Islas divergentes

21 de febrero de 2012

Cambio de delantera centro


Svetana Valueva



Me dirijo a ustedes para comunicarles mi decisión:

Después de haber trotado las bandas de mis brazos durante seis años, después de meter cientos de goles de noches rojas y puntapiés, tantos puntapiés que las lenguas quedaron rojas y torcidas, he tomado la decisión de traspasar a mi delantera centro titular.

Elena, mi delantera estrella, mi equilibrista de quince quilates que ya no brilla, oxidadas las rodillas y los encuentros fortuitos a media tarde y que ahora uyyyyyyyyyyyyyy, cuando antes hat-trick, fuera los disparos a bocajarro que antes siempre al centro de la cama.

Y ahora, el vacío en el área pequeña de mi habitación, me ha llevado a sondear el supermercado de fichajes y conseguir, en un adelantamiento de carrito, el contacto de María, una potente jugadora de 236 besos-goles por marcar y un regate en corto que hace pestañear al defensor en lugar de meter la pierna (que se le ocurra meterle algo a cualquier defensor a mi jugadora estrella, a mi crack en las tripas, a la recientemente bautizada como “disparo a la escuadra si me mira”).

El contrato, que acaba de ser firmado a través de una noche vinculante, durará lo que duren las naranjas frescas sobre el terreno de besos.