Islas divergentes

Las bicicletas son para el verano, de Fernán Gómez, representada por Xexil Body Milk en Torrelaguna




Fernán Gómez dijo que Las bicicletas son para el verano, para la niñez, me atrevo a decir, pero lo que nos mostró el excelente dramaturgo y actor, es que hubo una época en España en que se quemaban todas las bicicletas y todos los veranos que andaban sueltos. Se encerraron todos los vientos y se recogieron todas las coletas. Hubo un tiempo en España en que la entraña iba cogida de la mano del odio, y en la que matar era más efectivo, más seguro, que cruzar la calle de la política y llegar al otro lado para intentar arreglar las cosas.  


Y así, como un intento de volver atrás para abrir las puertas del pasado y que entre aire, Xexil Body Milk, una compañía aficionada de Torrelaguna que cumple este año su trigésimo aniversario, nos trae Las bicicletas son para el verano, una obra trágica y envolvente, casi “en espiral” que hace que el espectador relacione, sin darse cuenta, crisis con hambre y hambre con guerra.  Y da miedo. Da miedo porque te lo crees. Crees a los niños jugando a la guerra, diciendo “no, imposible, ¿cómo va a haber aquí una guerra?” y piensas como negabas en alguna conversación, hace un tiempo: “no, aquí en España es imposible que haya una guerra”. Se cortaron las flores, se secó la garganta que iba a leer el poema, se 
cerraron todas las ventanas. 
Da miedo, si.
La obra de Fernán Gómez, que todos leímos en el instituto o en el colegio y que recordamos mezclada con las gomas y los cuadernos del cole, vuelve a tomar sentido y forma gracias a Pedro García de las Heras, su director, y a sus entregados y talentosos actores. Con una refrescante e ilustrativa serie de imágenes que se nos presentan nada más abrirse la  gran sala de la Casa de la Cultura de Torrelaguna, la contextualización está hecha. Ya estamos dentro. Años treinta, cambios y expectación, esperanza. Todo pasa rápido y alegre, no hay nada que detenga al progreso. Y así, la familia protagonista de la obra, rodeada también de este halo de felicidad aparente y creíble, que no es coraza, pasa la vida. 
Unamuno nos habló de la intrahistoria, de los sucesos que no salen nunca en los titulares, los dramas que se quedan de puertas para dentro y de chismes para fuera. Tragedias íntimas, personales, que poco a poco, con el desarrollo de la obra, van minando la luz de la primavera, del recién estrenado verano, y que oxidarán el metal de las bicicletas. Sin piedad. 
Se cierran las ventanas y se baja a los sótanos. Caen las bombas en los lugares donde antes 
se jugaba a la pelota. Muere gente que no había nacido para recibir pólvora en la boca y se llora, se llora tanto.  
El asedio a Madrid, el egoísmo, el hambre, la pena, la familia. Todo unido para hacer una representación de más de dos horas que pasa muy rápido. Pasa como un mal sueño, una ensoñación cercana, como un recuerdo no vivido. Gran vestuario, decoración escasa pero esencial, y un gran talento de actores que encarnan y sienten lo cotidiano y que lo hacen humano y universal. 
Por desgracia, en la actualidad pasamos momentos delicados en cuestiones sociales, de anhelos ahorcados por la estrechez económica, familias que bordean el umbral de la pobreza. No digo que pueda ocurrir de nuevo una situación como la ocurrida en la Guerra Civil, pero estoy seguro que en las penalidades que se pasaron en los años previos a la contienda y que se pueden ver en la representación, muchos de los espectadores han encontrado similitudes con nuestra crisis.
En resumen, gran representación que todo el mundo debería ver, para tener presente lo poco que cuesta abrir una herida y cuanto, y cuantos años, volver a cerrarla. 





