Islas divergentes

Cuando Lebron te espera a la salida del colegio (Rudy, Sergio Rodríguez)


 
Cuando Rudy volaba con los pases de Ricky en la Penya, joder, qué crack, este tío se come la NBA. La verdad es que se le fue, poco a poco, por las lesiones y porque se le consideró un tío de triple y poco más, ese punto dulce, esa regularidad en hacer cosas increíbles. La NBA es lo que tiene, tiene estrellas que valen para todo, pero como te encasillen en algo estás jodido. Que si eres blando (Pau), si eres defensivo (Ibaka), o si eres triplista y buen matador (Rudy).

Rudy, déjate de Gilletes y de peinados Loquillescos y juega al basket, que eres muy bueno. Lo tendrás jodido contra treses más fuertes y altos que tú como Delfino, Kirilenko, Deng o Lebron ( o cualquiera de los gringos), pero podrás sacar ventaja en los contrataques o si juegas más tiempo del normal de dos por las molestias de Navarro.


La verdad es que no se muy bien qué decir de este tío, un tío que jugaba como Dios, que daba pases en plan NBA sin darse cuenta, una calidad de narices. Eso era en el Estudiantes, cuando aún tenía pelo y toda Europa se quedaba flipando por cómo jugaba este tío. Ahora, muchos años y viajes después, Sergio Rodríguez es algo diferente a Sergio Rodríguez. Ya no pierde tantos balones, ya no da tantas asistencias increíbles, ya no pierde tantos balones. Ha madurado, para mal o para bien, da menos pases espectaculares porque arriesga y pierde menos balones. Además, ahora tiene un tiro de tres que le habría venido genial para sacar a defensas que le esperaban muy dentro de la zona en sus tiempos mozos. Lo dicho, pese a su madurez, Sergio aún puede desatascar partidos como siempre ha hecho, ahora, además, desde la línea de tres.

No hay comentarios: