Islas divergentes

7 de julio de 2014

Embudo



 Prendergast


Se amontona piel prohibida en el fondo del mar

bosque de espinas

huesos negros que no llegaron.



El policía españolísimo les arranca la lengua milenaria

ata su hueso primario al miedo del pozo enorme

machaca en la noche su corazón refugio de tormentas.



cocodrilos guardia civiles se esconden en lo más barro de la charca

el olor a sangre no escapa nunca de los cuerpos

el miedo golpea el mar con la frente

se encienden las luces de Europa



La dignidad se vuelve plomo y se ahoga.



La paciencia horizontal y silenciosa del mar no dura para siempre

los bebés acunados mil metros de agua

las mujeres trigo desagüe antes de abrir un ojo

el hombre levantado cae mudo de músculo al cementerio más limpio

y poblado de la vergüenza.