondo



http://www.youtube.com/watch?v=WmOLqDETnRw


Si todos fuéramos pobres



Víctor Jara, disco la población


Un día, el pequeño Luchín estaba jugando en la calle con un palo delgado y roto, y con sus piececitos descalzos y fríos. Estaba desnudo, y lo único que cubría su cuerpo eran sus mocos y el barro de la calle. Sus padres, Pancha y Floro, ambos de veintidós años, han salido a buscar cartones con unos amigos. El encargado de que no le pase nada al bebé es Jónatan, su hermano mayor, de seis años. Y como a Luchín nunca le pasa nada, se ha ido a jugar un rato a la pelota con unos amigos.

Luchín, cansado del palo, gatea entre barro y basura y ve la farola. Una farola que nunca ha funcionado. Que no tiene bombilla, que está oxidada y olvidada. Algunas personas, al pasar, se preguntan para qué sirve, y siguen andando. Nadie se preocupa por ella.

Y de allí, de la única farola del poblado, salen de su tripa, por debajo de una chapita, unos cables amarillos y verdes. Son de colorines, atractivos, y poco a poco, gateando, Luchín llega a ellos y los agarra con su manita derecha. Antes de electrocutarse del todo, el pequeño Luchín consigue lanzar un pequeño grito. Un perro sucio, pulgoso, que anda por ahí, empieza a ladrar y da la alarma. Pronto llega Jonatan, el responsable de cuidar de Luchín, y se lanza corriendo a ayudar a su hermano. Sus manos, también, aún pequeñas y desnudas, se quedan pegadas a su hermano por la energía que los traspasa.

Curiosos por los ladridos del perro, acude más gente al lugar, con sus pies descalzos entre el barro, su pelo enredado y sucio, y todos, poco a poco, intentan salvar a los pequeños. Llegan los padres, Pancha y Floro, y al ver lo que está pasando, dejan a un lado la chatarra y se lanzan con las manos encrespadas a salvar a sus hijos. Y como todos, se quedan ahí pegados, unidos, todos juntos.

Viene más y más gente que abandona sus quehaceres, por un momento, sus vidas, para ayudar a sus vecinos. Más y más gente se queda pegada a través de la carne, a través de unas manos sucias que han robado, algunas, que han drogado, otras, y la mayoría, que han sido usadas para un levantar un cazo de sopa o para coger un martillo.

El perro, un poco alejado, moviendo sus patas delanteras, sin atreverse a acercarse, sigue ladrando. Todo aquel grupo humano está unido, contagiado por una electricidad misteriosa y maldita, que, de repente, deja de circular por aquella farola vieja, oxidada.

Las personas, aturdidas, nerviosas, se miran las manos, miran los ojos de los otros, como se mueven todos. Siguen vivos. Alguien ríe y llora a la vez, nervioso, y es un llanto húmedo de vida. A este siguen otros y todo el mundo poco a poco se levanta, se palpa las espaldas cansadas y sucias, se abrazan con manos rotas y se besan con labios negros, partidos. Cada uno va a su hogar, abrazado a alguien, o solo y contento, y el perro, en la calle, ladra de nuevo y persigue una rata entre los cartones.  

8 de octubre de 2011

Tillverkas i Sverige(Hecho en Suecia)



Catalina Bartolomé


Nuestros sentimientos no son nuestros,
son de un señor sueco
que fabrica colchones.

Las novias de tu adolescencia tienen mesas camillas
en las rodillas
y tus padres tiradores beige
en los ombligos.

Todos fuimos hechos en Suecia por rubias de manos enlatadas
y hombres sedientos y gordos.

Nos falta aire para ser otra cosa.
Demasiado hueso,
demasiado precio,
y cuando se nos sale la sangre a borbotones por lo ojos
tenemos una tara.

Cuando miramos a lo lejos
como los animales que buscan fornicar por placer
o necesidad
tenemos una tara.

Cuando somos otro
y no aceptamos nuestros cuerpos exactos de cómodas
de estanterías
de pequeños lápices de fábrica
tenemos taras.

Somos taras cuando nos acariciamos los bordes
cuando nos lamemos las cerraduras
cuando queremos salir del envoltorio queriendo ser
lo que no somos.

7 de octubre de 2011

Cuando los dioses se convierten en palabrotas (visto en Mi madre es un pez)



En breve(un breve generoso, relajado) la crítica aparecerá en koult.es. Me he encontrado esto y quería compartir.



"Me pongo una cerveza. Le digo.
No hay. Me dice. La madre.
Joder. Le digo.
Palabrota, palabrota. Dicen los niños.
Joder. Digo.
Palabrota, palabrota. Dicen los niños.
Cojones. Digo.
Palabrota, palabrota. Dicen los niños.
Puta. Digo. 
Palabrota, palabrota. Dicen los niños. 
Jorge Luis Borges.

Palabrota, palabrota. Dicen los niños.
La madre no dice nada." 

Olmos, Alberto, Todos mis hijos en VV.AA: Mi madre es un pez, edición de Sergi Bellver y Juan Soto Ivars, Libros del silencio, Barcelona, 2011, 374 pp.


Plaza



Otavalo, Ecuador




Cuando te conocí
tenías una plaza enorme en el hueco de la boca.

Se te sentaban ancianos,
jóvenes con latas,
y tu los acariciabas con la lengua
y las farolas encendidas.

Después de hacer el amor se te abrían las persianas
te quedaba un nido de pájaros en los ojos
y olor a mar entre los bancos.

Poco a poco se te endureció la piedra
venenosa
que escondía tu cara.

Poco a poco carne rápida
y silencios de hueso.

Poco a poco sangre podrida
pasada
en el fondo de las alcantarillas.

Si hubieras mantenido tu carne en el verano
no habría mimos tristes en los portales,
animales muertos en las aceras,
y demasiado hueco en los bancos dobles. 

5 de octubre de 2011

La civilización



Jacek Yerka


Un puñado de abejas bailaban en tus mejillas
pero a nosotros no nos importaba.

Imposible ver nada con aquel ritmo de cascadas,
aquel encuentro de selvas y cuchillos.

Todo era normal pese a ser diferente;
tener a cada paso menos cuerpo y más caballos locos
en las manos.

Pero los caballos poco a poco se fueron calmando y se convirtieron,
de repente,
en simples muebles de oficina
en dedos
en angostos cinturones y las ganas por abrirlo todo
(por morderlo todo y probar todas las sangres)
se fueron,
de una en una
a la fría fila del paro.  

2 de octubre de 2011

Sorpresa

Misha Gordin


Lo anunciaron en la radio, en la televisión, en las calles, en Internet y en los periódicos. En todos los lugares, a todas horas. Algunas personas pensaron que era la promoción de una nueva película, otros, un grupo musical. Por eso, cuando se dieron cuenta que el apocalipsis era otra cosa, el fin del mundo pilló a todo el mundo por sorpresa.

1 de octubre de 2011

Bonilla





"C
ada vez que te alejas

te veo convertida en muchedumbre
añicos de un espejo reflejando
las caras que no quiero ver de mi"


Bonilla, Juan: Defensa personal (Antología poética 1992-2006), Renacimiento, Salamanca, 155 pp.