Islas divergentes

Poder



 Arlequín, de Federico García Lorca

Un hombre no puede nada contra la lluvia
no puede nada contra los coches y su desamparo
y se vuelve derrota cobarde contra la muerte.

Un hombre no puede nada
una tragedia pequeña le tira al suelo
una nube tapa su ojo para siempre
y un hombre no puede
ni siquiera levantarse contra el viento o el estado
no tiene garra suficiente contra la jungla
ni remolino en la lengua para el amor, tan enorme.

Uno solo no puede nada,
pero dos lo pueden todo.

2 comentarios:

Eduardo de Vicente dijo...

Te lo he enlazado en facebok y me ha salido, porque si, no con esta foto del arlequín si no con otra, curioso.

Saludos.

Jorge García Torrego dijo...

hahahaha, este Lorca no sabe na!