Islas divergentes

28 de febrero de 2013

Mudanza



 Porque este cuerpo me entorpece
inútil y torcido no sirve para nada
armario de días que se pudren
estación de tren sin esperanza
tumba donde no crecen girasoles
costilla enorme sin refugios
y no siento que vengan cigüeñas a mi pelo
no tengo afluentes en mi lengua
y se me están pudriendo los lagos
que ayer fueron ríos de esperanza.

Lo tengo todo en cajas.
Me mudo a tu cuerpo.

3 comentarios:

Lidia dijo...

Todo parece doloroso menos el último verso.

Pertenecer también da miedo.

Bienvenido o Venidobien¡¡¡

Besitos.

BGF dijo...

Querido Jorge:

¡No encuentro tu e-mail por ningún lado! QUÉ desesperación. Me encanta tu blog, te he descubierto hace apenas unas semanas y hoy por fin me he acordado de ponerte en mi blogroll. En fin, quería escribirte por un asuntillo. Por favor, escríbeme a bgarciafaet@gmail.com.

Besotes.

Jorge García Torrego dijo...

LIDIA: Eso parece, pertenecer da miedo porque es perder soberanía... A ver cuando nos vemos de nuevo escuchando y viendo poesía! Besos

BGF: La verdad es que tengo bastante escondido mi mail...ahora te escribo y me cuentas. Abrazos.