Islas divergentes

1 de junio de 2012

Diferencias




La diferencia entre un parado y un vagabundo
es la cantidad de óxido en el ojo,
la profundidad del pozo y la distancia de la soga.
El parado aún encuentra
bajo sus dedos gastados,
una carretera de hormigas que arrancan su carne,
tristes
los lunes por la mañana.

El vagabundo,
esclavo del invierno y del hueso,
ya no recuerda el escándalo de hormigas
el festín caníbal
de la sociedad que devora su carne.

Es fácil distinguirlos;
el parado aún siente dolor en su carne,
los cartones del vagabundo
ya no sienten. 

4 comentarios:

Tropiezos y trapecios dijo...

Duro...pero cierto. Hace tiempo que los cartones dejaron de sentir. Al final yo creo que le es más llevadera la situación al vagabundo que al parado porque aprendió a sonreír desde los bajos del mundo...

Un saludo.

Oski.

toño benavides dijo...

Muy bueno Jorge.
Enhorabuena.
Abrzo
t.

Jorge García Torrego dijo...

Muchas gracias por los comentarios. Esperemos que los cartones se incendien dentro de poco tiempo con la esperanza de los apartados. Un par de abrazos.

SILDELSUR dijo...

Duele...
Besos desde Buenos Aires!!!