LUGAR: Casa de la Cultura de Torrelaguna
VENTA DE ENTRADAS ANTICIPADA
A partir del 11 de Abril en la Casa de la Cultura.
REPRESENTACIONES:
Sábado 14 (20:00h) Domingo 15(19:00h) Viernes 20 y Sábado 21 (19:30h) y Domingo 22 (19:00h)


Reparto
(por orden de intervención)
Pablo-Kuba Tarasiewicz
Luis-Lucas Aliste
María-Cristina Cencerreo
Doña Dolores-Leticia García
Doña Antonia-Krusenka López
Manolita-Julia González
Don Luis-Julián Martin
Charito-María García
Julio-José Miguel Cobertera
Pedro-Luis Cabrera
Ambrosio-Carlos Ibáñez
Doña Marcela-Azucena Pérez
Don Simón / Locutor-Fran Espinosa
Anselmo-Roberto Manzano
Rosa-Laura García
Doña María Luisa-Mª Jesús Torres
Maluli-Carmen Martín
Basilio-Vicente Veguillas
Josefa-Leonor la del Duque
Vecina 1-Milagros Fernández
Vecina 2-Rosi la Valdominas

Equipo Técnico
Realización Escenografía-Montse García Estrada
Susi López / Carlos Ibáñez
Julián Martin / Benito García
Pintura Escenografía-Carlos Ibáñez (Decohogar)
Vestuario-Susana Martín Canales
KrusenKa López
Arreglos Vestuario-Leonor la del Duque
Milagros Fernández G.
Rosi la Valdominas
Maquillaje y Peluquería-Azucen Pérez
Atrezzo-M. Paz Miguel
Teresa Vare Miguel
Vicente Veguillas
Iluminación-Gema González González
Sonido-Eduardo Burgos
Diseño Cartel-Pedro G. de las Heras, Sobre un cuadro de Amparo Climnet y con un dibujo de
Quique Aliste.
Infraestructura-Benito García / Julián Martín
Ayudante de Dirección-Macu Figueroa
Escenografía y Dirección-Pedro G. de las Heras


Mi pueblo

DAVID BURLIUK

Mi pueblo era mil rocas,
gente apretada y pobre
contra la montaña. 
Lo único que tenían, en el centro del orgullo
una manada de lobos hambrientos y una serpiente de agua.


Ahora los lobos son ceniza en el fuego de la montaña, 
y nos quedan los puños gastados del mediodía
el plato sucio del dominguero
y un camino de asfalto y hormigas 
al acantilado. 

Preguntas de un obrero que lee


Joan Brossa


¿Quién construyó Tebas, la de las Siete Puertas?
En los libros figuran sólo nombres de reyes.
¿Acaso arrastraron ellos los bloques de piedra?
Y Babilonia, mil veces destruida,
¿quién la volvió a levantar otras tantas? Quienes edificaron
la dorada Lima, ¿en qué casas vivían?
¿Adónde fueron la noche
en que se terminó la Gran Muralla, sus albañiles?
Llena está de arcos triunfales
Roma la grande. Sus cesares
¿sobre quiénes triunfaron? Bizancio,
tantas veces cantada, para sus habitantes
¿sólo tenía palacios? Hasta en la legendaria
Atlántida, la noche en que el mar se la tragó, los que se ahogaban
pedían, bramando, ayuda a sus esclavos.
El joven Alejandro conquistó la India.
¿Él solo?
César venció a los galos.
¿No llevaba siquiera a un cocinero?
Felipe II lloró al saber su flota hundida.
¿No lloró más que él?
Federico de Prusia ganó la guerra de los Treinta Años.
¿Quién la ganó también?
Un triunfo en cada página,
¿Quién preparaba los festines?
Un gran hombre cada diez años.
¿Quién pagaba los gastos?
A tantas historias, tantas preguntas.

Con versando con Antonio Porpetta

Nuevo con versando con Paloma Corrales, que esta vez presente a un poeta vecino, que, como él mismo dice, ha escrito toda su poesía en la Sierra madrileña. Espero que lo disfrutéis. Aquí os dejo un poema para que os animéis a ver la entrevista entera...


