Islas divergentes

Jugar al escondite en los pasillos de IKEA como si no hubiese un mañana



Metamos nuestros pies sucios de barro bajo todas las mantas y bajo todas las azafatas y azafatos
aullemos el hilo musical en las noches tristes
vayamos a Suecia con nuestra tortilla y nuestro salchichón
corramos con un cáctus en las manos por el pasillo de los cáctus de plástico.

Quememos los dormitorios con nuestras personas amadas justo en el centro del cuerpo
como una explosión que se mira al espejo.
Metamos la mano con más veneno en el último cajón de los preciosos muebles para los lunes de lluvia.
Las familias con todos sus miembros excitados y alucinados, con vaselina en la cartera. No hay problema en quemar el salario bajo lámparas de diseño.
Ver cómo la estantería Billy vomita BIBLIAS de diseño en sueco y encontrar a Dios borracho de luz y madera y lana y diseño y ofertas.
Dios sin poder escapar, sin superpoderes, obligado a comprar 300 velas a cincuenta céntimos.
Dios desempleado robando lapiceros y comiendo perritos calientes con heces.
Compremos todos los abridores, todas las puertas, abramos las colchas y los nórdicos, robemos las mesillas de noche, metamos todas las cucharas en nuestros bolsillos, la cubertería, para encontrar a Dios de una vez

dónde estabas
cabrón
mi abuela lleva buscándote en la iglesia
70 años.

1 comentario:

Blacky dijo...

la leche George!

Ange ;)