Islas divergentes

18 de mayo de 2012

Je me souviens (Yo me acuerdo)


(Yo soy el portero, el que va de amarillo)

Éramos frescos como flashes de cocacola
en el cole aún se podía reír
y afuera estaban el campo, los viernes,
y el verano que llegaba.

Recuerdo cuando nos daban miedo las gallinas
cuando nuestra amistad era una cabaña en medio de la calle
y el sol nos caía por la nuca sin ultravioletas
sin cáncer
sin lunares sospechosos.

Recuerdo aquellos partidos de fútbol
aquella arena
aquella costra en la rodilla
y aquellos goles y las miradas de las chicas.

Llovía y éramos felices
hacía calor y jugábamos a las chapas,
nada podía con nosotros
 y esta telaraña de padres
este botón en la garganta
estaban aún muy lejos.

Pensamos que la paga sería para siempre
y que este laberinto de días, de horas, de puñales
no sería para nosotros.

Veíamos a los mayores gritar
pero siempre había calle
siempre había amigos
siempre había amigos
con los que salir corriendo.


Y ahora, ¿dónde queda la cabaña?
¿dónde quedan las pozas y las chicas?
¿Por qué tenemos puestos estos trajes de afiladores
de cuchillos,
y por qué ya no esperamos con ansia
los viernes
los veranos
las miradas?


2 comentarios:

Andrea dijo...

La cabaña sigue ahí, justo detrás del botón de la garganta que está esperando saltar en cualquier momento... Sigue ahí, en algún rincón de ti.

Me encanta Jorge

Jorge García Torrego dijo...

Muchas gracias Andrea, acabo de ver el comentario...(qué desastre soy) Un beso.