Islas divergentes

17 de abril de 2012

Las bicicletas son para el verano, de Fernán Gómez, representada por Xexil Body Milk en Torrelaguna




Fernán Gómez dijo que Las bicicletas son para el verano, para la niñez, me atrevo a decir, pero lo que nos mostró el excelente dramaturgo y actor, es que hubo una época en España en que se quemaban todas las bicicletas y todos los veranos que andaban sueltos. Se encerraron todos los vientos y se recogieron todas las coletas. Hubo un tiempo en España en que la entraña iba cogida de la mano del odio, y en la que matar era más efectivo, más seguro, que cruzar la calle de la política y llegar al otro lado para intentar arreglar las cosas.  


Y así, como un intento de volver atrás para abrir las puertas del pasado y que entre aire, Xexil Body Milk, una compañía aficionada de Torrelaguna que cumple este año su trigésimo aniversario, nos trae Las bicicletas son para el verano, una obra trágica y envolvente, casi “en espiral” que hace que el espectador relacione, sin darse cuenta, crisis con hambre y hambre con guerra.  Y da miedo. Da miedo porque te lo crees. Crees a los niños jugando a la guerra, diciendo “no, imposible, ¿cómo va a haber aquí una guerra?” y piensas como negabas en alguna conversación, hace un tiempo: “no, aquí en España es imposible que haya una guerra”. Se cortaron las flores, se secó la garganta que iba a leer el poema, se 
cerraron todas las ventanas. 
Da miedo, si.
La obra de Fernán Gómez, que todos leímos en el instituto o en el colegio y que recordamos mezclada con las gomas y los cuadernos del cole, vuelve a tomar sentido y forma gracias a Pedro García de las Heras, su director, y a sus entregados y talentosos actores. Con una refrescante e ilustrativa serie de imágenes que se nos presentan nada más abrirse la  gran sala de la Casa de la Cultura de Torrelaguna, la contextualización está hecha. Ya estamos dentro. Años treinta, cambios y expectación, esperanza. Todo pasa rápido y alegre, no hay nada que detenga al progreso. Y así, la familia protagonista de la obra, rodeada también de este halo de felicidad aparente y creíble, que no es coraza, pasa la vida. 
Unamuno nos habló de la intrahistoria, de los sucesos que no salen nunca en los titulares, los dramas que se quedan de puertas para dentro y de chismes para fuera. Tragedias íntimas, personales, que poco a poco, con el desarrollo de la obra, van minando la luz de la primavera, del recién estrenado verano, y que oxidarán el metal de las bicicletas. Sin piedad. 
Se cierran las ventanas y se baja a los sótanos. Caen las bombas en los lugares donde antes 
se jugaba a la pelota. Muere gente que no había nacido para recibir pólvora en la boca y se llora, se llora tanto.  
El asedio a Madrid, el egoísmo, el hambre, la pena, la familia. Todo unido para hacer una representación de más de dos horas que pasa muy rápido. Pasa como un mal sueño, una ensoñación cercana, como un recuerdo no vivido. Gran vestuario, decoración escasa pero esencial, y un gran talento de actores que encarnan y sienten lo cotidiano y que lo hacen humano y universal. 
Por desgracia, en la actualidad pasamos momentos delicados en cuestiones sociales, de anhelos ahorcados por la estrechez económica, familias que bordean el umbral de la pobreza. No digo que pueda ocurrir de nuevo una situación como la ocurrida en la Guerra Civil, pero estoy seguro que en las penalidades que se pasaron en los años previos a la contienda y que se pueden ver en la representación, muchos de los espectadores han encontrado similitudes con nuestra crisis.
En resumen, gran representación que todo el mundo debería ver, para tener presente lo poco que cuesta abrir una herida y cuanto, y cuantos años, volver a cerrarla. 





LUGAR: Casa de la Cultura de Torrelaguna
VENTA DE ENTRADAS ANTICIPADA
A partir del 11 de Abril en la Casa de la Cultura.
REPRESENTACIONES:
Sábado 14 (20:00h) Domingo 15(19:00h) Viernes 20 y Sábado 21 (19:30h) y Domingo 22 (19:00h)


Reparto
(por orden de intervención)
Pablo-Kuba Tarasiewicz
Luis-Lucas Aliste
María-Cristina Cencerreo
Doña Dolores-Leticia García
Doña Antonia-Krusenka López
Manolita-Julia González
Don Luis-Julián Martin
Charito-María García
Julio-José Miguel Cobertera
Pedro-Luis Cabrera
Ambrosio-Carlos Ibáñez
Doña Marcela-Azucena Pérez
Don Simón / Locutor-Fran Espinosa
Anselmo-Roberto Manzano
Rosa-Laura García
Doña María Luisa-Mª Jesús Torres
Maluli-Carmen Martín
Basilio-Vicente Veguillas
Josefa-Leonor la del Duque
Vecina 1-Milagros Fernández
Vecina 2-Rosi la Valdominas

Equipo Técnico
Realización Escenografía-Montse García Estrada
Susi López / Carlos Ibáñez
Julián Martin / Benito García
Pintura Escenografía-Carlos Ibáñez (Decohogar)
Vestuario-Susana Martín Canales
KrusenKa López
Arreglos Vestuario-Leonor la del Duque
Milagros Fernández G.
Rosi la Valdominas
Maquillaje y Peluquería-Azucen Pérez
Atrezzo-M. Paz Miguel
Teresa Vare Miguel
Vicente Veguillas
Iluminación-Gema González González
Sonido-Eduardo Burgos
Diseño Cartel-Pedro G. de las Heras, Sobre un cuadro de Amparo Climnet y con un dibujo de
Quique Aliste.
Infraestructura-Benito García / Julián Martín
Ayudante de Dirección-Macu Figueroa
Escenografía y Dirección-Pedro G. de las Heras


3 comentarios:

Hostal mi loli dijo...

Me gustaría invitar al poeta Jorge García a colgar sus poemas en www.poeticous.com

Ese sitio se sentirá honrado con poder contar con su presencia. Solo tiene que registrarse.
Sus poemas:
"Eres todo para mí", "Desde aquel día", "Por tus besos", "Amor imposible", "Dulzura", entre otros son preciosos.
Te esperamos..

Un saludo

Esto me acaba de llegar a mi corréo, te reclaman Jorge, un abrazo.

Hostal mi loli dijo...

Me ha mandado el comentario una tal ADA ZOE y dice que solo tienes que registrarte y ya está. Un abrazo.

Jorge García Torrego dijo...

Muchas gracias maja, me pasaré por allá a ver qué tal. Un beso.