VOSOTROS
(De “La mirada intramuros”)

Os digo la verdad:
Tan sólo por vosotros,
sí, de verdad, tan sólo
por vosotros, porque si no, ¿por quién?
Lo demás poco importa, os lo aseguro:
Mis montañas… mi mar…
la casa que me abraza y que me cubre,
los ojos que me amaron,
los libros que leí,
incluso mis poemas,
la voz que puse en ellos
las astillas de vida que en ellos me dejé…
Tan sólo por vosotros, sí, tan sólo
por quienes en la sangre
navegaréis mi rastro
y a quienes mi memoria a veces traiga
una brizna de amor, un aleteo
de ríos o palabras,
un levísimo vuelo
de preguntas, ausencias o luciérnagas.
Tan sólo por vosotros, de verdad,  no quisiera
amanecer un día
arropado de bruma…
                                 sin vosotros.


El ciruelo




Yo tengo un ciruelo en flor, 
una boca y una lengua blanca
para toda la primavera. 

Si me sigues mirando me florecerá la raíz
se me erizará el tronco
y ya no habrá tiesto posible para este ciruelo en flor
que se me ha ido de las manos.

Poema para ser escrito cuando la gente que quiero esté muerta


Alain Carpentier

Me pesa el hueso gastado de mi abuelo
Me pesa la ruina brillante de mi abuela
Me pesa el ataúd rotundo de mi padre y me pesa la tierra húmeda
de mi madre.

Me muerden los gusanos vivos de las mujeres que amé
Me pesan, como trozos de sangre y plomo, los huesos valientes de [mis hermanos.
Mis huesos, que aún no os pesan
ya os pesarán. 

PoeXXI@, VII festival de la poesía


Mi evento cultural preferido del año, mi ida a la Meca poética anual, mi juntarme con amigos y poetas en Valladolid. Esto es lo que significa para mi el PoeXXI@ festival de la palabra 2012, anteriormente conocido como Versátil.es festival de la palabra y que se celebró en la facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Valladolid los pasados 20, 21 y 22 de marzo.

Pero, ay, el VII Festival de la palabra estuvo cerca de no celebrarse. Su cabeza, su inspirador y alma, Javier García Rodríguez, dejó la Universidad de Valladolid haciendo que el ColmoColectivo, grupo de estudiantes que hasta ese momento habían estado en un segundo plano a la hora de organizar el evento, tuvieran que tomar el mando para mantener el alto nivel literario y humano de los años anteriores.

Después de que los “colectivos” planearan un muy interesante y variado calendario para los días 20, 21 y 22 de marzo, fui al festival con el cuaderno lleno de hojas vacías, porque en el festival de la palabra nunca dejas de apuntar nombres, obras o incluso músicos. Y así, con música, con las sinergias (el cantante de la Linga se aficionó a este término) que se establecen entre la música y las letras, empezaron las Letras sonoras, una mesa redonda con grandes músicos como Diego Vasallo, Dani Duque de la Linga y Alfredo González, acompañados por el músico frustrado y poeta excelente RogerWolfe.

La charla caminó por la frontera que hay entre la música y la literatura. Una relación que se acerca y que se aleja que sube la voz o que se silencia para expresarse en un papel. Entre otras cosas, se habló de grandes adaptaciones como la que hizo Cohen con la poesía de Lorca o la de Pedro Guerra con el poeta amigo de cantantes, Ángel González, y también de un interesante proyecto (otro más, porque ya colaboraron previamente) entre Roger Wolfe  y Diego Vasallo.



Amalia Iglesias y Julia Piera



Después, primera lectura con las desconocidas (para mi) Amalia Iglesias y Julia Piera. Amalia, con una fuerza que duele, empieza contundente te escribo como quien tira dados en una grieta del corazón, tanto, que aparece una lágrima rotunda en el ojo de su compañera Julia Piera a la que siguen varias. Por cierto, las lágrimas de la poeta fueron el mejor momento del festival. Y es que, cuando tu sangre retumba en mí como una caracola, suceden poemas precisos, escucho a las termitas de mi corazón exactos, y es entonces cuando me da rabia haber estado tomando notas cuando podría haber estado escuchando todos los poemas de esta excelente poeta.

