Islas divergentes

13 de abril de 2012

Mi pueblo

DAVID BURLIUK

Mi pueblo era mil rocas,
gente apretada y pobre
contra la montaña. 
Lo único que tenían, en el centro del orgullo
una manada de lobos hambrientos y una serpiente de agua.


Ahora los lobos son ceniza en el fuego de la montaña, 
y nos quedan los puños gastados del mediodía
el plato sucio del dominguero
y un camino de asfalto y hormigas 
al acantilado. 

2 comentarios:

Eduardo de Vicente dijo...

Muy bueno Jorge estos versos a tu otro pueblo, Miraflores. A Torrelaguna también le habías escrito algunos muy acertados.

El lobo creo volverá cualquier día, cruzó la frontera del Duero y ya anda pisando montes de la Carpetania.

Saludos.

Jorge García Torrego dijo...

Muchas gracias Eduardo. Siempre he creído que solo se puede hacer poesía de lo que te llega, de lo que consideras importante. Y yo creo que recuperar el honor, los lobos, de los pueblos con historia, es algo muy importante. Un abrazo,