Islas divergentes

3 de marzo de 2016

Sílvia Pérez Cruz lo vuelve a hacer (Teatro Apolo. 2/3/2016. Natural y potente como la ternura de los tigres)


los ojos de Sílvia Pérez Cruz son territorio independiente de la tierra,
girasoles envenenados por telarañas dulces de la noche.

Ojos simples como rocas negras de mar,
anticipo de su voz donde salta al vacío. Y lo llena. 
Vuelve con manos llenas, sonriendo,
camino abierto en la cuerda de la garganta.

Su mirada es un boceto de gato, un vuelo horizontal de cometas,
sale en las revistas pero guarda el secreto bajo su pelo,
escondido y tímido ante la lupa que busca estirar murmullos,
como los niños vergonzosos del primer beso.

Vestida de rojo como las promesas, 
como las heridas que no cierran, 

natural y potente como la ternura de los tigres ella juega con el mundo y lo hace posible.