Julia Piera, después de la emoción de un poema recibido justo en la diana, se recompone y nos presenta unos poemas llenos de kilómetros, de olores, de arena y mango, desde Puerto Rico al desierto. Buenos poemas que, como dijo Cristina, tienden al infinito. Y así, con la sensación de que los poemas de Julia Piera aún se pueden explorar mucho más, llegó la tarde y los recitales de Diego Vasallo, Adriana Bañares y Mauricio Herrero.

El libro que nos presentó Diego Vasallo llamado canciones que no fueron es, según el propio músico y escritor, un libro de artista más que un libro de poemas. Un libro inspirado por la filosofía zen y el hinduismo, escrito entre Menoca, San Sebastián y Madrid, y que pretende eliminar toda reflexión para que la inspiración fluya. Vasallo adorna la letra con ilustraciones propias y crea, alrededor de estas canciones nonatas, un entorno íntimo para cada una de ellas. Estos latidos/ estas paradas de tiempo/ estas ausencias/de mí mismo: /estas muertes sobrevividas.




De izquierda a derecha, Christian Supiot, Diego Vasallo, Adriana Bañares y Mauricio Herrero.

Adriana Bañares, que tiene dos manos, solo, tiene muchas poesías, muchos formatos. La poesía principal, la titular, la mayúscula, es una poesía de fluidos oscuros y carne, la secundaría, la sombra, es la que tiene naranjas y monstruos y herida, mucha herida. Poemas como “Fast food: Marilyn como cadáver exquisito” en el que el foco se rompe para dejar paso a la sangre, al dolor: te veo en mí/ como un recuerdo reciente de lo que aún no ha pasado(…)La cicatriz de tu costado grita mi nombre.

Y por último en esta ronda de lecturas poéticas, Mauricio Herrero nos leyó poemas de La presencia inasible de la luz, un libro que nació del encuentro casual de una joven ciega y del perfume que esta le dejó en la mano, una catarsis a lo Luces de la ciudad que le hace volver a la poesía después de muchos años. Se trata de un poemario que juega a atrapar la luz, a veces con más acierto y llegas a los umbrales de la luz/descifrando su perfume o la luz se hunde en el fondo de tus ojos y otras con menos, (la forma de recitar de Maurcio Herrero no es especialmente atractiva que digamos) pero su poesía cala de todos modos en un poemario compacto y con un objetivo claro.



Javier García Rodríguez, descubriendo su regalo.


Y después de esta triada de poetas llegó, a las 18:30 de la tarde, la vuelta a casa de Javier García Rodríguez, antiguo capo del festival y que regresó a la UVA por la A mayúscula, la puerta grande. Presentado por Ángel, el chico de la curva, el bar donde el festival de la palabra se multiplica, Javier nos presentó poemas singulares, anuncios por palabras se ofrece payaso para fiestas y cumpleaños infantiles. Muy profesional. Seriedad garantizada y muchos recuerdos de pasadas ediciones.

Hubo mucha emoción, con el homenaje que le hicieron sus alumnos (siempre serán sus alumnos) y con el poema elegía, letras dedicadas a un amigo fallecido. Muy grande Javier y muy grande su poesía El cielo que ofrecían se esfumó como el vino/de la noche de un viernes rotundo e infinito/en que jóvenes ebrias de alcohol y de deseo/bailaban sobre el suelo brillante de una playa.

Por último, para acabar el día, concierto del Señor Chinarro, un señor muy pop, entre Krahe y Eugenio, que nos deleitó con sus canciones, su buen humor y sus letras ENORMES Pudo ser un amor del montón/pero todo el montón era mío. Y, aunque tiró una copa en el escenario que yo recogí con un burruño de papel del baño, me pareció un tipo majo y con talento.

                        
El señor Chinarro.


Y después de la música el recuerdo nos pedía La Curva, peaso de bar de Valladolid city donde Los Arañados Signos tenían expuesta su obra a partir de los poemas de autores del PoeXXI@. Allí, entre Diegos Vasallos y gemelas, estudiantes poetas que viven lejos y vuelven, profesores y gente con talento en general, sentí una especie de hermandad poética que solo encuentro en las Jams de poesía y en este festival inevitable.

