Islas divergentes

5 minutos nada menos, por Xexil Body Milk



Frontón de Torrelaguna, doce de la noche de un día ventoso de agosto de 2012. Varios cientos de vecinos sonríen agradecidos en la oscuridad, como cada verano desde hace 25 años, por la obra que están viendo. Pedro García de las Heras, el director de la compañía Xexil Body Milk, sonríe desde el fondo del recinto porque sabe que lo han vuelto a hacer.  Son ya muchos años llenando el frontón, la plaza o el polideportivo del pueblo ofreciendo risas, suspense, drama o amor a sus vecinos teniendo siempre una respuesta más que favorable.

Este año 2012 la compañía cruza una meta. Cumple 25 años y por este motivo sus componentes decidieron seleccionar una obra que fuera una fiesta, una celebración, y tras darle unas cuantas vueltas, la opereta Cinco minutos nada menos, de Muñoz Román y el Maestro Guerrero, de los años 40, fue seleccionada para celebrar este histórico momento.

Con la temática de la verdad o la mentira en el mundo del periodismo, el argumento nos presenta a Don Justo Cárcamo, director y propietario del diario La verdad desnuda, enemigo acérrimo de la mentira que presume de no hacerlo nunca y tampoco de soportar que lo hagan sus empleados. En la redacción trabaja María Rosa que le ha contado por carta a su eterna rival Araceli, amigas desde el colegio y cada cual más mentirosa, que es sobrina de Don Justo y que se ha casado con Florián del Campo, célebre guardameta del Real Madrid…

Desde aquí se lanza esta dinámica obra que se inició con el público entregado y teniendo que dejar a gente fuera del recinto por seguridad. Fran Espinosa, que hizo de presentador, nos dejó con este enredo de empresarios cordobeses que hablan molt be el catalá, rubias teñidas que en realidad son morenas claras, periódicos que en teoría nunca dicen una mentira (¡ja!) y más personajes frescos y divertidos que demostraron que esta obra, bien montada, actuada y dirigida, puede volver a conseguir el éxito que tuvo hace ya setenta años.

Pese a durar alrededor de dos horas y acabar más allá de la una de la noche, los números musicales que pudimos disfrutar,  los jeroglíficos enredos entre chicas de bien que no lo son tanto, padres gorrones y un periódico que casi, casi siempre dice la verdad, hicieron que los minutos pasaran muy rápido y que la obra llegara a su fin con el público entregado y aplaudiendo a rabiar a su compañía,  Xexil Body Milk.

Yo, como vecino de Torrelaguna, me siento muy orgulloso de tener una compañía así, con 25 años a la espalda, con un futuro dulce y que ha servido para que muchos torrelagunenses pudieran disfrutar de la magia del arte dramático en primera persona o como espectadores asiduos. Esperemos que el año que viene, y otros muchos más, podamos volver a disfrutar de estos artistas.



Ella


No sabéis lo que me estoy perdiendo
ni idea de mi sed cuando escribo
de mi hambre cuando escribo

No tenéis ni idea de cómo se despliega
cómo se abre las ventanas y da igual que llueva,
nieve
o nos golpee el viento:

En nuestra habitación siempre es verano.

Cuando Lebron te espera a la salida del colegio (Felipe Reyes y Víctor Claver)




¿Cómo cojones hace Felipe para saber dónde va a caer el rebote? Esto es lo que seguramente se pregunta el Arsenio Cañadas este, que es un cansino, un pesao, un listillo que no tiene ni idea. Hay una cosa que se llama instinto. Navarro lo tiene para soltar la bola con la parábola exacta para que entre limpia y Felipe lo tiene en saber cómo golpea la bola el aro y el tablero para saber dónde va a salir. Y trabajo, porque el talento innato que tiene no valdría de nada sin un curro enorme. Soy del Estu, y aún me acuerdo cómo este tío fallaba más tiros libres que el legendario muñeca de madera Shaq. Qué rabia, qué pena, que no aprendiera antes, por ejemplo en aquella final contra el Barça de hace diez años. Era otra época y ahí solo era capaz de meter la bola desde un radio no mayor de tres metros. Y cómo ha cambiado la cosa. Sigue echándole las narices que le ha echado siempre pero es que ahora la defensa tiene que salir a puntearle. Hubo una época en la que incluso se metía triples el muy mamón. Si pensamos que Felipe es nuestro cuarto pívot, que hay tres, en teoría, mejores que él, debemos estar tranquilos. Dará minutos a los tres titulares y lo hará bien. Felipe es un seguro. 


El otro día, cuando me enteré que Claver se iba a la NBA, a los Portland, me dije “vaaaaaya mojón os habéis llevao, majos”. Y ayer, cuando veía un chapón que este señor que tenía horchata en la sangre le hizo a un jugador australiano me dije, “joder, a ver si va a ser bueno”. 

El problema era que iba a ser bueno desde hace cuatro años. Eterna promesa que ya cansa. Siempre iba a los torneos por delante de otros que yo creía que lo merecían más como, por ejemplo, Suárez. Bueno, el caso es que iba a las convocatorias, no jugaba nada porque el señor Gominolo no quería, pero ahí estaba, cogiendo galones… o lo que fuera. El caso es que en esta preparación empecé a ver cosillas. Que se jugaba los triples sin cortarse, que se aplicaba en defensa y que se había hecho una trasfusión, de horchata a sangre de tío tranquilote. Algo es algo. En las olimpiadas, el Víctor que he visto en estos últimos partidos nos puede hacer mucho bien, sobre todo en defensa, porque cuando vengan los aleros tanques de los otros equipos y pasen por encima de nuestro Rudy, Claver, junto a San M, serán muy, muy importantes. Ojalá que siga callándome la boca y dándose baños de agua fría por las mañanas, para despertar.


Cuando Lebron te espera a la salida del colegio (Navarro y Calderón)


Joder, Navarro, lo bien que nos  vendría que te curaras ya las fascitis, las movidas en la espalda, los esguinces, porque con molestias  lo tenemos jodido. Navarro necesita correr para crearse sus tiros, tiros a una pierna, de espaldas, como sea, pero rápido, cuando está parado no es el mismo. Navarro, el colega de Pau que pasó de quedarse en la NBA al precio que fuera. Anda, ahí os quedáis, que yo me quedo con mi familia y con mi Barcelona. La verdad es que Navarro no encajaba demasiado bien en ese mundo. Enclenque, debilucho, sin fuerza para defender a doses como Kobe, por ejemplo, lo tenía jodido allí. De hecho, si contamos mucho tiempo con él en cancha frente a EEUU y pese a su talento, que es enorme,  lo tenemos complicado en defensa con un tío con problemas físicos y con un salto mediocre (si lo comparamos con Sada o Llull o nulo si lo comparamos con los Westbrook o Iguodala, por ejemplo, que podría jugar de dos…)

La verdad es que veo mal a Navarro para estos juegos, por sus molestias y porque los rivales buscarán machacar lo físico de nuestro juego exterior para sacar ventaja. Aún así, un crack que nos puede salvar de algún marrón que otro. 

Ojalá que no se lesione. Ojalá. Mi jugador preferido de la selección, por cómo baja el culo el cabrón en defensa, por su mano de tres, por sus tiros libres, por sus asistencias, por su ritmo NBA que nos vendrá de puta madre en nuestro base. Promediar más de ocho asistencias por partido con un equipo como Toronto tiene mucho mérito. Mucho. Y Calderón, nuestro base titular, lo lleva haciendo ya unos cuantos añitos. Ya, no tiene tatuajes y es de Extremadura, pero sabe cómo se juega a esto y si el físico no le da sorpresas, marcará el ritmo de la selección, abrillantando los musculacos de Ibaka, dejando solo a Navarro y a Rudy para que enchufen de tres, dando artillería y blancos fáciles a los Gasol. Si hacemos algo en este torneo será gracias a Calde. El otro día, en el amistoso con Estados Unidos en el que nos metieron cien puntos y nosotros solo setenta y ocho, me fijé en cómo defendían los muy mamones. Manos arriba, sin parar, a medio metro siempre del tío que lleva la bola, presión agobiante. Yo soy base, juego desde hace años, y lo que más me jode cuando juego es el típico pesao, el cansino que no te deja mirar a los compañeros y preparar la jugada. Yo, al final, la mayoría de las veces paso la bola y listo, al menos que no me la quiten. Pues eso, veía a los americanos defendiendo y me agobiaba. Parece que Calderón ya está acostumbrado y aguantar esa presión y que puedas bajar el bote, girar, y seguir atacando, nos dará posibilidades para que la bola le llegue a Pau y a Marc y que ahí todo sea más fácil. Calderón, Mister Catering, el jefe de España.




Cuando Lebron te espera a la salida del colegio (Rudy, Sergio Rodríguez)


 
Cuando Rudy volaba con los pases de Ricky en la Penya, joder, qué crack, este tío se come la NBA. La verdad es que se le fue, poco a poco, por las lesiones y porque se le consideró un tío de triple y poco más, ese punto dulce, esa regularidad en hacer cosas increíbles. La NBA es lo que tiene, tiene estrellas que valen para todo, pero como te encasillen en algo estás jodido. Que si eres blando (Pau), si eres defensivo (Ibaka), o si eres triplista y buen matador (Rudy).

Rudy, déjate de Gilletes y de peinados Loquillescos y juega al basket, que eres muy bueno. Lo tendrás jodido contra treses más fuertes y altos que tú como Delfino, Kirilenko, Deng o Lebron ( o cualquiera de los gringos), pero podrás sacar ventaja en los contrataques o si juegas más tiempo del normal de dos por las molestias de Navarro.


La verdad es que no se muy bien qué decir de este tío, un tío que jugaba como Dios, que daba pases en plan NBA sin darse cuenta, una calidad de narices. Eso era en el Estudiantes, cuando aún tenía pelo y toda Europa se quedaba flipando por cómo jugaba este tío. Ahora, muchos años y viajes después, Sergio Rodríguez es algo diferente a Sergio Rodríguez. Ya no pierde tantos balones, ya no da tantas asistencias increíbles, ya no pierde tantos balones. Ha madurado, para mal o para bien, da menos pases espectaculares porque arriesga y pierde menos balones. Además, ahora tiene un tiro de tres que le habría venido genial para sacar a defensas que le esperaban muy dentro de la zona en sus tiempos mozos. Lo dicho, pese a su madurez, Sergio aún puede desatascar partidos como siempre ha hecho, ahora, además, desde la línea de tres.