DÍA 2

Presentada por Jara Calles, y rodeada por los representantes de Laika, Rémora, La Fanzine, Elefante Rosa, Satélite y el colectivo Arañados Signos, el segundo día de PoeXXI@ empezó con una mesa redonda dedicada al ecléctico y pegajoso mundo del Fanzine. Poesía arte sana. Se habló de la lucha mortal entre la creación artesanal inspirada versus la malvada industria que ya profetizó el gran Benjamín. Se habla de objetos fetiches en el siglo XXI, el siglo de lo volátil. ¿De verdad hay contracultura hoy en día? ¿puede haberla? ¿qué hacemos con las subvenciones (que no existen en realidad, son un mito, como los Reyes magos a los cuarenta) para nuestras publicaciones rebeldes y libres?

Muy interesante y completa charla sobre uno de los formatos (ya os avisé) que maneja a la perfección Adriana Bañares. (Si, me gusta lo que hace y cómo lo hace).

Después llegó Fernando del Val y su cita de Goethe contra el realismo y los perros: “Si usted pinta exactamente un cuadro de su perro, usted no tendrá un cuadro, tendrá dos perros”. Ya, claro, pero uno ni come ni te lame la mano, eso hay que tenerlo en cuenta. Después de esta referencia tan inmovilista, Fernando del Val leyó unos poemas de su libro Orfeo en Nueva York, que me llegaron a la gran manzana (si, es forzado, pero todos los poetas que escriban sobre Nueva York –y que lo hagan bien-, me llegan) a la luz, ¿se la puede enterrar viva? Poemas que hablan de mitos y de apocalipsis medidos y urbanos no existe la prudencia/no existe la poesía/quieren sacarle los ojos al silencio/con dedos que parecen tenazas.

Acompañando a Fernando estaba CarlosAganzo, director del Norte de Castilla que usa las palabras para defenderse del mundo, de la barbarie. Poemas sobre el bombardeo de Irak, sobre la indignación y la rabia Aquí el bárbaro soy yo/porque nadie me entiende.

Tras la lectura de poemas llegó la presentación de los libros de Sara R. Gallardo, Alberto Santamaría y Mercedes Díaz Villarías.

Sara, la peligrosa, tengo licencia de armas/y estoy apuntando lejos, nos mostró los andamios, las vértebras de su Epidemia, libro publicado por El Gaviero. Sara hurga en los coágulos de la herida, del daño Mi poesía es fruto del dolor/no de la primavera y deja caer en la mesa todo aquello que contamina, de una manera certera, ya sea prosa o poesía.

Alberto Santamaría con Interior metafísico con galletas me dejó frío. No le cogí el ritmo y me parecieron poemas desconcertantes. El inicio del poema par, en el desarrollo impar, y en la conclusión, quizá, un verso perfecto. Resultado: hay que leerlo para contrastar.

Por último, Mercedes Díaz Villarías, con una presentación genial de This is your home now, su poemario autoeditado (y a mucha honra). Mercedes Díaz Villarías, con unos cuadros americanos e intensos que expuso en la Facultad, y que tomaron vida en el vídeo que nos puso mientras leía sus poemas. Escenas lentas, escenas suaves, que no golpean, escenas de cerca como las de El árbol de la vida, escenas que, unidas a la voz de Díaz Villarías, hacían que te sintieras dentro se cogieron la mano y cogieron la canción de la lluvia púrpura. La autoedición nunca será lo mismo para mi después de conocer a Mercedes.



Presentados por Diego Nieto, las poetas Sara R. Gallardo, Mercedes Díaz Villarías y Alberto Santamaría.  

Y hasta aquí llegó mi PoeXXI@ festival de la palabra 2012. Después llegó el gran cabeza de cartel, el de la lucha contra Miss Kodama, Fernández Mallo, el concierto de La familia Telerín, la presentación del disco Canciones Atraversadas de La Linga, y la plaquette número 4 de los chicos del colmo Colectivo, esta vez con textos de David Refoyo y Eva Villavieja, pero yo no estaba, no pude disfrutarlo. 

(Se pueden ver varios vídeos gracias a Laura Fraile aquí: 1234, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16)

Y más fotos aquí